Entrevista a Elisa Martín Garijo

La computación cognitiva

Según Forrester, las máquinas inteligentes van a provocar el mayor cambio derivado de las tecnologías de la información hasta la fecha, ya que van a posibilitar que las personas seamos más eficaces y estemos capacitadas para hacer ‘lo imposible’.

La computación cognitiva es una herramienta de descubrimiento y asesoramiento, basada en sistemas que no se programan como los actuales, sino que entienden el lenguaje natural de las personas. Son sistemas inteligentes que van a democratizar el conocimiento de los mejores en temas muy variados como salud, finanzas, educación, etc. Según las previsiones de IDC, en 2018 la mitad de los consumidores podrán interactuar con servicios basados en computación cognitiva.


 

Por Miguel Ángel Santos

 

Estamos entrando en una nueva era, la de la computación cognitiva.

Usted, que es especialista en la integración de los sistemas digitales con las infraestructuras físicas en el área de ciudades inteligentes, ¿cómo valora lo que se ha hecho hasta ahora en este campo?

Ha habido un avance enorme en la última década. Solo en IBM hemos acometido más de 2.000 proyectos en 800 ciudades del mundo y en muy diferentes sectores de actividad. Por ejemplo, en Madrid se está implantando la plataforma MiNT (Madrid iNTeligente), que ayudará al Ayuntamiento a mejorar la calidad del servicio y la comunicación con el ciudadano, anticiparse a las incidencias y coordinar de forma más eficiente los recursos disponibles. En Niza, se está implantando una plataforma tecnológica que, gracias a su capacidad para analizar datos de la ciudad, está mejorando ámbitos como la movilidad, el transporte, la eficiencia energética, etc. En Estocolmo se ha construido un sistema de peaje inteligente que ha conseguido una reducción del tráfico de alrededor del 25% y en Río de Janeiro se está utilizando un centro de control para coordinar el trabajo de 30 departamentos de la ciudad ante cualquier emergencia. Son proyectos impensables hace unos años, pero una realidad ahora.


¿Cuáles son las claves de que se haya producido este gran avance?

Principalmente, a mi juicio, debido al desarrollo de cuatro factores de índole tecnológica: la proliferación del Internet de las Cosas (IoT), que hace que cualquier objeto pueda conectarse a la red y enviar datos a un sistema central; la expansión de las redes de comunicación -redes móviles, fibra óptica y wifi-, que facilitan la conexión entre los datos; las nuevas tecnologías de explotación y análisis de datos que, combinadas con los potentes sistemas de computación con los que ya contamos, hacen aflorar el conocimiento que hay detrás de los datos que genera el Internet de las Cosas. Y, por último, la computación en la nube, que facilita la forma en la que las ciudades acceden y paguen por usar la tecnología.


¿Cuáles son las principales dificultades con las que se encuentra una ciudad cualquiera para poder convertirse en una Smart City hoy en día?

En principio, es importante que una ciudad sepa centrar su ámbito de actuación para convertirse en una Smart City. No se puede abordar todo a la vez. Es necesario hacer un análisis de cuál es el potencial de esa ciudad y cuáles son los tipos de proyectos tecnológicos que más van a ayudarle a explotarlo.

Por otro lado, también es importante que haya apoyo de la Administración, y que ésta sepa ver las ventajas de destinar parte de su presupuesto tecnológico a proyectos de este tipo, por su impacto beneficioso en la calidad de los servicios al ciudadano, optimización de costes, etc.


Es fundamental la integración de los sistemas digitales con las infraestructuras físicas en las Smart Cities


¿Cómo vislumbra una Smart City en el 2025 en relación a lo que entendemos por ciudad inteligente en 2015?

Pronostico un tipo de ciudad mucho más ‘inteligente’, en el sentido de que será más capaz de ofrecer servicios u opciones adaptadas a las necesidades del ciudadano y no al contrario, como ocurre ahora en muchos casos. En 2025, los cuatro factores tecnológicos que comentaba antes estarán ampliamente implantados en las ciudades… ¡el potencial es impresionante! Me gustaría poner un par de ejemplos de esta capacidad de adaptación: las nuevas aplicaciones que facilitan pagar el parking municipal sin necesidad de bajar del coche a renovar el ticket, o las apps que nos informan sobre cuándo pasará el autobús. Podemos organizar nuestra vida mejor gracias a esa información, ganamos tiempo –que es oro- y calidad de vida.


