ITS & SC. Sistemas Inteligentes de Transporte y Smart Cities

Sistemas Smart Transport

Los sistemas inteligentes de transporte (ITS en inglés) llevan implementándose desde hace décadas, pero las TIC han hecho que se acelere el ritmo de cambio y que además intersecten con otros sectores, como el de las ciudades inteligentes


El transporte es una de las actividades que vertebran tanto a la industria como a las sociedades.

Desde el punto de vista de la industria, la logística empresarial junto con la producción, almacenaje, manutención o distribución son actividades de las que depende el correcto funcionamiento de la economía y el de otras actividades que precisan de una cadena de suministro bien engrasada, predecible y fiable.

Mover bienes y mercancías es una actividad que ha ido evolucionando al tiempo que la tecnología y la ingeniería naval, aeronáutica o mecánica, junto con las redes de comunicaciones terrestres, marítimas y aéreas. Desde el punto de vista de la sociedad, las personas han tenido que convivir con la necesidad de moverse y trasladarse continuamente. Por necesidad o por divertimento, los fenómenos migratorios han sido una parte esencial de nuestra historia, y en el momento actual estamos asistiendo a un trasiego de personas desde las zonas rurales a las urbes sin parangón. Las Naciones Unidas predicen que a mediados de este siglo las ciudades tendrán que acomodar a 2.900 millones de personas más que en la primera década del que se ha denominado ‘el siglo de las ciudades’.

La migración de las zonas rurales hacia las ciudades supone poner en aprietos a las redes de transporte y movilidad, tanto para la migración en sí misma como para el movimiento de las personas desde las ciudades hasta sus pueblos de origen.

En apartados como el turismo, por poner un ejemplo, informes como el confeccionado por la firma CLSA estiman que los desplazamientos desde China hasta otros países por motivos turísticos se doblará de aquí a 2020, pasando de 100 millones de desplazamientos en 2013 a 200 millones. Y nada menos que el 40% de estos desplazamientos serán gestionados directamente por los propios viajeros a través de los servicios de búsqueda de vuelos y hoteles disponibles online. Adecuar las líneas áreas, carreteras o trenes, los hoteles o los servicios urbanos para acoger estos movimientos de personas supone un esfuerzo adicional que precisan de un despliegue tecnológico a la altura de la demanda.

Gráfico ITS

En el momento presente se transporta todo: desde viajeros hasta órganos para trasplantes médicos, pasando por obras de arte, sustancias peligrosas o alimentos hasta llegar a las mercancías y bienes de consumo en general. Y más aún en una economía globalizada, donde resulta rentable fabricar pantalones en China para finalmente venderlos en los pueblos más recónditos de la geografía española, por poner un ejemplo. Con los avances en el transporte intermodal es sencillo gestionar el movimiento de mercancías gracias a los diferentes nodos que permiten hacer transiciones limpias y ágiles entre diferentes medios de transporte sin tener que manipular la carga, usando para ello contenedores diseñados específicamente para su traslado en diferentes medios de transporte. De ferrocarril al puerto, del puerto al barco, del barco al camión o incluso ya a los aviones, usando contenedores estándar fabricados con materiales ligeros, o contenedores especiales para su carga en aviones.

Pero además, la magnitud que alcanzan las ciudades en cuanto a extensión y población hace que sea necesario diseñar sistemas de transporte que contemplen a los espacios y vías urbanas como parte integrante de los mismos. Para abastecer las ciudades y satisfacer las demandas de los ciudadanos tanto en el apartado de la logística de bienes y servicios como en el del transporte de las personas, tanto dentro como fuera de los espacios urbanos, es necesario diseñar sistemas capaces de adaptarse dinámicamente a los desplazamientos en determinadas franjas horarias o en determinados días, o en tiempo real de acuerdo con potenciales emergencias o para afrontar eventos o incidencias. Estamos acostumbrados a los atascos, pero en una ciudad inteligente, invertir un minuto más de tiempo en ir del punto A al punto B debería ser una excepción y no la norma.

