La AEA considera que la imposición de Passivhaus es ilegal

La AEA considera que la imposición de Passivhaus es ilegal

En un momento en el que el sector de la construcción afronta un proceso de cambio y diferentes adaptaciones con la actualización en ciernes, por ejemplo, del Código Técnico de la Edificación (CTE), la Asociación Española del Aluminio y Tratamientos de Superficie (AEA), que representa a más de 600 empresas del sector, recuerda e insiste en sus reservas frente al concepto Passivhaus, cada vez más en boga.

Armando Mateos, Presidente de AEA, aclara en primer lugar que, “lejos de la concepción que se tiene en la actualidad sobre el concepto, Passivhaus no es un estándar constructivo. Es un potentísimo consorcio comercial con origen alemán; un extraordinario trabajo de lobby de laboratorios y productos de construcción”.

La AEA considera que esta confusión entre un estándar constructivo y un consorcio de marcas comerciales está calando hasta tal punto en la sociedad y entre todos los agentes y organismos de la industria, que algunas administraciones muestran la intención de imponerla como condición para obtener determinados planes Renove u otras iniciativas de mejora energética del parque de edificios. Y esto, enfatiza Mateos, “además de no ser ético ni coherente, es ilegal”.

En este sentido, la Asociación recuerda que las directivas de las administraciones no pueden imponer marcas comerciales y, en palabras del presidente, “cualquier edificio que cumpla el CTE 2018 ya puede considerarse un edificio de consumo casi nulo, con lo que el Passivhaus es un sobrecoste redundante para la construcción que, en algunos casos, llega a suponer hasta un 30% extra por costes de producción y materiales”.

Así mismo, la AEA quiere manifestar que, a su entender, el concepto de sostenibilidad que promueve el Passivhaus puede ponerse en entredicho. “Una construcción Passivhaus es garantía de una vivienda muy eficiente, sí, pero sólo eso. No significa que sea sostenible”, añade Mateos.

De hecho, la Asociación alerta de que muchos de los materiales certificados Passivhaus no tienen, por ejemplo, un buen comportamiento frente al fuego, como el plástico (PVC), que tan a la orden del día está en este tipo de construcciones y que tanto perjudica al medio ambiente. A esto se añade, además, que muchos de esos mismos materiales tienen una difícil o nula tasa de reciclabilidad, algo realmente esencial en las estrategias de la Economía Circular, que no hacen sino impulsarnos a caminar hacia un sistema económico y social eficiente en cuanto al uso de todos nuestros recursos.

En definitiva, "se trata de apoyar, entre todos, el crecimiento inteligente, sostenible e integrador y mirar hacia un futuro en el que, a todos los niveles, el cuidado del medio ambiente juega un papel crucial. “Y en esto”, remata el presidente de la AEA, “el concepto Passivhaus colabora menos de lo que se cree desde muchos sectores y organismos”.

La AEA considera que la imposición de Passivhaus es ilegal

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