Tecnología

El proyecto AI-PRISM, en el que participa la UPV, ha desarrollado soluciones de IA y robótica que facilitan la cooperación entre humanos y robots en entornos con tareas difíciles de automatizar

Un equipo del Instituto de Automática e Informática Industrial (Instituto ai2), el Instituto Tecnológico de Informática (ITI) y del Centro de Investigación en Gestión e Ingeniería de Producción (CIGIP) de la Universitat Politècnica de València ha desarrollado un sistema robótico que ayuda a las empresas fabricantes de mobiliario a preservar el conocimiento de sus especialistas en pintura y facilitar la incorporación de nuevos profesionales. Para ello, ha diseñado un sistema de programación de robots colaborativos fácil e intuitivo. La solución mejora las condiciones de trabajo de los operarios, reduce la dependencia de conocimientos altamente especializados y contribuye a disminuir los defectos de pintura y los tiempos de proceso.

El resultado forma parte de la plataforma tecnológica desarrollada en el marco del proyecto europeo AI-PRISM, la cual tenía como objetivo facilitar el despliegue de aplicaciones de inteligencia artificial en robótica colaborativa.

“El sector del mueble se enfrenta desde hace años a una dificultad creciente para encontrar y retener especialistas en trabajos artesanales como la pintura”, explica Francisco Blanes, investigador principal del proyecto en el Instituto ai2. “Se trata de trabajos que requieren una elevada experiencia y cuyo conocimiento suele adquirirse tras años de práctica, a lo que se suman unas condiciones de trabajo exigentes. Esto dificulta el relevo generacional y limita la capacidad de las empresas para mantener unos elevados estándares de calidad. El reto de mantener procesos altamente especializados es muy relevante para toda la industria europea, marcada por la escasez de profesionales cualificados y el envejecimiento de la fuerza laboral, con lo que nuestra línea de investigación se ha centrado en aportar soluciones a este problema creciente”, apunta.

En este contexto, disponer de herramientas que permitan capturar la experiencia de los operarios y transferirla de forma sencilla a sistemas robóticos se convierte en un elemento clave para facilitar el relevo generacional y mejorar las condiciones de trabajo.

La solución desarrollada está equipada con un sistema de realidad virtual y mixta que permite que el operario teleopere el robot tanto en un entorno virtual como en el real. En ninguno de los casos el operario requiere de conocimientos previos de programación. Esto es gracias a que la tecnología desarrollada se basa en el principio de Programación por Demostración (programming by demonstration, PbD): la interfaz de interacción con el robot se basa en controladores inalámbricos que traducen los movimientos de las manos humanas en acciones precisas que guían el movimiento del robot. Estos movimientos son almacenados y gestionados por la empresa en forma de librería de aplicaciones. El sistema permite, por tanto, ir más allá y ser aplicado a otro tipo de robots colaborativos que realicen otras tareas industriales complejas.

La tecnología se ha testado en la empresa de mobiliario Andreu World. El entorno de programación y despliegue desarrollado en AI-PRISM permite configurar aplicaciones robóticas como las tareas de pintura de sus productos, hecho que facilita que los robots reproduzcan procesos complejos de una forma segura, precisa y repetitiva. Su utilización contribuye, además, a reducir la exposición de los trabajadores humanos a entornos potencialmente peligrosos, ya que se ha dotado al sistema de la capacidad de medir las condiciones de la cabina de pintura, una especificidad del desarrollo en la que ha participado el ITI.

La UPV también ha contribuido a la implementación de la plataforma de integración, contextualización de información y despliegue de modelos de inteligencia artificial sobre sistemas robóticos, facilitando que las diferentes capacidades desarrolladas en el proyecto puedan combinarse y reutilizarse en nuevas aplicaciones industriales.

Guiar a un robot

“Enseñar a un humano a programar un robot requiere tiempo y no todas las empresas pueden esperar a incorporar dicho conocimiento por la curva de aprendizaje que implica. Pero, por el contrario, la Programación por Demostración permite enseñar tareas a un robot guiándolo físicamente, a lo que desde el Instituto ai2 se la ha añadido la versión virtual mediante un gemelo digital del robot”, comenta María del Mar Plaza Cano, investigadora del proyecto en el Instituto ai2, quien ha participado en el desarrollo del sistema de programación por demostración en el marco de su tesis doctoral.

