Barcelona, Smart Port

Barcelona es un puerto pionero en la aplicación de soluciones tecnológicas tanto en su ámbito comercial, como en el ciudadano y logístico. El objetivo es generar servicios eficientes y transparentes, que aporten valor a sus clientes, a la vez que profundizar en el compromiso con el medio ambiente y ofrecer espacios y servicios de calidad a los ciudadanos. Hoy, cuando el concepto Smart City –Ciudad Inteligente– está debatiéndose en los países líderes, el Puerto de Barcelona se define como Smart Port. 

La manera Smart de trabajar del Puerto de Barcelona implica el uso de las tecnologías para transformar los servicios públicos en servicios interactivos; el compromiso medioambiental para conseguir ser un puerto sostenible; y la orientación de la actividad portuaria verso las necesidades de los clientes y ciudadanos. 

El Puerto hace más de 15 años que está impulsando las tecnologías de la información como herramienta para mejorar los servicios ofrecidos a los clientes. Desde la gestión automática del alumbrado hasta la automatización de los controles de entrada y salida de las terminales por monitorizar y gestionar las colas de camiones, eliminando el uso del papel en la entrega y recogida de contenedores, el Puerto trabaja constantemente para introducir nuevas soluciones que faciliten la tarea en personas y empresas.

Mejorar las operativas beneficia las personas 

El Puerto ha liderado iniciativas que comportan un mejor funcionamiento de las diferentes operativas portuarias y que tienen como principal beneficiario los trabajadores. Así, la implantación del papel less a los accesos de las terminales de contenedores y la política proactiva que se ha realizado para implicar al sector del transporte terrestre de contenedores en el uso de los servicios telemáticos, han mejorado sustancialmente las condiciones de trabajo de los conductores, a menudo autónomos, que ahora tienen que dedicar muchas menos horas al día a la gestión documental que requiere su tarea. 

Destacan las iniciativas participativas, como es la plataforma telemática Portic, que da servicio a toda la Comunidad Portuaria; el proyecto Port Management System, ubicado en la Torre de Control, que gestiona de manera coordinada todos los servicios que se prestan a las aguas del Puerto (prácticos, remolcadores, amarradores, avituallamiento, etc.); o el sistema de previsión de temporales que se ha desarrollado conjuntamente con Puertos del Estado. Las redes de telecomunicaciones del Puerto son también infraestructuras comunes que comparten las diferentes empresas que operan. 

El Smart Port, como lo hace el Smart City, considera a las personas –ciudadanos, profesionales, clientes– el epicentro. El Puerto de Barcelona utiliza las herramientas tecnológicas y de gestión para conseguir un entorno donde la innovación y el conocimiento ayuden a generar valores intangibles cómo son la calidad, la fiabilidad, la capacidad de respuesta, la adaptación a la demanda, etc., que lo definan ante sus usuarios y a los clientes de todo el mundo. 

Estos valores se manifiestan en servicios concretos: mejor información a los ciudadanos, transparencia y facilitación del procesos documentales, reducción de costes de gestión, transversalidad de la información entre operadores, mejora medioambiental y de la calidad del entorno de trabajo, entre otros. Y también se reflejan en aspectos tan importantes como la seguridad: el Puerto desarrolla un proyecto para recoger las diferentes señales (radar y AIS) de los barcos que pasan por el Puerto con el objetivo de prever posibles incidentes. 

El Puerto de Barcelona es un Smart Port. Lo es porque hace muchos años que apuesta por una manera de trabajar más eficiente, colaborativa y transversal, sostenible, fiable y comprometida. Ser un Smart Port hace que operadores, clientes y ciudadanos disfruten de un servicio mejor y más eficiente, y que aumente su competitividad. 

Líder en actuaciones medioambientales

Barcelona también está al frente de proyectos portuarios medioambientales a medio y largo plazo. El Puerto realiza un control sistemático de todas sus instalaciones e impulsa acciones para minimizar el impacto de su actividad en el entorno. Dispone de sensores atmosféricos repartidos por todo el recinto para saber en cada momento cual es la calidad del aire a las diferentes zonas portuarias. Estos datos son compartidos con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña para informar a estas instituciones sobre la calidad del aire del entorno portuario y actuar en caso de que sea necesario. También se realiza el control de las emisiones de los barcos que escalan en el Puerto. En esta línea, el pasado mes de septiembre se puso en servicio la Ecocalculadora, una herramienta de cálculo de emisiones de CO2 en línea para las empresas puedan conocer la huella de carbono que genera su logística, dentro y fuera del Puerto, y puedan escoger en cada caso el modo de transporte más sostenible. La Ecocalculadora demuestra, con datos fiables y contrastables, que los modos de transporte menos contaminantes son el marítimo y el ferroviario. 

La instalación, por parte de operadores privados y de CILSA, de placas solares fotovoltaicas para generar electricidad a los techos de los almacenes y aparcamientos de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) es otra muestra del compromiso medioambiental del Puerto por un modelo de gestión eficiente energéticamente, sostenible y respetuoso con su entorno natural y social. 

En la misma línea, el Puerto ha firmado un acuerdo con el fabricante de vehículos SEAT para realizar pruebas de dos prototipos, un coche eléctrico y uno de híbrido, que se cargan a través de conexión a la red eléctrica. Mediante telemetría los vehículos envían a SEAT información sobre su posición, velocidad y estado de carga de la batería a tiempo real. Gracias a esta iniciativa el Puerto podrá, así mismo, evaluar la posibilidad de incluir esta tipología de vehículos a su parque móvil en un futuro. 

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