“Estamos acostumbrados a los atascos, pero en una ciudad inteligente, invertir un minuto más de tiempo en ir del punto A al punto B debería ser una excepción y no la norma”

Los retos de las ciudades en el contexto ITS 

Dentro de la movilidad, desde un punto de vista general, caben tanto los desplazamientos de personas como los transportes de mercancías y bienes, compartiendo en ambos casos tanto carreteras, aeropuertos, vías ferroviarias o marítimas como la terminología y metodología a la hora de abordar aspectos como la intermodalidad o, como veremos en esta ocasión, la aplicación de las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) a la gestión del transporte. Se aplican esencialmente los mismos conceptos, sean pasajeros o mercancías lo que se tenga que mover. Los sistemas de transporte inteligentes o STI (ITS o Intelligent Transport System en inglés) engloban de manera amplia todos los proyectos e iniciativas en aras de optimizar los parámetros que intervienen en el dimensionamiento de los sistemas de transporte: la eficiencia, los costes, el tiempo, la ecología y sostenibilidad o la seguridad son algunos de ellos. Además, están las áreas de actividad que surgen como consecuencia del despliegue de las infraestructuras. Entre esas áreas se pueden identificar seis de manera especial, tal y como se describe en el trabajo ‘Towards the Development of Intelligent Transportation Systems’ . A saber: gestión avanzada del tráfico, sistemas de información avanzada para viajeros, operación de vehículos comerciales, sistemas de transporte públicos, sistemas avanzados de control de vehículos o sistemas avanzados para el transporte rural. Realmente esta clasificación es fruto de una mera convención, ya que en la práctica, la tecnología ‘intersecta’ a la práctica totalidad de verticales alrededor del sector del transporte y la movilidad.

Si nos acercamos al mundo de los sistemas inteligentes de transporte a partir de sus aplicaciones en el ámbito de la ciudad, encontramos ejemplos que tocan prácticamente todas las áreas de interés en una smart city. Siguen existiendo diferentes formas de vertebrar los espacios urbanos, pero atendiendo a la categorización que se ha empleado para diseñar el programa del evento de referencia para las ciudades inteligentes, Smart City World Congress 2014, se pueden enumerar los siguientes:

  •  La gestión de la demanda de viajes entra dentro del capítulo de sociedad inteligente.
  1. La planificación de los enlaces multimodales de transporte toca capítulos como la gobernanza o la sostenibilidad.
  2. La gestión de pagos asociados a las actividades de transporte entra dentro del capítulo de la sociedad inteligente y la gobernanza.
  3. La reducción de la energía empleada en el transporte y la movilidad encaja en el capítulo de la sostenibilidad urbana y la energía.
  4. La integración del aparcamiento y la recarga de vehículos eléctricos encaja de nuevo en la sostenibilidad y la energía.
  5.  La adaptación de las ciudades para la seguridad de peatones y ciclistas entra dentro del apartado de sociedad inteligente y la sostenibilidad.
  6. Por último, la adecuación de las ciudades para la movilidad de personas mayores entra dentro de la sociedad inteligente.

Retomando la perspectiva más amplia del transporte desde las áreas de actividad, las posibles temáticas pueden diferir dependiendo de qué iniciativa se trate. Concretamente, y atendiendo a los criterios elegidos para elaborar el programa del XV Congreso Español sobre Sistemas Inteligentes de Transporte (Madrid, del 14 al 16 de abril de 2015) estas áreas de aplicación pasan por la integración de las TIC en la infraestructura, en los peajes, en el tráfico interurbano, en las Smart Cities, en el transporte público, en el vehículo y en el transporte de mercancías. Realmente se trata de una clasificación en la que se mezclan las soluciones para las personas con las soluciones para los negocios. Por ejemplo, la gestión de peajes tiene importancia tanto en el transporte de mercancías como en los desplazamientos de los individuos. O la gestión de aparcamiento que también es relevante de cara a los vehículos comerciales y flotas y no solo de cara al estacionamiento residencial de los particulares. 

Aerotropolis

Como todo aquello en lo que intervienen las tecnologías digitales y las comunicaciones, el campo que abarcan los ITS empieza a ser extremadamente amplio. Aunque no siempre ha sido así.