“Las principales ventajas del sistema son la simplicidad, la rapidez y la facilidad de aprendizaje, ya que no requiere conocimientos avanzados de código ni habilidades de programación. Además, al acelerar la formación de los operarios, se incrementa la calidad del trabajo y la seguridad laboral”, comenta la investigadora.

El proyecto AI-PRISM se cerró el pasado 11 de marzo con la revisión de los resultados por parte de la Comisión Europea y visita al laboratorio de Industria 4.0 del Instituto ai2 (UPV) para ver otros pilotos del proyecto. Asimismo, se realizó una demostración del sistema de programación por demostración en las instalaciones de Andreu World, el cual recibió críticas muy positivas por parte de los expertos asistentes.

El proyecto AI-PRISM estuvo formado por 25 socios de 12 países y su objetivo fue proporcionar una plataforma abierta para facilitar el desarrollo, integración y despliegue de aplicaciones de inteligencia artificial para robótica colaborativa centradas en las personas, las cuales permitiesen un ecosistema de cooperación entre humanos y robots en entornos de trabajo de fabricación donde las tareas son difíciles de automatizar, y la velocidad y versatilidad son esenciales. “La idea fue desarrollar aplicaciones que enseñaran a las máquinas a identificar lo que hacen los trabajadores humanos (dónde miran, cómo se mueven, etc.) y así apoyaran y garantizaran la calidad de su trabajo, mejorando la capacidad de reacción o evitando situaciones de potencial peligro", explica Francisco Blanes, investigador principal del proyecto en el Instituto ai2.

Más allá de los avances tecnológicos, AI-PRISM ha perseguido un objetivo claro: demostrar que es posible desarrollar soluciones de inteligencia artificial y robótica que sitúen a las personas en el centro. La coordinación técnica, liderada desde la UPV, ha contribuido a integrar las diferentes tecnologías del proyecto en una plataforma común orientada a facilitar su adopción por la industria sin perder de vista aspectos como la seguridad, la usabilidad y el bienestar de los trabajadores.

“La inteligencia artificial y la robótica están transformando la industria, pero el verdadero reto no es únicamente desarrollar tecnologías más avanzadas, sino decidir cómo queremos incorporarlas a nuestro trabajo.”, explica Francisco Fraile, coordinador técnico del proyecto y miembro de CIGIP (UPV). “Hemos demostrado que es posible diseñar soluciones que preserven el conocimiento de los trabajadores y faciliten la colaboración entre personas y robots. La clave ha sido contar con ellos desde el primer momento: entender cómo trabajan, qué necesitan y qué les preocupa, para que la tecnología se adapte a las personas y no al revés”, añade Laura Moya, investigadora de AI-PRISM que desarrolla su tesis doctoral en el CIGIP (UPV).

Listo para el mercado

En ese contexto, el sistema programación por demostración (VR-based robot painting-by-demonstration for safer and repeatable furniture finishing) ha sido catalogado por la Comisión Europea, a través de su iniciativa Innovation Radar, como una innovación con un alto grado de madurez tecnológica y preparada para su llegada al mercado (o market ready), ya que responde a necesidades ya existentes en el sector industrial al que va dirigido, lo que refuerza su potencial de transferencia y adopción empresarial.

El reconocimiento sitúa a la UPV entre las entidades europeas destacadas por su capacidad para transformar resultados de investigación en soluciones con impacto económico y social. Además, la incorporación de esta tecnología a la plataforma pública Innovation Radar incrementará su visibilidad internacional y facilitará nuevas oportunidades de colaboración con empresas, clientes potenciales e inversores, reforzando el compromiso de la Universitat Politècnica de València con la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento al tejido productivo.

Mediante el uso de inteligencia artificial (IA) y soluciones hápticas, unos investigadores pretenden hacer que los dispositivos y contenidos digitales sean más accesibles para las personas con discapacidad visual

La tecnología digital parece haber permeado casi todos los aspectos de nuestras vidas, lo que transforma radicalmente la forma en que nos conectamos, trabajamos e interactuamos.

Pero este no es el caso para todos.

Dado que los dispositivos digitales dependen casi exclusivamente de la retroalimentación visual y auditiva, plantean problemas de accesibilidad inherentes. De hecho, el acceso al contenido digital por parte de las personas con discapacidad visual, especialmente las personas con baja visión y las personas ciegas, sigue siendo un reto, incluso para los contenidos tan básicos como el texto.

