Entrevista con Marieta del Rivero

Marieta del Rivero

 “Telefónica apuesta por una experiencia en internet abierta y segura como base para el desarrollo de la Economía Digital. Necesitamos modelos colaborativos y abiertos que impulsen la nueva economía. La plataforma ‘Smart City’ debe ser abierta, estándar, alojada en la nube y con vocación de romper los silos de servicios independientes de la ciudad. Es necesario un modelo de gobierno transversal que potencie la innovación, la revolución del internet industrial ya lo es. La transformación de las Smart Cities debe hacerse DESDE y PARA los ciudadanos”


Lleva más de 26 años en la industria de las telecomunicaciones, especialmente en el ámbito móvil e internet. Acostumbrada a poner al consumidor en primer lugar en la toma de decisiones, desde su cargo en Telefónica está decidida a encontrar nuevas maneras de acercar las posibilidades de la tecnología a la vida diaria de las personas. Firme defensora de las asociaciones entre empresas, Marieta del Rivero cree que “es necesario encontrar fórmulas de colaboración público-privadas”. Hablamos con ella de todo eso, y mucho más.

 

En su ‘Informe de la Sociedad de la Información en España’ correspondiente a 2014, la Fundación Telefónica apuntaba hacia tres líneas importantes de futuro en el sector TIC. Uno de ellos era la ampliación de los límites del M2M (Machine-to-Machine). ¿Podría resumirnos en que consiste dicha ampliación? ¿Hasta dónde se llevará ese límite?

El concepto de IoT ha pasado de ser un concepto de moda (un ‘trending topic’) a convertirse cada vez más en una realidad con cierta entidad de negocio que empieza poco a poco a dar sus primeros frutos. La necesidad de disponer de tecnologías e infraestructuras de comunicación, de almacenamiento y procesamiento de datos que permitan ofrecer servicios en los que los dispositivos y las máquinas se conectan entre ellas, y el creciente interés por todo este tipo de servicios es lo que hace que M2M amplíe sus límites.

En concreto, en España, siguen surgiendo iniciativas de Smart Cities, casos como Valencia, Santander o Sabadell, demuestran el interés creciente en las Administraciones Públicas y de la sociedad por el mundo IoT.

Este mundo de IoT exigirá en un futuro próximo la conexión de un elevado número de conexiones entre dispositivos. En 2015 se estiman en torno a 5 mil millones de dispositivos conectados, llegando a 25 mil millones en 2020, según Gartner, así como una mayor autonomía de los mismos, y de unas necesidades crecientes de capacidades de ‘big data’. Por tanto, M2M tendrá que seguir avanzando para ofrecer soporte a esta demanda cada vez mayor.

 

¿Cómo funciona una ciudad inteligente con tecnología M2M? Genéricamente, ¿cómo serán las ciudades inteligentes del futuro?

Las ciudades son realmente ecosistemas donde se entremezclan personas, gobierno, empresas, infraestructuras, edificios, coches… que interactúan de forma masiva y continua. Las ciudades no entienden de silos entre servicios, cuando la tecnología realmente lo conecta todo en sus vidas. En el día a día de la ciudad, por ejemplo, la limpieza de una zona concreta puede tener impacto en la movilidad de la ciudad.

Por eso, para nosotros, las plataformas ‘Smart City’ son el elemento principal que aporta el mundo M2M a esta visión, y que se convierten en el nexo de unión de todos los actores del ecosistema.

Creemos que esta plataforma debe ser abierta, estándar, alojada en la nube, y debe tener vocación de romper los silos de servicios independientes de la ciudad. Solo de esta forma puede ofrecer mayor beneficio para todos.

El aspecto de estandarización es fundamental en nuestra visión. El mundo M2M ha tenido la falta de estandarización como una de las principales barreras de entrada. Tenemos hoy la oportunidad de evitar este obstáculo en nuestras ciudades.

