Reworks: Un propósito común

Reworks

Cientos de profesionales de varias industrias diferentes se dieron cita en Londres para presentar algunas de las soluciones y productos que podrían transformar a las ciudades del mañana en entidades aún mayores.

Durante los siglos pasados, Londres fue un crisol en el cual se gestaron algunos de los avances más importantes, a nivel mundial, en los campos de la industria, la economía y la política. Gran Bretaña ha actuado como líder global en varias ocasiones, y a menudo su capital era el motor tras ese liderazgo, o el foro en el cual se debatían las nuevas ideas venideras.

Hoy en día, algunos de los mayores progresos para las ciudades y sus habitantes no se diseñan en gigantescos complejos industriales ni son fruto de la planificación de grandes magnates. En su lugar, algunas pequeñas ideas crecen hasta convertirse en grandes proyectos funcionales que surgen de las mentes de pequeños equipos de visionarios. Por tanto, aun teniendo en cuenta que la mayoría del tejido industrial británico se ha trasladado a otras regiones, las ciudades como Londres todavía pueden ser un nexo de progreso donde las mentes brillantes de hoy pueden rediseñar el mundo y las ciudades que experimentaremos mañana. La cumbre Re-Works Cities, que tuvo lugar en Londres el 15 de diciembre del pasado año 2013, demostró lo cierta que puede llegar a ser esta visión.

En los días del Imperio Británico, los puertos fluviales de Londres eran puntos estratégicos a donde llegaban mercancías, comunicaciones e informes de todas partes del mundo. Así, muchos de los elementos que cambiarían la vida social, política y económica de la época se reunían en estos lugares. El Tobacco Dock (Puerto del Tabaco), a poca distancia del famoso puente Tower Bridge, se convirtió en uno de los principales puntos comerciales de hojas de tabaco y productos tabacaleros de la ciudad. Pero en el mes de diciembre de 2013, como hemos mencionado, no fueron bienes de consumo ni productos lo que se reunió en el Tobacco Dock, sino más de 200 profesionales de todos los rincones del globo con un mismo interés: contribuir a rediseñar y rehacer nuestro concepto de las ciudades para volverlas más eficientes y sostenibles.

El encuentro fue organizado por RE-WORK, una organización cuya meta es, en sus propias palabras, “combinar emprendimiento, tecnología y ciencia para solucionar algunos de los mayores retos del mundo actual utilizando tecnologías emergentes”. El equipo liderado por la Nikita Johnson ofrece dos o tres de estos eventos cada año, cada uno de ellos centrado en un área clave del progreso humano, como la sanidad o el propio estado de avance de la tecnología. En esta ocasión, el tema a tratar eran las ciudades en sí: los ámbitos pendientes de mejoras y las soluciones o proyectos disponibles para ello. La forma en la que RE-WORK se describe a sí misma como organización es muy acertada, puesto que los profesionales y ponentes que acudieron a la cita no sólo representaban a varios de los sectores e industrias con poder para cambiar una ciudad, sino que también mostraron muchas iniciativas sorprendentes y rompedoras para lidiar con los problemas de nuestras urbes.

Durante varias horas que se pasaron volando, divididas en bloques y con pausas eventuales para tomar un café o algo de comer, disfrutamos de diferentes bloques temáticos introducidos cada vez por un moderador diferente: ya fuesen proyectos orientados a la movilidad, a la sostenibilidad, la interactividad o nuevas técnicas de arquitectura, por mencionar unos pocos. No sólo pudimos descubrir varias iniciativas tremendamente inspiradas y con un nivel inusual de creatividad y capacidad analítica, sino que también pudimos debatirlas entre nosotros, los asistentes, por medio de mesas de debate. Re-Works estableció un moderador para cada mesa, y pudimos compartir nuestros puntos de vista sobre el futuro de las ciudades, las mejores aproximaciones para tratar con sus problemas, o las que asumíamos que serán las próximas tendencias en tecnología.

Aun así, las ideas que dejaron una huella más profunda en nosotros seguramente no fuesen las tecnologías punteras o la enorme capacidad creativa que perspiraba. Posiblemente, la sensación que caló más entre nosotros fue la idea de un objetivo común y del potencial de colaboración entre las industrias allí representadas. Las Smart Cities se han convertido en un supersector que puede transformar los espacios habitables (ciudades, pueblos) en todo el mundo durante los próximos años, sector dentro del cual hay incontables áreas de trabajo e investigación que han necesitado de años para hacerse notar entre las administraciones y entre la población. Sin embargo, cuando todos estos sectores pioneros aúnan esfuerzos, las posibilidades se multiplican, demostrando que cuando las mentes brillantes confluyen en su forma de pensar, pueden darse verdaderos milagros.

FASTER, STRONGER, SMARTER

Movilidad y transporte son elementos comunes de toda planificación urbana, sin importar la región o los factores culturales que la rodeen. Ciertamente, disponer de formas de transporte más baratas, rápidas y seguras para mover llevar bienes de consumo o personas de un lugar a otro revertirá en una gran eficiencia logística para las ciudades. Por tanto, no fue de extrañar que el primer bloque temático estuviese dedicado a la movilidad.

