Ninguna ciudad puede ser realmente Smart si no está conectada de forma eficiente. Las redes inalámbricas y las conexiones de Internet de alta velocidad accesibles en la ciudad crean, por lo general, un escenario win-win para sus residentes, empresas e instituciones. Pero ¿cuáles son las mejores formas de implementar dichas estrategias? El equipo de Yadwire* compartió con nosotros sus opiniones al respecto.


En todo el planeta, las ciudades buscan constantemente formas de diferenciarse del resto, atraer inversiones y aportar servicios a sus residentes de un modo que ninguna otra ciudad haya logrado anteriormente. Así pues, algunas ciudades invierten más del 25% de su presupuesto externo en la Internet of Things, según informó la International Data Corporation (IDC) en su conferencia del pasado diciembre de 2014.

Dicha inversión se utiliza para desarrollar y gestionar tecnologías robustas que creen entornos y comunidades sostenibles y conectados.

Según las estimaciones de analistas de IBM y de la empresa de consultoría de gestión Frost & Sullivan, el mercado tecnológico de las smart cities puede alcanzar los 1.565 billones de dólares en el año 2020, pero las infraestructuras necesarias son caras. Quienes estén al frente de la smart city deben fomentar la implicación en la WiFi y monetizarla mediante experiencias urbanas integrales para residentes y visitantes.

A continuación se describen algunas de las formas más eficaces para alcanzar el objetivo mencionado:

 

1- Crecimiento municipal que incluya el marketing WiFi para empresas locales

Los negocios locales son esenciales para la comunidad, y una smart city entiende que promocionar tales negocios implica promocionar la ciudad. Cuando los usuarios se conectan a las redes WiFi de las ciudades y empiezan a buscar prendas de vestir, o actividades deportivas, las ciudades pueden mostrarles cupones adaptados a sus intereses. El marketing WiFi es una herramienta excepcional, en particular si se trata de publicidad en el propio navegador, sin necesidad de descargar ninguna app. Por ejemplo, un complejo teatral francés logró incrementar sus ventas en un 16% utilizando la tecnología de Yadwire.

A través de un menú WiFi, las ciudades también pueden proporcionar guías de texto o vídeo (previamente creadas) dirigidas a sectores diversos, que incluyan los horarios de apertura y precios, así como la sugerencia de alternativas (y otras ofertas promocionales) en función del comportamiento on-line previo del usuario. Las smart cities pueden utilizar los datos recogidos en sesiones WiFi para contribuir al éxito de los negocios locales.

 

2- Generación de mayores ingresos y de residentes más felices a partir de los datos

Durante las sesiones WiFi, los usuarios comparten una gran cantidad de datos con sus ciudades, e informan en tiempo real de los diversos aspectos que puedan ir apareciendo. Las ciudades pueden utilizar sus analíticas WiFi y mejorar la vida de sus usuarios con mayor rapidez que en cualquier otro momento de la historia: aumentando la frecuencia de autobuses, arreglando los desperfectos en elementos urbanos como la iluminación y en general creando procesos más eficientes para gestionar las situaciones de emergencia. Los datos obtenidos proporcionan información a los gestores ciudadanos acerca del impacto que los programas y las inversiones llevados a cabo ejercen en los residentes y visitantes, y acerca de lo que las personas esperan realmente de la ciudad. En consecuencia, las ciudades pueden procurarse anunciantes WiFi más relevantes, así como inversores urbanos, y crear acontecimientos que sirvan para aumentar el bienestar de sus ciudadanos y los ingresos públicos.

De un modo similar, las smart cities pueden utilizar los metadatos WiFi para ayudar a los negocios locales a servir mejor a los residentes, con lo que dichos negocios aumentarían sus ingresos. Por ejemplo, si una ciudad observa un aumento de los usuarios que buscan restaurantes veganos, puede fomentar que los restaurantes locales añadan platos veganos a su oferta. La ciudad puede entonces hacer aparecer promociones de dichos restaurantes en las búsquedas de los usuarios de WiFi (sin coste adicional para la ciudad en términos de publicidad) y demostrar a los residentes que su opinión cuenta.

