El informe “Tendencias Smart City 2026” identifica un cambio de paradigma: la tecnología deja de ser protagonista para convertirse en una herramienta al servicio de decisiones urbanas que afectan a la vida diaria de los ciudadanos
La industria de las ciudades inteligentes ha identificado las principales tendencias que marcarán su evolución en 2026 a partir de una encuesta realizada entre las empresas del sector y las administraciones públicas. Las conclusiones apuntan a un cambio de etapa: la conversación ya no gira en torno a qué tecnología desplegar, sino a cómo gobernarla, integrarla y utilizarla para tomar mejores decisiones que impacten en el día a día de las personas.
En 2026, la ciudad inteligente deja de ser un concepto tecnológico para convertirse en una realidad cotidiana que se refleja en cómo se gestiona el tráfico, cómo se consume energía, cómo se accede a los servicios públicos o cómo se protege el espacio urbano frente a la saturación.
El informe “Tendencias Smart City 2026”, elaborado por Smart City Cluster, identifica seis grandes ámbitos que definirán la evolución de las ciudades españolas durante este año: la gobernanza del dato, la inteligencia artificial aplicada, los gemelos digitales, la sostenibilidad operativa, la movilidad segura y la gestión inteligente de los flujos turísticos.
Más allá de los conceptos, estas tendencias se traducen en situaciones concretas para la ciudadanía: semáforos que se adaptan automáticamente para reducir atascos y accidentes, redes de agua capaces de detectar fugas antes de que se produzcan cortes, trámites administrativos que se resuelven sin desplazamientos o sistemas energéticos que reducen el gasto municipal y, con ello, el coste de los servicios públicos.
“En 2026, la identidad territorial cobra un valor renovado. Frente a la homogeneización tecnológica, las ciudades utilizan la innovación para realzar su cultura y patrimonio, creando espacios con alma donde la digitalización facilita la vida sin invadirla. Esta visión humanizada de la tecnología es la que garantiza la aceptación social. Las ciudades que saben elegir su foco estratégico y no compran tecnología por impulso son las que están liderando todos los rankings”, ha señalado el presidente de Smart City Cluster, Martín Carrillo.
Gobernanza del dato, la base de la inteligencia urbana
La gobernanza del dato se consolida como la base de la inteligencia urbana y es la preocupación más reiterada por los participantes en el dosier. La interoperabilidad entre datos de movilidad, energía, agua o servicios urbanos permite a las ciudades anticiparse a problemas cotidianos, como picos de consumo, incidencias en la vía pública o congestiones de tráfico.
En la práctica, esto significa que los ayuntamientos dejan de reaccionar tarde y pasan a corregir ineficiencias en tiempo real, apoyándose en redes seguras y fiables. El dato se convierte así en una infraestructura invisible, comparable al suministro eléctrico o al agua, pero con un impacto directo en la calidad de vida.
Inteligencia artificial: de recomendar a actuar
La inteligencia artificial deja de ser una promesa abstracta y se integra en servicios concretos. En 2026, los municipios aplican IA para optimizar rutas de recogida de residuos, anticipar el mantenimiento de alumbrado o automatizar trámites administrativos, reduciendo esperas y desplazamientos innecesarios para la ciudadanía.
El informe identifica una evolución decisiva hacia sistemas capaces de analizar información y, además, de ejecutar acciones de forma autónoma dentro de límites definidos. Ejemplos de ello son la regulación automática del tráfico según niveles de contaminación, el riego inteligente de zonas verdes en función de la previsión meteorológica o la activación preventiva del mantenimiento urbano antes de que se produzca una avería.
El gemelo digital como herramienta de gobierno
El gemelo digital urbano se consolida como una herramienta de gobierno. En 2026, permite simular el impacto de decisiones urbanas antes de aplicarlas, como la peatonalización de una calle, cambios en la circulación o la implantación de infraestructuras energéticas.
Para la ciudadanía, esto se traduce en menos errores, menos obras improvisadas y mayor transparencia, ya que las administraciones pueden mostrar de forma visual cómo afectarán los cambios al entorno antes de ejecutarlos.
Sostenibilidad y eficiencia económica
La sostenibilidad adopta un enfoque práctico y económico. La gestión inteligente del agua, la energía o los residuos deja de ser un proyecto aislado para convertirse en el principal motor de ahorro operativo municipal.
Tecnologías como los sensores de detección de fugas o los sistemas de riego inteligente permiten reducir hasta un 30 % el consumo de agua. Al mismo tiempo, la optimización de los servicios públicos y las comunidades energéticas locales contribuyen a reducir costes y reforzar la autonomía de los territorios, con beneficios directos para el conjunto de la ciudadanía.
Movilidad segura, multimodal y basada en datos
La movilidad urbana en 2026 se orienta a tres objetivos claros: seguridad vial, coordinación entre modos de transporte y reducción de emisiones. Los centros de control evolucionan hacia plataformas de Movilidad como Servicio (MaaS), integrando transporte público, micromovilidad y vehículo compartido.
El resultado es una ciudad con menos accidentes, menos desplazamientos innecesarios y más espacio recuperado para peatones y zonas verdes, apoyada además por la digitalización de servicios y el impulso del teletrabajo.
Turismo y gobierno inteligente: hacia un modelo urbano integrado
El turismo se integra como un sistema urbano más. Las ciudades utilizan datos para gestionar flujos turísticos, evitar la saturación de barrios y mejorar la convivencia, midiendo el éxito en términos económicos, pero también en cuestiones sociales.
Este enfoque se apoya en un nuevo modelo de gobernanza inteligente, con administraciones más ágiles y transparentes que toman decisiones basadas en evidencias y rinden cuentas a la ciudadanía mediante datos abiertos, reforzando la ética algorítmica y la protección de la privacidad.
El informe “Tendencias Smart City 2026” ha estado protagonizado por esa otra IA que es la Inteligencia Asociativa, y que reúne voces de expertos de empresas muy diversas del panorama nacional (públicas y privadas) que trabajan en el desarrollo y transformación del territorio: 3cs Estrategia Económica, AL Traffic, Argos, Aumentur, Bettergy, Cetemet, Cibersuite, Elliot Cloud, Enerclic, Fundación Descubre, Global Smart Iot, Go Zero Waste, Grupo Energético de Puerto Real (GEN), Ingelabs, Inkolan, Innovasur, Jovitel, Kunak Technologies, Libelium, Materia Naranja, MSI Digital Builders, Ok Located, Passion Motorbike Factory, Puntodis, Setesur, Smart Fenix, Tekhné, Universidad Francisco de Vitoria, Web Dreams y Wizzie Analytics.
Foto : Recreación con IA de control de ciudad.