Frauke Behrendt, profesora en la Universidad de Brighton, presentó una alternativa para hacer más atractivo al ciclismo como modalidad de viaje en grandes metrópolis como Londres: una versión mejorada de las ya existentes bicicletas semipropulsadas por electricidad, o e-bikes, con un motor eléctrico incorporado que permite al usuario activarlo como asistencia en tramos en pendiente, o durante ratos de gran fatiga. Este tipo de bicicletas podrían hacerse populares en ciudades que tradicionalmente han dado facilidades al ciclismo urbano como Barcelona o Ámsterdam. Tal vez estas bicicletas podrían ir un paso más allá e incorporar una pequeña dinamo al motor para que el ciclista pudiese recargar el motor mientras pedalea sin asistencia. Behrendt no dijo si una adición como esta podría considerarse, aunque sería una opción interesante.

Más tarde, Erik Schlangen, de la Universidad de Tecnología de Delft, ofreció una sorprendente presentación sobre una nueva mejora orientada a las carreteras y otras infraestructuras relacionadas, como paradas de autobús situadas al aire libre y por tanto expuestas a las inclemencias del tiempo. Estas mejoras consistían en utilizar materiales autorreparantes, principalmente asfalto y cemento. Estos materiales reaccionarían automáticamente ante la presencia de una fisura en su superficie o de humedades: en el caso del cemento, se añade una especie de bacteria a los materiales que se mantiene en un estado durmiente y que se activa ante la presencia de humedades, utilizando esa misma humedad para alimentarse y producir una sustancia que sellaría los daños en el material. El asfalto, por su parte, incorpora partículas magnéticas que podrían sellar baches y pequeñas grietas mediante atracción. Tras esta presentación, y durante un descanso, el Sr. Schlangen  confirmó para SC Actual Smart City que se están estudiando aplicaciones semejantes en otros materiales, como metales, para ahorrar costes en reparaciones de infraestructuras.

LA ERA DE LOS DATOS

Hay quienes dicen que vivimos en la era de la información. Sin duda, un acceso más fácil y rápido a la información, o a su transmisión, se ha convertido en un elemento indicador de progreso humano en las ciudades y continuará creciendo en importancia, ya que cada vez más cantidad de aparatos y máquinas podrán conectarse a la Red y comunicarse unos con otros, tal y como sostienen los expertos del campo del Internet of Things.  Este campo abre un enorme abanico de posibilidades a la hora de tomar decisiones administrativas o empresariales y, además, es un proceso altamente democrático, en el sentido de que permite participar tanto a administraciones como a empresas y ciudadanos. Por estas razones, el bloque temático sobre datos e información fue el más prolífico del encuentro, ya que como bien afirmó el Sr. Nick Bromley en su ponencia, “la información se está convirtiendo en una utilidad” en nuestras ciudades, y las empresas basadas en la gestión, almacenamiento y distribución de datos en tiempo real serán algunas de las más activas durante los próximos años.

Los ponentes de este sector representaban el lado más orientado al ciudadano, área clave de este sector ya que muchas de estas utilidades se basan en recolectar datos del día a día de la vida ciudadana para crear proyectos específicos basados en los resultados.  Sam Hill, por ejemplo, nos habló de Hello Lamp Post, una red instalada en diferentes aparatos y utilidades por las calles tales como farolas o buzones, que permiten hacer preguntas a los ciudadanos sobre cómo valoran los diferentes elementos de su ciudad y las valoraciones, sus rincones favoritos y otras consultas. Sería interesante ver si este tipo de aparatos pudieran no sólo recoger esta información, sino utilizarla para crear un feedback preciso del comportamiento y eficiencia de diferentes áreas de una urbe, o incluso funcionar en ambos sentidos y permitir que el ciudadano también pudiese obtener información de estos aparatos. Otras compañías se han centrado en esta segunda posibilidad, y utilizan sus aparatos y soluciones para satisfacer las necesidades ciudadanas o para hacer más sencillas las tareas administrativas. Una de estas compañías es Libelium, con base en Zaragoza, que fabrican sensores con emisores integrados que envían su información a bases de datos accesibles. Con estos datos, por ejemplo, los ciudadanos podrían saber cuántos espacios libres quedan a ese parking al que van, mientras que un ayuntamiento puede recibir una señal cuando un cubo de desperdicios esté lleno para enviar un camión de recogida sólo cuando es necesario. Alicia Asin, cofundadora y CEO de la compañía, nos expuso varias de las características de los sensores con los que trabaja la compañía, y habló de la importancia del open data, o información accesible, para hacer que los ciudadanos se sientan más seguros, informados y tenidos en cuenta en sus propias ciudades.

