Instalan en Chile la primera boya inteligente para monitorizar los océanos con tecnología UPC

Instalan en Chile la primera boya inteligente para monitorizar los océanos con tecnología UPC

'The Blue BOAT Initiative' cuenta con la tecnología de vanguardia LIDO desarrollada por la UPC, monitoriza en tiempo real la biodiversidad marina y el impacto de las actividades humanas en el ecosistema.

Para avanzar en soluciones concretas para la conservación de los océanos, el Ministerio de Medio Ambiente de Chile, junto a Fundación MERI y la Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech (UPC), han inaugurado el 13 de octubre, en el Golfo Corcovado, en Chiloé, Chile, la primera boya inteligente del proyecto The Blue BOAT Initiative, desarrollado por las tres instituciones durante más de dos años.

El acto se ha iniciado con el lanzamiento oficial del proyecto en el edificio del CECREA de Castro, perteneciente al Ministerio de las Culturas, con la presencia de la Ministra de Medio Ambiente de Chile, Maisa Rojas; la Ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile, Silvia Díaz; la presidenta ejecutiva de Fundación MERI, Francisca Cortés, y la directora ejecutiva de Fundación MERI y líder científica de The Blue BOAT Initiative, Sonia Español. También han participado Michel André y Mike van der Schaar, director y director técnico, respectivamente, del Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas (LAB) de la UPC, entre otros representantes institucionales.

En el acto se han destacado los objetivos y la escalabilidad del proyecto, así como la importancia de la conservación de los océanos con la exposición acústica 'Sumérgete en el Sonido', que queda a disposición de la ciudadanía hasta el domingo 15 de enero de 2023.

Posteriormente, se ha navegado en altamar en el Golfo Corcovado, para alzar la bandera chilena sobre la primera boya inteligente de The Blue BOAT Initiative y ponerla en marcha con la transmisión de señales en vivo. Michel André, director del LAB de la UPC, ha afirmado: “La instalación de esta primera boya revierte un carácter simbólico importante para la sociedad a la hora de resolver el conflicto hombre-naturaleza. Demuestra nuestra capacidad tecnológica de combinar intereses económicos con la conservación de los hábitats naturales. Desde la UPC, nos sentimos orgullosos de poder contribuir al éxito de esta iniciativa impulsada por la Fundación Meri y el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno de Chile, cuya proyección e impacto internacional a lo largo de todo el continente americano permitirá profundizar en el conocimiento de los retos a los cuales se enfrenta el Oceáno Pacífico en la actualidad”.  

Evitar colisiones y reducir el impacto acústico
En promedio, cada ballena azul captura 33 toneladas de carbono a lo largo de su vida. Este denominado 'servicio ecosistémico marino' reduce la presencia en la atmósfera de uno de los principales gases causantes del Cambio Climático. Sin embargo, estas especies clave para enfrentar la crisis climática, por ser una especie paragua, viven en constante amenaza por la actividad humana, en particular, el tráfico marítimo.

The Blue BOAT Initiative tiene como objetivo instalar y conectar en Sudamérica el primer sistema de alerta temprana de presencia de ballenas con boyas inteligentes capaces de alertar en tiempo real a las embarcaciones de la presencia de estos cetáceos. El propósito principal del proyecto es monitorizar la actividad humana en los océanos para evitar posibles colisiones y otros impactos negativos del tráfico marítimo, realizar estudios oceanográficos para evaluar la salud de los océanos y valorizar los servicios ecosistémicos marinos asociados a las ballenas en el contexto del cambio climático.

Actualmente, el 90% de las mercancías a nivel mundial es transportada por los océanos. Estas embarcaciones son cada vez de mayor tamaño y más rápidas, lo que aumenta la amenaza para las ballenas. La evidencia científica sugiere la importancia de avanzar hacia una regulación marítima que permita, por una parte, poner fin a las colisiones entre embarcaciones y ballenas, y, por otra, reducir el ruido que las embarcaciones generan.

El impacto acústico de la actividad humana en los ecosistemas marinos puede causar desorientación y afectación de la comunicación básica entre distintas especies, lo que repercute directamente en su alimentación o reproducción; y también lesiones auditivas, varamiento o incluso la muerte.

The Blue BOAT Initiative, presentada en la Conferencia por los Océanos de las Naciones Unidas 2022 (UN Ocean Lisboa), ha sido una de las soluciones concretas del Compromiso País 2022-2023 para la protección de los océanos en la Conferencia Our Ocean Palau 2022.

LIDO, tecnología de vanguardia
The Blue BOAT Initiative es un proyecto que incluye tecnología de inteligencia artificial. Dejará instalado en Chile un sistema no solo para monitorizar la presencia de ballenas, sino también para escuchar los océanos con una tecnología replicable a una diversidad de otros ecosistemas e industrias.

Se trata de boyas inteligentes equipadas con hidrófonos, sensores oceanográficos y transmisores con la tecnología Listen To The Deep Ocean (LIDO), desarrollada por el equipo liderado por Michel André, científico experto en bioacústica reconocido por el Premio Rolex 2002 por sus avances tecnológicos para monitorizar la contaminación acústica en ecosistemas marinos y terrestres. Además de dirigir el LAB de la UPC, es fundador y presidente de The Sense of Silence Foundation (TSOF) y fundador de la empresa SONSETC Making Sense of Sounds.

La tecnología LIDO permitirá desarrollar un mapeo acústico en tiempo real del hábitat marino y de su biodiversidad, así como monitorizar, en el tiempo, los efectos de actividades humanas sobre los ecosistemas naturales.

Las señales que emita la boya inteligente en el Golfo Corcovado serán recibidas en línea por la Armada de Chile, que será la institución encargada de alertar a las embarcaciones de la presencia de ballenas para el desvío de la ruta o la disminución de velocidad de los navíos.

La boya, además, contará con sensores de temperatura, pH, salinidad, nutrientes, clorofila (a través de un fluorímetro) y oxígeno disuelto, para que registre las variaciones en el océano, y cuyos datos servirán para elaborar estudios oceanográficos con indicadores del impacto del cambio climático en la biodiversidad marina.

 

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