Los primeros sistemas ITS consistían en la implementación de sistemas de iluminación electrónicos para las carreteras. Diseñar e implementar una red de semáforos era todo un reto allá por los años 30, cuando comenzó a integrarse la tecnología con los sistemas de transporte. Hoy en día, la tecnología contempla desde sensores y redes de comunicaciones hasta sistemas de propulsión eléctricos integrados en redes de carga y distribución energética, sistemas computerizados para la gestión del tráfico o incluso sistemas para conducción autónoma o para la construcción de carreteras inteligentes. La gestión de flotas es un área de negocio en el que están involucradas empresas tan aparentemente alejadas de este sector como Telefónica , pero que en última instancia ya encuentran suficientes argumentos como para ofrecer servicios y soluciones para la gestión de los recursos en empresas de transporte de mercancías, alquiler de vehículos o transporte de viajeros. Las empresas relacionadas con tecnología empiezan a entrar en contacto con la logística de mercancías y viajeros como un área que se beneficia enormemente de disciplinas como Big Data, las comunicaciones móviles, el Internet de las Cosas o incluso los dispositivos móviles y las aplicaciones en campos como los datos flotantes de vehículos o Floating Car Data (FCD) donde son los dispositivos móviles tales como los smartphones los que capturan datos acerca de la posición, la velocidad y otros parámetros del vehículo en tiempo real. La digitalización de procesos hace que al final todo se reduzca a bits de información que viajan a través de las redes de comunicaciones y se procesan en los centros de datos para realizar los cálculos pertinentes prácticamente en tiempo real, que se traducirán en un cambio dinámico de la señalización, una alerta de tráfico para el GPS o el sistema de navegación de a bordo, o una incidencia para el centro de operaciones de una flota de vehículos.

A nivel de arquitectura y urbanismo, la importancia del transporte es tal que ya se trabaja en áreas aerotropolitanas y en aerotrópolis en vez de áreas metropolitanas y metrópolis. En ellas, el centro neurálgico de las áreas urbanas sería el aeropuerto y el tráfico aéreo, distribuyendo el resto de las infraestructuras residenciales y comerciales alrededor. También se empieza a hablar de las infraestructuras inteligentes, en las cuales se integran sensores y sistemas de comunicación de modo que puedan enviar y recibir información y datos hacia y desde los vehículos. O incluso que puedan cargar las baterías de los coches y camiones mediante tecnologías de inducción electromagnética. 

Las autopistas inteligentes (smart highways) están entre las propuestas que ya empiezan a ‘smartizarse’. En www.smarthighway.net se puede encontrar información sobre el proyecto/concepto Smarthighway desarrollado en los Países Bajos conjuntamente por la firma constructora Heijmans y el estudio de diseño Studio Roosegaarde del artista y emprendedor Daan Roosegaarde. Las carreteras inteligentes usan el asfalto para mostrar información mediante iluminación o pinturas termosensibles, de modo que las indicaciones cambian dinámicamente según la temperatura para avisar de pavimento helado, las luminarias solo se encienden cuando hay tráfico, se pueden priorizar carriles para vehículos eléctricos con tecnologías de carga por inducción, etcétera.

El transporte inteligente, un sector en alza

Según un estudio realizado por Markets&Markets (www.marketsandmarkets.com), el sector ITS estará valorado en casi 34.000 millones de dólares en 2020, con un crecimiento interanual de más del 11% de 2014 hasta ese año. Según Grand View Research, el valor global del mercado del transporte inteligente en 2012 era de 14.600 millones de dólares, y se espera que alcance los 38.600 millones en 2020 con un crecimiento interanual del 13%. El principal motor de este crecimiento irá de la mano del ATMS (Advanced Traffic Management System o sistema para la gestión avanzada del tráfico), que en 2013 supuso un 39,9% del total del volumen de negocio de ITS, junto con ATIS (Advanced Traveler Information Systems) o ATPS (Advanced Transportation Pricing Systems). Los sistemas avanzados de transporte público (APTS) son los que se prevé que crecerán más hasta 2020 con un 13,7% interanual. En este campo están implicadas tecnologías de monitorización y gestión a partir de cámaras, sensores instalados en los vehículos o en las carreteras y sistemas de comunicación de corta y larga distancia.

Entran en juego variables que empiezan a ser casi imprescindibles de cara a modelar las actividades logísticas, como los plazos de entrega, la reducción de la huella de carbono, la optimización de las flotas o la asignación dinámica de recursos de acuerdo con el estado de las carreteras, los aeropuertos o las instalaciones portuarias o las redes de ferrocarril. Realmente la logística y el transporte de mercancías es solo una de las áreas de actividad que se benefician de los avances en el campo ITS, junto con el transporte de viajeros o incluso el apartado medioambiental y el energético. Aunque en la práctica ya resulta complicado establecer límites que diferencien claramente estas áreas de aplicación. Los mismos sistemas que permiten que los peajes de las autopistas se facturen automáticamente independientemente del país donde se circule, son tan beneficiosos para los usuarios particulares como para los conductores profesionales. O los mismos sistemas que permiten conocer el estado del tráfico son tan beneficiosos para un camión de mercancías como para un turismo.