«Dada nuestra creciente dependencia de las tecnologías, la desmaterialización y el uso de pantallas táctiles sin botones, una parte importante de la población corre el riesgo de que se le niegue el acceso a ciertos contenidos y de que se la estigmatice aún más debido a sus discapacidades», explica Sabrina Panëels, investigadora de sistemas interactivos en CEA-List(se abrirá en una nueva ventana).

Con el apoyo del proyecto ABILITY(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, Panëels lidera un grupo de socios(se abrirá en una nueva ventana) que trabaja para ayudar a cerrar esta brecha de accesibilidad digital.

«Mediante el uso y desarrollo de nuevas tecnologías y “software,”, y aprovechando las soluciones hápticas, nuestro objetivo es hacer que el contenido y los dispositivos digitales sean más tangibles para todos», afirma.

La primera tableta multisensorial

Tras haber interactuado directamente con doscientos ochenta y cinco usuarios videntes y con discapacidad visual para identificar sus necesidades reales, en el proyecto se lograron numerosos hitos.

Esto incluye la primera tableta multisensorial que reproduce texturas en una pantalla OLED estándar. El prototipo de tableta de 10,5 pulgadas funciona con Windows y cuenta con una pantalla equipada con tecnología háptica de superficie.

«El prototipo utiliza vibraciones localizadas y multitáctiles que pueden renderizar texturas en función del contenido subyacente, tanto para dedos quietos como en movimiento», señala Panëels. «También puede percibirse de forma independiente con diferentes dedos, lo que significa que, por ejemplo, cuando un usuario explora un mapa, un dedo puede sentir las olas del mar mientras que otro puede sentir la textura de los bosques y otros elementos topológicos».

En el proyecto se investigaron además estrategias de diseño para representar contenido de forma háptica, así como las ventajas de utilizar una pantalla combinada de pines 2D y la tableta multisensorial con IA para convertir imágenes, archivos PDF y gráficos en contenido táctil en tiempo real.

Utilizar la IA para hacer que el contenido digital sea más accesible

En el proyecto también se lograron avances en el desarrollo de algoritmos de aprendizaje automático adaptados a las necesidades específicas de las personas con discapacidad visual. Este trabajo incluye la creación de un nuevo «software» que utiliza IA para el análisis de imágenes y la escritura predictiva, con el fin de convertir el contenido digital en alternativas visuales, auditivas y táctiles accesibles.

«Estamos especialmente orgullosos de nuestro uso de un sistema de análisis de imágenes y soluciones de IA conversacional para ofrecer descripciones interactivas de una imagen adaptadas a cada usuario, así como de nuestra aplicación de escritura predictiva que permite a los usuarios incluir emojis en sus comunicaciones», comenta Panëels.

Elevando el nivel de la tecnología inclusiva

A pesar de los numerosos desafíos a los que se enfrentó, el equipo del proyecto demostró con éxito que una tableta multisensorial asequible y con tecnología de IA es técnicamente factible, sentando las bases para un producto comercial y para un nuevo estándar en Europa para el desarrollo de tecnología inclusiva y centrada en el usuario.

«Nuestro trabajo impulsa el diseño inclusivo y la inclusión en general, beneficiando no solo a las personas con discapacidad visual, sino también a las personas con otras discapacidades, a los ancianos e incluso a los niños», concluye Panëels.

Pero antes de que eso pueda suceder, aún queda mucho trabajo por hacer. Por eso, los investigadores trabajan actualmente para conseguir la financiación y las alianzas necesarias para seguir desarrollando y comercializando sus tecnologías inclusivas.

Imagen: © PANEELS, Sabrina

El equipo de la UC3M y de IMDEA Networks identificó la presencia de sitios web vinculados al tráfico de contenido sexual de menores, fraudes financieros y cibercrimen

Un estudio liderado por científicos de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y de IMDEA Networks analiza por primera vez a gran escala la volatilidad, contenido e infraestructura real de las páginas ocultas de la denominada Dark Web (o internet oscura). Este trabajo ha sido uno de los galardonados en los Premios de Investigación de la Fundación Policía Española 2025-2026, que reconocen aquellos trabajos científicos que contribuyen a garantizar la seguridad de las personas y a la defensa de las libertades y derechos de la ciudadanía. 