¿En qué segmentos tiene principalmente centrada IBM su estrategia tecnológica en la actualidad?

La estrategia de IBM se centra en varios pilares tecnológicos que nos llevan a una nueva era de la computación: la computación cognitiva. Estos pilares son: los grandes datos, que pueden considerarse la nueva materia prima del desarrollo empresarial; la informática en la nube, que es el nuevo modo de acceder a la tecnología; las nuevas herramientas de seguridad, que salvaguardan los datos y las transacciones; la movilidad y el social business, por la transformación que están provocando en nuestro día a día como usuarios y como profesionales. Todo esto está facilitando el salto a esa nueva era de la que hablaba, la computación cognitiva. Se trata de sistemas -como IBM Watson- que no se programan como los actuales, sino que entienden el lenguaje natural de las personas, aprenden y son capaces de responder a preguntas complejas en pocos segundos a partir de su avanzada capacidad para analizar datos estructurados –los que están en las bases de datos de las organizaciones- y no estructurados –tweets, imágenes, texto escrito, etc. Es decir, los grandes datos de los que hablamos más arriba.

Esta tecnología cognitiva, además, es accesible a empresas y desarrolladores a través de la nube, de tal manera que puedan aprovecharla e implantarla en sus organizaciones. Está llegando al usuario final y a los profesionales de las empresas a través de sus ordenadores y, cómo no, de sus dispositivos móviles y sus apps. Un ejemplo de cómo la computación cognitiva podría ayudar a una ciudad inteligente sería su utilización en los calls center de servicio al ciudadano, por su capacidad para contestar preguntas complejas y especializadas.


¿Podría decirnos algo más sobre computación cognitiva?

Según Forrester, las máquinas inteligentes van a provocar el mayor cambio derivado de las tecnologías de la información hasta la fecha, ya que van a posibilitar que las personas seamos más eficaces y estemos capacitadas para hacer ‘lo imposible’. La computación cognitiva es una herramienta de descubrimiento y asesoramiento, que va a facilitar que las personas ampliemos nuestra capacidad intelectual. Son sistemas inteligentes que van a democratizar el conocimiento de los mejores en temas muy variados como la salud, finanzas, educación, etc. En España, Repsol lo está utilizando en la toma de decisiones sobre prospección, y CaixaBank está trabajando con IBM Watson también y enseñándole a hablar español.

Como decía antes, es una tecnología abierta al ecosistema de desarrolladores –accesible actualmente a más de 75.000- que están apoyándose en la computación cognitiva para generar sus apps y servicios. Un ejemplo es el dinosaurio de juguete, CogniToy, capaz de hablar y contestar las preguntas de los niños.


¿Puede el tamaño del Big Data y del IoT llegar a colapsar todo lo que está en la nube?

La tecnología está progresando rápidamente para afrontar el reto de Big Data. Ha habido avances en los procesadores, capacidad de almacenamiento, estandarización y virtualización, y en las redes de comunicación. Por ejemplo, IBM ha desarrollado el primer chip de computación neurosináptica, que ha alcanzado la escala de un millón de neuronas programables y 256 millones de sinapsis programables. Se trata de un superordenador neurosináptico del tamaño de un sello postal, que funciona con la energía equivalente a la de una batería de un audífono. También hemos anunciado recientemente un nuevo récord de almacenamiento en cinta con una tecnología que puede crear un cartucho de cinta que cabe en la palma de la mano, con una capacidad de 220 terabytes. Para tener una idea de la magnitud, 220 terabytes de datos es comparable a 1,37 billones de mensajes de texto o el contenido de 220 millones de libros, que necesitaría un espacio de almacenaje equivalente aproximadamente a la distancia entre Sevilla y Venecia o Las Vegas y Houston (Texas). Nuestra responsabilidad como proveedores tecnológicos es seguir desarrollando innovaciones, incluso por delante de lo que demanda el mercado, para que estos retos se puedan afrontar.