Los sistemas inteligentes de transporte también están contemplados por la Unión Europea desde la perspectiva de la mejora en la calidad de vida de los ciudadanos y la optimización de las redes de comunicaciones para el transporte de mercancías. La UE lleva 15 años aportando fondos para la investigación en el campo de los ITS, con proyectos para la seguridad vial, gestión del tráfico, mejora de las infraestructuras, intermodalidad, logística en el campo de los contenedores o la cooperación internacional. En http://ec.europa.eu/research/transport/publications/items/intelligent_transport_systems_en.htm se pueden encontrar detalles sobre la Unión Europea y su apuesta por los ITS, con una detallada descripción de los proyectos emprendidos bajo el paraguas de los sistemas de transporte inteligentes.

Áreas de aplicación de ITS 

Cuando las tecnologías de la Información y las comunicaciones entran en juego, el poder transformador de los procesos digitales es capaz de acelerar e interconectar el desarrollo de un sector a un ritmo mucho más acelerado que con los métodos tradicionales. Tendencias como Cloud Computing, Internet de las Cosas (IoT), las comunicaciones móviles o la organización de las ciudades en torno a fenómenos como el de las ciudades inteligentes, encuentran su aplicación casi inmediata en muchos casos en el campo de ITS. Los informes, estudios y análisis de tendencias en esta materia identifican diversas áreas de aplicación que actualmente son las que están atrayendo el interés de las compañías implicadas en los sistemas de transporte inteligente. Dependiendo de la fuente, ITS puede referirse a transporte de cualquier tipo o a transporte terrestre en superficie únicamente. En cualquier caso, se pueden destacar algunos campos, aunque siempre sujetos a la provisionalidad de las tendencias, que ahora mismo son precisamente eso: tendencias, unas más consolidadas que otras.

ATMS (Advanced Traffic Management System)

Esta es una de las áreas que más se están desarrollando bajo el paraguas ITS. También es una de las que más variables tiene que conjugar. Se necesita disponer de infraestructuras con cámaras, sensores, identificación automatizada de vehículos, gestión de incidentes, vías con diferentes tipos de carriles, sistemas de monitorización y predicción de la meteorología, etcétera. Además, se precisa de una tecnología capaz de manejar grandes cantidades de datos provenientes de los sensores y dispositivos instalados en las vías de comunicación.

Terminología como V2I, V2V, I2V o V2X empieza a ser moneda de cambio habitual cuando se habla de sistemas de transporte inteligente y hacen referencia a la conectividad vehículo a vehículo (V2V), vehículo a infraestructura (V2I), vehículo a infraestructura y vehículo (V2X) o infraestructura a vehículo (I2V).
Apartados como el de la señalización dinámica, o los límites de velocidad variables, son extremadamente complejos de implementar y precisan de tecnologías muy bien afinadas tanto en las infraestructuras como en los vehículos, con implicaciones en las normativas nacionales e internacionales.

En este campo, ya hay iniciativas funcionando, como la señalización dinámica en carreteras, que además buscan la estandarización a través de toda la red estratégica transeuropea de carreteras (TERN).

De particular interés es IRIS (Intelligent Roadway Information System), un software de código abierto desarrollado por el Departamento de Transporte de Minnesota y que puede descargarse en http://iris.dot.state.mn.us/ con funcionalidad en áreas como el control y limitación variable de la velocidad, gestión de cámaras, información meteorológica, mensajes dinámicos, gestión de incidentes, monitorización en tiempo real de vehículos y el tráfico, motor de mapas, etcétera. Además, es compatible con dispositivos de hardware de modo que no es preciso desarrollar interfaces de control si se usan los que ya están contemplados de partida.
Las notas de la última revisión se pueden encontrar aquí

Tarificación electrónica

La tarificación por el uso de las vías de comunicaciones o por infraestructuras tales como puentes, aparcamientos, estaciones de carga para vehículos eléctricos, etcétera, es una práctica susceptible de automatizarse. Si es el vehículo el que gestiona automáticamente con las infraestructuras las transacciones financieras, se ahorra tiempo y se simplifican los despliegues de los sistemas de cobro frente a los modelos presenciales tradicionales. Sucede en las vías de peaje y existen iniciativas a nivel europeo en la dirección de tarificar por el uso de las carreteras de un modo variable dependiendo de métricas como los kilómetros recorridos, el tiempo de circulación o el tipo de vehículo que se conduzca, junto con políticas de precios dinámicas dependiendo de la hora o del nivel de congestión de las carreteras.