Captura de pantalla de un mercado alojado en la red Tor, en la que se aprecian anuncios de venta de drogas.

La Dark Web es el contenido de la World Wide Web que existe en darknets, redes que se superponen a la internet pública y requieren de un software específico y configuraciones o autorización para acceder, como es el caso de Tor. Tradicionalmente esta red ha sido objeto de mitos, misterios y escrutinio por parte de autoridades y de la opinión pública. Sin embargo, ¿qué hay realmente detrás de los dominios ocultos .onion? Este equipo de investigadores del Departamento de Informática de la UC3M y de IMDEA Networks ha arrojado luz sobre este rincón digital mediante su estudio publicado en la revista científica IEEE Transactions on Information Forensics and Security, titulado: Snorkeling in Dark Waters: A Longitudinal Surface Exploration of Unique Tor Hidden Services (Buceando en aguas oscuras: una exploración superficial y longitudinal de servicios ocultos únicos en Tor).

El trabajo representa una de las mayores radiografías jamás realizadas sobre el comportamiento real de esta red. A través de un análisis continuo y sistemático a lo largo de varios meses, los ingenieros informáticos Alfonso Rodríguez Barredo-Valenzuela, Sergio Pastrana y Guillermo Suárez-Tangil consiguieron monitorizar y clasificar de forma automatizada miles de páginas web ocultas, desmontando algunas de las creencias más extendidas sobre su tamaño y persistencia.

Una red efímera y más pequeña de lo estimado en otros trabajos

Frente a la narrativa habitual que describe la Dark Web como un océano infinito e incontrolable de actividades delictivas, los resultados demuestran que el ecosistema real está sobrepoblado de réplicas de sitios .onion, y es sumamente inestable. Los investigadores destacan que una gran parte de los servicios ocultos que se crean en Tor desaparecen al poco tiempo de nacer. “Esta volatilidad o carácter efímero probablemente responde tanto a cuestiones técnicas como a una alta rotación de dominios para evadir una persecución policial”, señala Guillermo Suárez-Tangil, profesor e investigador en IMDEA Networks.

Para lograr este mapeo, el equipo desarrolló una infraestructura de monitorización a la que bautizaron como “Mimir”, en alusión al guardián del pozo de la sabiduría de la mitología nórdica. Gracias a esta herramienta, pudieron analizar no solo el contenido textual e imágenes de los sitios, sino también variables clave como sus certificados de seguridad, tecnologías de servidor empleadas y la coincidencia de infraestructuras en el ecosistema tradicional de internet. 

“Hemos conseguido llegar a sitios de la Dark Web que no son fácilmente accesibles gracias al uso de una herramienta especial que ha estado haciendo crawling (rastreo de sitios web) y recogiendo datos durante varios meses. Gracias al uso de técnicas de clasificación con Machine Learning, hemos podido entender un poco más el contenido servido en esos sitios de forma semi-automática, llegando incluso a detectar varios sitios dedicados al tráfico de contenido sexual de menores”, indica otro de los autores, Sergio Pastrana, del Grupo de Seguridad de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (COSEC) del Dpto. de Informática de la UC3M.

Ciberdelincuencia frente a libertad de expresión

Uno de los principales valores del estudio radica en la taxonomía detallada sobre los usos de Tor. Aunque esta red nació con el propósito de garantizar el anonimato de activistas, periodistas y ciudadanos bajo regímenes opresivos, esta investigación constata una dualidad compleja. Por un lado, revela un volumen significativo de portales dedicados a mercados negros (venta de estupefacientes, armas y datos filtrados), fraudes financieros y foros de cibercrimen. Pero por otro lado, el estudio también subraya la presencia de réplicas de medios de comunicación legítimos, plataformas de comunicación segura y herramientas de privacidad que justifican la importancia de preservar este protocolo de red frente a los intentos de censura global.

