Un modelo de ciudad inteligente es aquél que la convierte en un espacio urbano eficiente y sostenible, al tiempo que la hace más humana, más habitable. Sus ciudadanos son parte de ella y participan en su diseño. Todo ello es posible en la era de la digitalización y las Tecnologías, y prueba de ello es que en Valencia, incorporando los procesos inteligentes, estamos logrando “hacer más con menos” y gestionar eficientemente todos los servicios y los recursos de los que disponemos.
Hemos impulsado lo que se conoce como “Internet de las cosas” (IoT en inglés) para que toda la ciudad esté conectada e intercambie información en tiempo real. Un buen ejemplo de ello es el Sistema de Información Geográfica (SIG), un proyecto emblemático del Ayuntamiento de Valencia que posibilita la interoperabilidad entre todos nuestros departamentos. Más de 230 capas georreferenciadas y más de 1.500 usuarios en una herramienta que facilita el acceso a la información y la adaptación a las nuevas tendencias, ofreciendo los servicios en los Smartphone.
Valencia, miembro activo de la Red Española de Ciudades Inteligentes –que ha aportado todos sus esfuerzos al grupo de trabajo “Gobierno, Economía y Negocios”-, ha sido vanguardia en proyectos urbanos innovadores que nos han situado internacionalmente como una ciudad avanzada y asentada en el siglo XXI. Nuestra ciudad es modelo y referente en el desarrollo de la Administración Electrónica, Digitalización, Modernización, Integración e Interoperabilidad. La reducción de cargas administrativas de los servicios municipales se ha valorado en más de 10 millones de euros (teniendo en cuenta el informe APLICA del Ministerio de Hacienda y AA.PP.). Quiero destacar también un servicio municipal de primera magnitud que ofrece el Ayuntamiento de Valencia: nuestra web que nos permite avanzar hacia una ciudad absolutamente accesible y que contribuye enormemente a reducir la brecha digital.
Valencia se ha convertido en un referente en los sistemas de movilidad urbana, pues, actualmente es la segunda ciudad europea de más de 800.000 habitantes con menos congestión de tráfico, con lo que ello conlleva en cuanto a consumo de energía y emisiones de CO2. Y es que contamos con uno de los sistemas de gestión integral e inteligente del tráfico más avanzado de España, junto con el sistema de ayuda a la explotación de su transporte público.
El Ayuntamiento ha tomado decisiones inteligentes en cuanto a la planificación urbana, especialmente en la limitación de crecimiento de la ciudad; en gestión inteligente del agua, con la reutilización de 300.000 m3 diarios de aguas depuradas; en seguridad y coordinación de emergencias; en sistemas inteligentes de riego y en eficiencia energética.
Valencia lleva años trabajando por la excelencia y la eficiencia en la prestación de sus servicios públicos. Las medidas y políticas que hemos priorizado desde este gobierno municipal durante dos décadas han ido encaminadas siempre a cumplir con estos objetivos. Hoy me enorgullece decir que hemos obtenido grandes logros. La ciudad de Valencia ha conseguido situarse como centro de atracción y generación de talento, como un ecosistema perfecto para el emprendedor; como la economía moderna, productiva y competitiva que caracteriza a una Smart City.