 

3- Servicios, empresas de servicios públicos y comunicaciones residente-ciudad que funcionan bien

Las smart cities pueden tender un puente entre los ciudadanos y las ciudades, pero el WiFi gratis no es un regalo que las ciudades puedan entregar a sus residentes y visitantes para seguidamente olvidarse de él. El WiFi es una herramienta esencial de comunicación que permite a todos los agentes implicados avanzar hacia un futuro más enriquecedor, más interesante y más conectado. Usando el WiFi de la ciudad, sus residentes pueden informar acerca de problemas de circulación mediante app interactivas, solicitar ayuda en la gestión de residuos con solo apretar un botón e incluso pagar los impuestos del mismo modo. Mientras están conectados, también reciben notificaciones de la propia ciudad, incluyendo informes relativos a la calidad del aire y del agua en algunas áreas, notificaciones acerca de los efectos atmosféricos en calles y servicios, información sobre actos culturales e información sobre nuevos planes de desarrollo. Las ciudades conectadas pueden implicar aún más a los usuarios de WiFi mediante la realización de encuestas, así como solicitando a sus residentes su valoración acerca de cómo podría servirles mejor su ciudad en el futuro.

El WiFi no es un regalo que las ciudades puedan entregar a sus residentes y visitantes para seguidamente olvidarse de él

 

4- Mejora de la seguridad y de la gestión de emergencias con WiFi Público

Mediante la utilización de la red WiFi de la ciudad, sus ciudadanos pueden también enviar alertas para solicitar servicios de emergencia, como una grúa para un coche accidentado o una ambulancia para alguien que haya sufrido un ataque al corazón, y conseguir ayuda inmediata. Sólo hace falta un clic. Las smart cities en las que se han instalado sensores contribuyen a crear colaboraciones multi-agente eficientes y con tiempos de respuesta más rápidos. Tal infraestructura les ayuda a transmitir información e imágenes a los servicios de emergencia a través del servicio WiFi de la ciudad, con lo que se ahorra un tiempo crítico que puede salvar vidas.

Cuando los gestores ciudadanos reciben información acerca de un desastre a punto de suceder -desastres naturales, amenazas terroristas o un accidente de tráfico de grandes proporciones- pueden enviar notificaciones a todos los usuarios que estén conectados al WiFi en aquél momento, para indicarles qué deben hacer para permanecer a salvo. Dado que el servicio WiFi de las smart cities suele utilizarse en espacios públicos, pueden enviarse notificaciones adicionales en las que se pida a los usuarios WiFi que compartan las recomendaciones de seguridad que reciban con quienes se hallen a su alrededor, lo que podría acabar salvando muchas más vidas.

 

Redes Wifi

 

5- Educación que aumenta la implicación, el desarrollo de marca y la monetización

Además de la información relacionada con las crisis, las smart cities pueden utilizar barras de menú específicas para WiFi, como la que proporciona Yadwire, para enriquecer el conocimiento de los ciudadanos y los visitantes en términos de historia de la ciudad, monumentos importantes y temas ciudadanos relevantes. Por ejemplo, París, conocida habitualmente como “la Ciudad de las Luces”, puede ofrecer preguntas de trivial sobre cómo funcionan las luces, o sobre la historia de la baguette francesa. La ciudad puede ofrecer recompensas proporcionadas por negocios locales, y así crear una gamificación que aumente la implicación de los ciudadanos con la ciudad y apoye a sus emprendedores.

Los portales cautivos y la inyección de contenidos son las nuevas vallas publicitarias, y son mucho más fáciles de monetizar. Siguiendo con el ejemplo mencionado antes con la ciudad de París, se podrían promover panaderías, restaurantes y exposiciones de arte gestionando los anuncios en función de la localización del usuario para simplificar al máximo la realización de las compras. Pero las smart cities van incluso más allá. Fomentan la utilización de WiFi por parte de las escuelas para proporcionar información divertida y basada en la experiencia a sus alumnos; una información, relacionada con las materias estudiadas en el colegio, que podrán obtener mientras pasean por la ciudad con sus amigos o con su familia. A medida que los alumnos empiezan a asociar el aprendizaje con la diversión resulta más probable que mejoren sus resultados académicos.