En este sentido, Telefónica ha apostado claramente por Fi-Ware como estándar europeo para las plataformas de ciudad. Recientemente, en torno a 30 ciudades Europeas de 7 países se han unido a esta iniciativa. Este estándar permite que cualquier desarrollo de aplicativo disponible en una ciudad pueda ser fácilmente replicable en otra, creando también un mercado mucho más atractivo para emprendedores e inversores. Telefónica apuesta por la interoperabilidad, que siempre ha sido la fuerza de los operadores. Es lo que permite generar economías de escala y asegurar el crecimiento sostenible de estas soluciones. Es importante que no creemos entornos cerrados.

Finalmente, para que la implantación de una Smart City tenga éxito, se debe involucrar a todos los interesados: gobiernos, universidades y centros de innovación, emprendedores, proveedores de servicios de la ciudad, negocios locales y desarrolladores de apps...

 

¿Y qué ocurrirá con las que no sean capaces de ingresar en esa dinámica Smart? ¿No puede llevar esto a un desfase entre dos mundos: lo Smart y lo no Smart?

Las principales barreras que encontramos para la implantación son realmente organizativas, más que tecnológicas. Nos parece fundamental evolucionar el modelo de los ayuntamientos creando nuevos marcos de funcionamiento para la nueva realidad, una sociedad tecnológica y multiconectada. El término ‘transversal’ nos resulta clave. Hoy cada servicio está en un área distinta con periodos de contratación distintos. Es necesario un modelo de gobierno transversal que potencie la innovación. La revolución del internet industrial es transversal. Necesitamos modelos colaborativos, abiertos que impulsen la nueva economía.

Aunque es probable que la implantación se produzca a ritmos diferentes y con distinta intensidad, tal y como ocurre con todas las innovaciones tecnológicas, si conseguimos involucrar a todos los interesados para abordar los cambios necesarios, nadie tiene que quedarse fuera.

Por eso, parece poco probable que lleguen a convivir dos mundos tan diferentes y contrapuestos, al menos durante un período largo de tiempo.

Desde el punto de vista tecnológico, la plataforma abierta juega un papel muy importante, para poder trasladar los desarrollos de unas ciudades a otras. Además, al estar alojada en la nube, la plataforma de Telefónica permite abordar proyectos en ciudades de cualquier tamaño, pequeñas o grandes.

 

“La plataforma abierta juega un papel muy importante para poder trasladar los desarrollos de unas ciudades a otras”

 

Tampoco olvidemos a nivel financiación que la Unión Europea lidera el mayor proyecto de investigación e innovación, Horizonte 2020, que contempla en los próximos 7 años una inversión de 264M€ para apoyar proyectos de Smart Cities. Y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, acaba de publicar el Plan Nacional de Ciudades Inteligentes y que prevé un presupuesto inicial de 153 millones de euros para impulsar, a través de las nuevas tecnologías, la eficiencia en la gestión municipal y en la prestación de los servicios públicos al ciudadano, así como la creación de un entorno favorable para el crecimiento económico y la generación de empleo.

 


El presidente de RECI y alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, viene repitiendo desde hace tiempo que una ciudad sólo podrá ser ‘inteligente’ si consigue la implicación entre lo público y lo privado. ¿Lo cree así? ¿Cómo se puede conseguir que ambos ámbitos, en principio tan dispares, trabajen en simbiosis?

M.R.- Estoy completamente de acuerdo.

En los proyectos de Smart Cities, es evidente que uno solo no puede hacerlo y que debemos trabajar juntos en construirlo. Los modelos de negocio sostenibles son imprescindibles para un desarrollo saludable de los proyectos, siendo la innovación de suma importancia.

El impulso de las AAPP es clave en estos momentos, pero es tan o más importante buscar modelos colaborativos sostenibles que permitan que los proyectos puedan generar ingresos a las compañías que tienen que darles continuidad. Es necesario encontrar fórmulas de colaboración público-privadas, y para ello posiblemente sea necesario realizar modificaciones en la ley de contratación y modificar determinadas condiciones en los procesos de adjudicación, extender plazos…

Telefónica, en Valencia, además de facilitar la solución tecnológica de plataforma Smart City más avanzada, se ha posicionado como socio estratégico del ayuntamiento con el firme propósito de conseguir que la ciudad de Valencia sea un referente mundial en el ámbito de las Smart Cities.