Estas políticas tienen que ir acompañadas de las tecnologías correspondientes, y de hecho ya se implementan de manera generalizada en las autopistas de peaje mediante sistemas de cobro automatizados, que además tienen validez internacional para la circulación por las carreteras europeas. De todos modos, la complejidad en este caso estriba en la adecuación de los sistemas para que adapten las tarifas de un modo automático y dinámico de acuerdo con el estado de congestión de las carreteras o los tramos horarios. Otro reto es el de integrar las tecnologías de cobro automático en todos los vehículos.

Un ejemplo de sistema de pago automatizado es http://www.as24.com/, y concretamente mediante el Telepeaje PASSango, que ya funciona en Portugal, España, Francia y Bélgica.

Control de flotas

Este apartado corta transversalmente a muchas de las tecnologías implicadas en el desarrollo de los sistemas de transporte inteligentes. De momento, las soluciones implementadas están centradas en los vehículos o en los propios conductores a partir de aplicaciones en sus dispositivos móviles, al no existir un despliegue adecuado de carreteras sensorizadas y conectadas. Conocer el estado de los vehículos, su posición, así como parámetros relacionados con la carga transportada como la temperatura o el peso son claves para optimizar el uso de los recursos en un momento en el que la logística ya no es una disciplina rígida e inamovible, sino que está abierta a cambios dinámicos en el transporte de bienes y mercancías o personas. La seguridad de las mercancías que se transportan también es una variable con la que hay que jugar, sea por el valor intrínseco de lo que se transporta o por su peligrosidad. Ser capaces de optimizar las rutas para evitar puntos conflictivos de la red de transporte, o coordinar los movimientos de las flotas con los nodos intermodales para minimizar los tiempos necesarios para cambiar el tipo de transporte son habilidades que se pueden integrar en las empresas logísticas a partir de la tecnología. El uso de la tecnología se va generalizando, incluyendo tecnologías tan aparentemente exóticas como las aeronáuticas. En el Congreso Mundial ITS, que tendrá lugar en Burdeos en octubre de 2015, la temática versa sobre un uso más eficiente del espacio, pero no solo del espacio logístico, sino también del espacio como ubicación para satélites con tecnologías de geoposicionamiento, cartografiado digital o predicción meteorológica.

La monitorización de las infraestructuras logísticas, así como el uso de cámaras infrarrojas para el seguimiento del tráfico o la mejora en la precisión y la cobertura de los sistemas de geoposicionamiento como GPS, GLONASS, Galileo o Beidou son claves para implementar políticas ITS mejores y también más fiables y resilientes.

En el backend, el uso de tecnologías como BigData y analítica de datos permite tomar decisiones a las empresas logísticas en tiempo real acerca de cómo manejar los recursos a su alcance, comunicarse con los vehículos y hacer cambios en las rutas sin que suponga un problema para los conductores ni los clientes. En el frontend, los vehículos empiezan a estar equipados con sistemas de navegación estándar basados en tecnologías como Android que se benefician de un ecosistema de aplicaciones extenso, y de unas herramientas de desarrollo bien conocidas y estandarizadas. Junto con tecnologías de comunicaciones móviles de corto y largo alcance, sea radio o 3G/4G o satélite, es posible estar en contacto con los vehículos minimizando los tiempos fuera de cobertura.

Empresas como Telefónica, Vodafone, Garmin, Tomtom o Navteq son algunas de las muchas que están implicadas en esta área donde se necesitan manejar variables y datos más complejos que en la navegación para vehículos. Aspectos como las restricciones legales para la altura, anchura, peso, materiales peligrosos, horas y fechas, advertencias acerca de curvas cerradas o pendientes empinadas así como puntos de interés especializados son un valor añadido para gestionar flotas de vehículos.

Aparcamiento

El capítulo del estacionamiento de los vehículos tiene también su apartado específico. Los intentos para regular el aparcamiento (especialmente en ciudades), han sido muchos y con resultados diversos. La tecnología está empezando a dar lugar a proyectos e iniciativas interesantes generalmente bajo el paraguas de las ciudades inteligentes, con un trasfondo tecnológico importante. Los parquímetros conectados a apps para gestionar el pago desde el móvil son recientes y están implantados de forma generalizada en ciudades como Madrid, que de hecho ha sido la primera en introducir un sistema que cobra más a los coches antiguos más contaminantes y permite estacionar 12 horas seguidas en las zonas periféricas para fomentar que se aparque fuera del centro y se acceda al mismo en transporte público.