Las ciudades pueden posicionarse como proveedoras de una educación de calidad, y fomentar que el gobierno y los inversores independientes dediquen mayores presupuestos a sus colegios y estudiantes.

 

6- Menos atascos de tráfico y mayor facilidad para desplazarse a trabajar gracias a los Metadatos

A muchas personas les parecen muy desesperantes los atascos de tráfico. Algunas personas escogen su lugar de residencia y de trabajo de modo que puedan evitarlos; otras se quedan una hora extra en el trabajo al final del día, mientras que otras… otras se encuentran en pleno atasco, preguntándose por qué motivo la ciudad no les proporciona mejores servicios con los impuestos tan altos que pagan.

Las smart cities pueden hacerlo mucho mejor. Utilizando sensores desplegados por toda la ciudad, los gestores ciudadanos y sus equipos pueden informar a los residentes que utilicen sus redes WiFi acerca de las mejores rutas a seguir para desplazarse hacia su destino con la mayor rapidez posible. Las smart cities dan incluso un paso más, y dirigen a sus ciudadanos a las zonas de estacionamiento disponibles con un rango de precios previamente delimitado por el usuario en concreto.

Las smart cities saben hacia dónde dirigirlos en función de sus preferencias previas, su historial de navegación y los encargos que dichas personas necesiten hacer (una información que la ciudad puede obtener a partir de metadatos WiFi y herramientas de analítica de datos). Los visitantes vuelven a casa contando lo fabuloso que es el sistema a sus amigos, mientras que los residentes pueden disfrutar de su día a día. Valoran cómo les cuida la ciudad, y quieren devolver algo de lo que han recibido, lo que probablemente sea de ayuda para nuestro siguiente punto.

 

7- Construcción de la comunidad y de la responsabilidad social mediante la inyección de contenidos

Independientemente de las tecnologías, las ciudades realmente Smart se centrarán en la construcción de la comunidad y de la responsabilidad social. Cuando los usuarios se conectan a sus redes WiFi, pueden enviarles notificaciones que contribuyan a desarrollar este sentimiento de pertenencia social. Por ejemplo, las ciudades pueden enviar mensajes animando a sus ciudadanos a ser respetuosos con el medio ambiente, recordándoles todas las nuevas paradas de autobús que se han instalado, así como los contenedores de reciclaje. Las ciudades también pueden enviar notificaciones sobre las nuevas regulaciones que promuevan la igualdad, o establecer donaciones mediante 1 clic, así como inscripciones voluntarias. Mediante la inyección de contenidos, pueden promocionarse las ONG y las personas que lo hacen todo y más por servir a su comunidad y a su ciudad, así como compartir cómo pueden ayudar los residentes.

 

Las ciudades realmente Smart se centrarán en la construcción de la comunidad y de la responsabilidad social

 

Las smart cities también pueden fomentar la economía colaborativa durante las sesiones de WiFi de los usuarios: ayudar a los residentes a alquilarse objetos o alojamiento entre ellos, compartir coche cuando se viaje a la misma destinación, encontrar personas con intereses similares en el barrio, pedir un tazón de azúcar o recomendar un buen dentista. Ha llegado el momento de que las smart cities desarrollen estrategias WiFi smart, de modo que puedan dar mejores servicios a sus residentes y monetizar uno de sus mayores gastos.

 

Por Douglas Gravrel
Business Developer en Yadwire


Más Leído

We use cookies

Usamos cookies en nuestro sitio web. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del sitio, mientras que otras nos ayudan a mejorar el sitio web y también la experiencia del usuario (cookies de rastreo). Puedes decidir por ti mismo si quieres permitir el uso de las cookies. Ten en cuenta que si las rechazas, puede que no puedas usar todas las funcionalidades del sitio web.