 

IBM ha desarrollado el primer chip de computación neurosináptica, con un millón de neuronas y 256 millones de sinapsis programables

 



¿Cuál cree que puede ser la gran revelación tecnológica a corto plazo?

Como explicaba más arriba, para mí la gran revelación tecnológica a corto plazo es la computación cognitiva. Según las previsiones de IDC, en 2018 la mitad de los consumidores podrán interactuar con servicios basados en computación cognitiva. En el ámbito de la salud, importantes centros médicos como la Clínica Mayo, Memorial Sloan-Kettering, el Instituto del Genoma de Nueva York, etc. están utilizando ya la computación cognitiva para ayudar a los profesionales médicos a identificar mejores tratamientos y más personalizados para sus pacientes.


¿Cuál es el valor añadido que IBM puede ofrecer a un cliente, en comparación con otra compañía de la competencia?

Yo hablaría de varias cosas, pero destacaría por encima de todo nuestra capacidad de innovación tecnológica: una inversión en I+D+i de unos 6.000 millones de dólares anualmente, que nos permite ofrecer la gama de tecnologías para organizaciones más punteras de la industria. Somos la empresa que más patentes registra del mundo desde hace 21 años, y cinco empleados de IBM han recibido el premio Nobel. No hay nadie más que pueda decir esto.


Cada día se habla más de los problemas de seguridad en la red. Tras los últimos ataques a grandes corporaciones, ¿cree algún día se llegará al riesgo cero, o no es evitable el robo de datos?

Los problemas de seguridad, tanto físicos como en la red, son más evitables con planificación tecnológica. Para ello es necesario contar con tecnologías de análisis de grandes datos y sistemas predictivos, a fin de generar simulaciones de situaciones de crisis, y desarrollar y automatizar protocolos de actuación para poder resolverlas en caso de que se hagan realidad.


Los avances tecnológicos de última generación, ¿serán sostenibles a escala mundial? ¿Va el mundo por el buen camino?

Por supuesto, no hay ninguna duda. La tecnología se ha ido democratizando desde hace décadas. El PC, inventado por IBM durante los ochenta, es un ejemplo. Ahora estamos facilitando a los desarrolladores el acceso a datos y herramientas tecnológicas para que hagan con ellas lo que su imaginación les permita alcanzar. Es un movimiento al que se une todo el talento del planeta, porque la tecnología digital no tiene fronteras. Las tecnologías de análisis de grandes datos, los móviles inteligentes, la computación cognitiva… son fácilmente accesibles a través de la nube de forma rápida, segura y barata. Hemos creado el ‘caldo de cultivo’ para que se produzca una aceleración tecnológica a escala global. Y esto lo vamos a experimentar como ciudadanos, o como profesionales, en cualquiera de nuestros entornos.

 


Elisa Martin 2Elisa Martin Garijo es licenciada en Matemáticas por la U. Complutense de Madrid , Arquitecto Certificado en Tecnologías de la Información en el área de Aplicaciones e Infraestructura y en Arquitectura de Empresa. Como miembro de la Academia de Tecnología de IBM participa en estudios de Investigación a nivel internacional y nacional. Tiene en su haber dos patentes y numerosas colaboraciones escritas sobre productos y procesos técnicos.

Especialista en sistemas complejos de empresa, arquitecturas web e integraciones de aplicaciones. Ha participado en el diseño y puesta en marcha de soluciones multicanales, arquitecturas de empresa y sistemas específicos de desarrollo.Actualmente está especializada en la evolución estratégica de los sistemas, integrando los digitales con las infraestructuras físicas dentro de las iniciativas Smart, y concretamente en el área de ciudades inteligentes. A lo largo de sus 28 años de experiencia en esta industria, ha sido CTO en un Europa proporcionando directrices tecnológicas a más de 130 Arquitectos de Sistemas, y ha liderado el área de Arquitectura y Tecnología en la línea de negocio de Business Consulting Services y de Strategy Outosurcing de IBM España.

También como CTO lideró el proyecto Olímpico de Sydney 2000. En su papel de ejecutivo es responsable de mantener la excelencia y vitalidad de la comunidad técnica de IBM España y consejero del Comité Ejecutivo de IBM de la región Sur de Europa.

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