Priya Prakash nos mostró cómo pueden los ciudadanos tomar la iniciativa para resolver los problemas en su entorno utilizando soluciones basadas en open data, como la plataforma que ellá presentó, llamada Changity. Esta aplicación, disponible para smartphones, tablets y gadgets similares, permite a los ciudadanos compartir información e imágenes sobre las cosas que puedan estar afectando negativamente a sus barrios,  para después compartir o debatir soluciones con otros usuarios de la red, con un sistema de perfiles que permite a los usuarios ganar puntos por sus buenas acciones y canjear después esos puntos en diferentes comercios de sus zonas. Iniciativas como éstas demuestran que las teorías e ideas de las Smart Cities pueden aplicarse no sólo a gran escala sino también a otras más locales y focalizadas, y que muchas ideas pueden lanzarse sin necesidad de apoyo institucional.

UN MAÑANA MÁS VERDE

Si hubiese que elegir una faceta negativa del progreso y desarrollo humano durante el pasado siglo, posiblemente fuese el mal uso y gestión de los recursos. El medio ambiente no se convirtió en un auténtico elemento de debate en la planificación urbana hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XXI, y hay quienes afirman que para entonces ya era tarde para arreglar algunos de los daños causados al planeta. Hoy en día, la tecnología nos ha dado muchísimas nuevas formas de explotar mejor nuestros recursos, o incluso de obtener materiales de lo que pensábamos que eran desechos. Estas tecnologías suelen crearse y probarse en Estados Unidos o en Europa, donde los crecimientos de la población se han estabilizado o incluso parecen haber llegado a un parón, pero probablemente producirán sus mejores resultados en las ciudades de países emergentes o en regiones con una producción industrial notable.

La ponencia de Phillip Rode, director ejecutivo de LSE Cities, discurrió por estas líneas. El Sr. Rode subrayó la importancia de combinar funcionalidad y estrategias verdes para conseguir nuevos estándares de eficiencia urbana. Rode cree firmemente que los proyectos Smart que se han llevado a cabo a día de hoy han conseguido buenos resultados en el campo del tratamiento de desperdicios, pero que aún tenemos mucho que mejorar en el campo de la eficiencia energética, en su producción y consumo, y en la producción de alimentos, y que éstos deberían ser los siguientes objetivos de la industria y la mentalidad Smart.

Carlo Ratti, el director del Senseable City Lab en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, pensaba del mismo modo, y compartió con nosotros sus experiencias desde el mencionado laboratorio, en donde se han usado dispositivos de seguimiento GPS y drones para calcular nuevas y mejores rutas de transporte de productos y direccionalidad para viandantes, además de contarnos cómo nuestros dispositivos pueden “contarnos historias” sobre lo que ocurre a nuestro alrededor mediante los datos en tiempo real que obtienen, ayudándonos a encontrar nuevas formas de optimizar nuestros usos de la energía.

Posiblemente una de las presentaciones más impresionantes  fue la del proyecto que presentó Allison Dring. Su compañía, Ellegant Embellishments, ha estado trabajando con aparatos que filtran el aire y que pueden, literalmente, absorber gases contaminantes como el CO2 y extraer carbono de ellos, que puede utilizarse después como recurso. Estos aparatos ya son sorprendentes de por sí, pero Ellegant Embellishments ha encontrado una forma de llevar esta idea un paso más allá, y ha creado estructuras-matriz que pueden fijarse en las fachadas de los edificios añadiendo un toque de decoración al tiempo que contribuyen a limpiar el aire de su entorno.

Muchos advertimos, al ver el folleto del evento, que habría una sección dedicada a la impresión en 3D. Éste es un campo que llevo siguiendo de cerca durante un tiempo, y estaba ansioso por ver las nuevas ideas que podrían ofrecernos estas técnicas. Sin embargo, la presentación de Enrico Dini seguramente superó con creces las expectativas de muchos de nosotros. La compañía del Sr. Dini, D-Shape, ya es conocida por diseñar estructuras de múltiples partes combinables para crear edificios, pero ahora han diseñado una forma tremendamente eficiente y ecológica de combinar arquitectura urbana e impresión 3D. Utilizando un polímero fluido, D-Shape ha logrado convertir la arena en un material de impresión, y utilizan enormes máquinas para imprimir grandes piezas de arena sólida que pueden luego transportarse a cualquier lugar y combinarse para crear una casa. Claramente la arena no es ni mucho menos un recurso escaso en zonas como Oriente Medio que están viviendo una era de gran crecimiento económico, y este tipo de técnicas serían una forma eficiente y sostenible de crear vecindarios enteros desde cero.

En conjunto, el encuentro que nos ofreció RE-WORK fue una gran exposición del talento emergente que está surgiendo en todas partes del globo, y en centenares de industrias que buscan crear nuevas herramientas de planificación urbana para crear espacios habitables más abiertos, amables y accesibles. Actualmente, RE-WORK está trabajando en la planificación de su próximo evento, que tendrá un carácter tecnológico aún más fuerte y que tendrá lugar en Berlin los días 19 y 20 de Junio, donde podremos ver aún más ejemplos de pensamiento, investigación y creación Smart. Fue un honor y un placer para SC Actual Smart City poder estar presentes en el encuentro de Londres,  y esperamos ver más casos de éxito de estos profesionales.

Los preparativos para el RE-WORK Tech Berlin y lapróxima edición del RE-WORK Cities Summit ya están llevándose a cabo. Los interesados pueden encontrar el folleto y mucha más información en su web, www.re-work.co

 

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