 


En términos generales, ¿cómo está desarrollando Telefónica su apuesta por la Sociedad de la Información?

Telefónica apuesta por una experiencia en internet abierta y segura como bases para el desarrollo de la Economía Digital. Queremos aumentar la confianza digital, creando una vida digital móvil por medio de la apertura de sistemas operativos, plataformas, etc. que permitan un desarrollo más sostenible y mejorando la seguridad para promover una mayor confianza en el uso de las tecnologías por parte de todos, ciudadanos, empresas y Administraciones Públicas.

 

El de las TIC es un mercado altamente competido y competitivo. Hay muchos ‘players’ en busca de un lugar de privilegio. Además, las innovaciones tecnológicas están a la orden del día. ¿Cómo encara Telefónica ese desafío? ¿Qué estrategia sigue al respecto?

Nuestra visión para el desarrollo de negocio en la digitalización de las ciudades incorpora la palabra ‘partnership’ en mayúsculas. Dentro de ese modelo colaborativo del que hablábamos, entendemos que para nosotros el modelo de alianzas con los ‘players’ adecuados nos conduce al éxito.

Alianzas con compañías de IT que están desarrollando tecnología de infraestructuras y software pueden aportarnos valor. Ejemplos como Cisco, que lleva más de cinco años investigando y desarrollando soluciones alrededor del desarrollo de la infraestructura para conectar ciudades; IBM, que ha lanzado la iniciativa Smart Planet y que dispone de activos claves, como el desarrollo de software para ‘analytics’ o la integración de sistemas; SAP, que tiene soluciones de movilidad y capacidades de analítica importantes; Huawei, que ha creado un concepto de ‘safe city’ implantado en algunas ciudades de China; o Siemens, que ha creado una división de infraestructura y ciudades. El conocimiento y experiencia de estas compañías en esta parte de la cadena de valor es incuestionable, y ya hemos hablado con algunos de ellos.

 

¿Cree que el ciudadano-tipo está preparado para todos los cambios tecnológicos que se avecinan? ¿No puede ser excesivo el volumen de información a asumir?

Creo que el ciudadano no solo está preparado para estos cambios, sino que los está demandando. La transformación de las Smart cities debe hacerse DESDE y PARA los ciudadanos, teniendo en cuenta las últimas tendencias en cuanto a sus hábitos de utilización de tecnología y servicios.

4.300 millones de personas en el mundo tienen un móvil en su bolsillo, y el uso de ‘tablets’ supera el ritmo de adopción que en su momento tuvo el PC… El usuario medio de un Smartphone utiliza 26 apps al mes.

En Telefónica conocemos al ciudadano porque le hemos acompañado y apoyado en esta revolución digital, y seguimos estando muy presentes en su día a día.

Ahora, cada día creamos 2,5 trillones de bytes de datos; tal es la aceleración de esta producción de datos que el 90% de los datos en toda la historia del mundo se ha creado tan solo en los últimos dos años. Estos datos provienen de todas partes: sensores utilizados para recopilar información sobre el clima, publicaciones en sitios de redes sociales, imágenes digitales y vídeos, registros de transacciones de compra y señales GPS de teléfono móvil, etc.

De aquí la importancia del ‘big data’ (análisis de enormes repositorios de datos, tan desproporcionadamente grandes que resulta imposible tratarlos con las herramientas de bases de datos y analíticas convencionales) y de cómo se puede transformar todos estos datos en ‘información útil’ para el ciudadano.

 

Otro de los puntos sensibles en el mundo TIC es el de la seguridad, y más aún si se consolida el Open Data. ¿No es un peligro excesivo? ¿Cómo lo encara una gran compañía como Telefónica?