Pero hay proyectos que van más allá de la tarificación y usan tecnologías en el campo del Internet de las Cosas (IoT), como sensores en el suelo para detectar y gestionar plazas de parking, así como tecnologías para hacer que el precio sea variable dependiendo de la demanda, la hora del día o el tipo de vehículo (como ya se ha visto en el caso de los parquímetros en Madrid). En Santander, paradigma de las iniciáticas ‘smart’ para las ciudades, hay un proyecto desplegado con sensores de Libelium (www.libelium.com/es/) que detecta plazas libres e informa en paneles y apps sobre la disponibilidad de plazas libres en las calles (www.libelium.com/smart_santander_parking_smart_city/). Xerox (www.xerox.es/) también está investigando el uso de sensores conectados para gestionar el aparcamiento de forma inteligente, con proyectos piloto en ciudades tan complicadas como Los Ángeles, donde las tarifas cambian de forma casi personalizada. En España, Apparcar (www.apparcar.com/) está desarrollando un proyecto bajo los auspicios de Wayra (www.wayra.org) para gestionar de forma inteligente las plazas disponibles, pero esta vez sin necesidad de sensores. Al final, lo que se persigue es que el tiempo necesario para estacionar el vehículo sea el mínimo posible.

A nivel de transporte de mercancías, el aparcamiento tiene su importancia en tanto en cuanto el tiempo necesario para estacionar un camión o una furgoneta tiene que estar incluido dentro del tiempo de conducción contabilizado por los tacómetros. Y dependiendo del destino o de las paradas que se hagan, este tiempo dedicado a la búsqueda de plazas adecuadas para el vehículo no siempre es cuantificable de un modo preciso, lo cual puede dar lugar al incumplimiento de la normativa o a hacer que no cuadren los tiempos estipulados para el transporte. A nivel urbano, la logística del abastecimiento de mercancías requiere de un control un tanto artesanal de los lugares para el estacionamiento de los vehículos para carga y descarga. Se reservan espacios, pero de un modo poco eficiente y rígido.

Con la progresiva introducción de la movilidad eléctrica, los aparcamientos tendrán que adecuarse a las necesidades propias de la infraestructura para la recarga de las baterías, integrando puntos de carga y sistemas de tarificación de la energía consumida. Con las tecnologías actuales, ya es posible cargar al 80% de capacidad la batería de coches como el e-GOLF de Volkswagen en unos 30 minutos, aunque para ello se necesita un punto de carga de corriente continua. De momento, los vehículos industriales eléctricos son marginales, pero la tendencia es la de que se adopten a medio y largo plazo.

Con el vehículo eléctrico, la peculiaridad es la necesidad de asociar una plaza de aparcamiento con los puntos de carga, pues, sea como fuere, habrá que estacionar el vehículo durante un tiempo variable entre media hora y varias horas.

Vehículos eléctricos

 

Sostenibilidad y seguridad 

En el apartado de la sostenibilidad, la reducción de la huella de carbono es un reto importante. El proyecto Europa 2020 tiene entre sus metas reducir las emisiones de gases en un 20% respecto a las emisiones en 1990, por no hablar de la necesidad de reducir las emisiones de CO2 como medida urgente. Los ITS son clave para optimizar el uso de los vehículos, que en el caso de los industriales pasa también por optimizar los recursos disponibles: hacer que las rutas sean eficientes permite reducir el CO2 emitido, pero también ahorrar combustible y reducir el número de horas empleado en los trayectos. La correcta gestión de la intermodalidad, la gestión del tráfico o el clima permiten tomar decisiones de forma dinámica y adaptada a cada momento. Empresas como TomTom, Garmin o Navteq ya contemplan este tipo de variables en sus sistemas de navegación empresarial, así como planificación de rutas adaptadas a los tipos de mercancías que se estén transportando para evitar problemas con los gálibos o uso de vías con infraestructuras no preparadas para vehículos pesados, por ejemplo.