La apertura de parte de los datos procedentes de diferentes organizaciones, fundamentalmente del ámbito de la Administración Pública o de aquellos proyectos que han sido financiados con financiación pública, para que sean reutilizables por los distintos agentes de la ciudad (empresarios, comerciantes, emprendedores, ciudadanos, etc), genera:

  • Valor, pues lo conoce y reutiliza todo el mundo. Por ejemplo, saber cuántos establecimientos de mascotas se abrieron en el Paseo de Gracia en Barcelona.
  • Transparencia, pues comparte datos propios y ajenos que todo el mundo puede conocer e interpretar. Por ejemplo, dónde van mis impuestos, distribución del gasto TIC, etc.
  • Interoperabilidad, ya que permite compartir de manera sencilla datos similares entre las diferentes administraciones y los ciudadanos. Por ejemplo, compartir la historia clínica electrónica entre diferentes hospitales.

Sin embargo, las AAPP, al disponer de dispositivos interconectados a gran escala y en consecuencia de datos, son un objetivo deseado y atractivo para posibles ataques de ‘hackers’. Esto es algo de lo que somos conscientes, y es una prioridad para nosotros, como demuestra el trabajo que se está haciendo en el área de Ciberseguridad, a través de nuestra filial de Eleven Paths, en la que Telefónica no solo se pone al día de los últimos ciberataques sino que proponemos nuevos conceptos y soluciones para prevenirlos.

Apostamos por un ecosistema digital seguro que genere confianza y permita a todos los usuarios, ya sean particulares o entidades, tener el control sobre sus datos y asegurar la privacidad. En el último MWC de Barcelona presentamos nuevas soluciones de biometría para la protección de la identidad digital; en concreto, Smart ID y Seal Sign. La seguridad es, además, un requerimiento que hacemos a todos nuestros ‘partners’ en relación a las soluciones que nos ofrecen.


¿Se atreve a adelantarnos algo sobre el 5G?

Telefónica está muy activa en el diseño del futuro 5G. En el mismo MWC enseñamos el camino hacia esta nueva Generación de la telefonía móvil con una prueba, sobre una red real y en funcionamiento con equipos de Ericsson, de LTE Advanced (LTE A) agregando las tres bandas de frecuencias de LTE (800, 1800 y 2600 Mhz) para conseguir velocidades de transmisión de los datos de hasta 400 Mbps.

Telefónica está contribuyendo de forma activa en todos los trabajos de investigación y de estandarización para definir el futuro de esta tecnología para crear una nueva generación de red, 5G, cuya disponibilidad comercial se espera a partir de 2020.

El lanzamiento comercial en España estará en función de la disponibilidad de espectro y dispositivos. La compañía ya ha empezado a encender emplazamientos en las principales ciudades españolas en la banda de 800 MHz, incluida en el dividendo digital.

Esta evolución de la red 5G es importante para el desarrollo de las Ciudades Inteligentes ya que no sólo será significativamente más rápida, sino que promete ser más inteligente. Y es esa ‘inteligencia’ de red lo que impulsará aún más el desarrollo de Internet de las Cosas.

 

En pocas palabras, ¿cuáles son los principales retos a corto, medio y largo plazo a los que debe hacer frente Telefónica?

En Telefónica hemos iniciado una transformación y nuestro principal reto es convertirnos en una Telco Digital.

 

“Nuestro principal reto es convertirnos en una Telco Digital”

 

Para conseguirlo, tenemos algunas tareas por delante, entre las que destacan asegurar la mejor red o promover los ecosistemas abiertos para fomentar la innovación en el sector.
Además, creemos que es fundamental el apoyo de las políticas y la regulación, que deberían considerar la cadena de valor de Internet como una totalidad, pudiendo así garantizar que las reglas de juego sean iguales para todos.

 

 Marieta del Rivero, General Manager Deputy to CCDO / Telefónica, S.A

 

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