Los sistemas de gestión de flotas, e incluso ya las aplicaciones instaladas en dispositivos móviles, son capaces de analizar los hábitos de conducción tanto de particulares como de profesionales, aconsejando o imponiendo modificaciones para hacer que se mejore la eficiencia, no se superen los límites de velocidad establecidos o incluso se diseñen planes de seguros a medida de cada tipo de cliente. Una conducción correcta supone menor póliza, y una conducción temeraria, supone una póliza mayor, por ejemplo.

La reducción en el número de accidentes es otro elemento de suma importancia. Tanto para la integridad de las personas como para la de las mercancías y vehículos. En este campo, aún hay mucho por hacer a nivel de carreteras inteligentes y vehículos conectados, por ejemplo. Los vehículos autónomos con conducción automatizada están en desarrollo por parte de compañías como Google y fabricantes como Volvo, Mercedes o incluso Tesla, pero aún queda bastante tiempo hasta que pueda generalizarse su uso.

 


Vehículos eléctricos e híbridos

Si bien empiezan a verse vehículos con propulsión eléctrica o híbrida en las carreteras, en su mayoría se trata de turismos pensados para el mercado residencial. A nivel profesional, en las ciudades es ya posible usar furgonetas y vehículos de bajo tonelaje con propulsión eléctrica, siempre y cuando el uso que se haga sea dentro de la ciudad o en la periferia. El problema del uso de motores eléctricos para transporte de larga distancia es la ausencia de una red de puntos de carga en las redes viarias suficientemente densa como para permitir una planificación realista de las rutas. De todos modos, lo fabricantes de vehículos empiezan a pensar en tecnologías híbridas, aunque las cifras hablan de una penetración modesta, con una previsión de 350.000 unidades vendidas hasta 2020 a nivel mundial.

Dentro de las ciudades, las flotas de reparto, transportes urbanos o vehículos de servicios tales como la recogida de basuras son candidatos perfectos para integrar estas tecnologías. Coca-Cola usa camiones híbridos y eléctricos y usa el mensaje ecológico para dar valor a esta tecnología, por ejemplo.

Se está pensando en dotar a las carreteras de sistemas de carga por inducción para que la carga de las baterías tenga lugar durante el desplazamiento, aunque este tipo de despliegues precisa de inversiones elevadas y la coordinación de muchos jugadores para que sea realidad: fabricantes, estados y usuarios tienen que apostar por este tipo de iniciativas de forma global.

Punto de carga


La tecnología, las referencias circulares y la convergencia

Cuando se profundiza en alguno de los aspectos que intervienen en la definición de una Smart City, no será difícil llegar a un punto donde se empiezan a tener referencias circulares entre diferentes elementos. El caso del transporte y la movilidad es uno de ellos. Desde la perspectiva de las ciudades inteligentes, la movilidad y el transporte son puntales en la definición de los espacios urbanos. Y desde la perspectiva del transporte (los sistemas inteligentes de transporte para ser más específicos), las smart cities son una entidad en sí misma que ya merece un trato aparte, tal y como se ve en los programas de algunos de los eventos más destacados que tendrán lugar en los próximos meses alrededor de los ITS.

En el fondo, el proceso subyacente es el de la convergencia que tarde o temprano acaba por unificar todo aquello en lo que se consolida el uso de tecnologías y métodos digitales, la conectividad y prácticas como la integración de servicios cloud en la nube.

 

Clearview

 

Los eventos alrededor de ITS

Los sistemas inteligentes de transporte llevan décadas siendo un área de interés para gobiernos, fabricante y empresas logísticas, pero es ahora cuando las TIC entran a jugar un papel más relevante, cuando se abre el abanico de jugadores en este campo. Los eventos alrededor de ITS y sus actividades relacionadas permiten poner en contacto a clientes, entidades y fabricantes, así como debatir sobre los siguientes pasos que se tienen que dar en esta área. De todos los eventos a la vista, es posible destacar tres, en los que además las ciudades inteligentes están presentes como un área de aplicación de los sistemas inteligentes de transporte:

  • V Congreso ITS Euskadi

Donostia, 24 de octubre de 2014
www.mlcluster.com/2014/24-de-octubre-v-congreso-its-euskadi

  • XV Congreso Español sobre Sistemas Inteligentes de Transporte

Madrid, 14 al 16 de abril de 2015
www.itsspain.com/itsspain/index.php/evento/110

 

  • ITS World Congress,

Burdeos, 5 al 9 de octubre de 2015
www.ertico.com
www.itsworldcongress.com/bordeaux-2015/index.php/programme/topics

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.