Este trabajo que ayuda a entender un poco mejor la estructura y contenidos de la Dark Web también resulta de ayuda a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. De hecho, los investigadores ya han reportado todo el contenido ilegal sobre páginas sexuales de menores a la Policía Nacional (varias de las cuales eran desconocidas) y se han reunido con ellos para mantener la colaboración. Asimismo, en un trabajo posterior en el que se utilizó esta herramienta, se logró identificar patrones comunes en la configuración de los servidores de la Dark Web y destapar cómo muchos servicios ocultos cometen "errores" que exponen sus verdaderas direcciones IP o servidores comerciales físicos, la investigación abre nuevas vías para combatir de forma más eficiente el cibercrimen organizado a nivel global.

“Comprender qué hay en las profundidades de internet y cómo podemos llegar hasta ello y analizarlo es un elemento clave para nuestra seguridad. En definitiva, lo primero que se necesita a la hora de proteger a las personas es disponer de la información y el conocimiento necesarios para poder tomar las decisiones adecuadas. Por eso creamos a Mimir”, concluye Alfonso Rodríguez, estudiante de doctorado en IMDEA Networks y en la UC3M, y autor del trabajo.

Referencia bibliográfica: Rodriguez Barredo-Valenzuela, A.  Pastrana, S. Suarez-Tangil, G. (2025). Snorkeling in Dark Waters: A Longitudinal Surface Exploration of Unique Tor Hidden Services, in IEEE Transactions on Information Forensics and Security, vol. 20, pp. 5386-5395, 2025, doi: 10.1109/TIFS.2025.3573662 e-archivo UC3M: https://hdl.handle.net/10016/50211

El proyecto València-BioSoundScape ha desarrollado un sistema piloto de monitorización acústica en tiempo real para detectar aves en el Jardín del Turia y en la Devesa de l'Albufera para obtener indicadores acústicos de biodiversidad

El Ayuntamiento de València y la Universitat Politècnica de València, a través del Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia (iTEAM), han impulsado el proyecto València-BioSoundScape, una iniciativa innovadora que combina inteligencia artificial, monitorización acústica y tecnologías IoT para analizar la biodiversidad urbana a partir del paisaje sonoro de la ciudad. Durante los últimos doce meses, el proyecto ha monitorizado la actividad de las aves en distintos espacios naturales de València y ha desarrollado un sistema piloto capaz de detectar especies en tiempo real.

València-BiosoundScape ha permitido recopilar información acústica de gran valor sobre la biodiversidad de la ciudad mediante la instalación de dispositivos de monitorización acústica pasiva en ocho localizaciones estratégicas: cinco puntos situados en el Jardín del Turia y tres en la Devesa de l’Albufera. Los equipos han registrado el paisaje sonoro durante los periodos de mayor actividad de las aves, al amanecer y al atardecer, generando una base de datos única sobre la biodiversidad acústica urbana.

Además de esta red de sensores, el proyecto ha desarrollado un sistema piloto de monitorización acústica en tiempo real en colaboración con la Universidad de Sevilla. Basado en tecnología IoT, el sistema integra un micrófono, un miniordenador con software de inteligencia artificial, una batería autónoma y conectividad móvil. Su diseño replicable y escalable permitirá extender esta tecnología a otros parques y espacios naturales más allá de la ciudad de València.

A partir de los registros sonoros captados por los dispositivos instalados, el sistema detecta la presencia de especies mediante BirdNET, el clasificador de aves desarrollado por la Universidad de Cornell. Paralelamente, investigadores del iTEAM y del Computer Vision and Behaviour Analysis Lab (CVBLab) de la UPV trabajan en nuevos modelos de inteligencia artificial para mejorar la detección de las especies con mayor presencia en la ciudad.

Resultados del proyecto y rutas en una web

Durante los últimos doce meses, València-BioSoundScape ha obtenido indicadores acústicos de biodiversidad que permiten monitorizar la evolución de la actividad biológica en diferentes espacios urbanos y naturales de la ciudad. Los resultados están disponibles a través de la plataforma web del proyecto (BioSoundScape). La herramienta, desarrollada por la empresa Artikode Intelligence, permite consultar las especies detectadas, escuchar sus cantos, conocer su estacionalidad y acceder a indicadores acústicos de biodiversidad obtenidos en cinco localizaciones del Jardín del Turia y tres de la Devesa.

La plataforma también incorpora rutas diseñadas por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) para la observación de aves adaptadas a las diferentes estaciones del año, promoviendo nuevas experiencias de ecoturismo y divulgación ambiental en la ciudad de València.

Esta iniciativa demuestra el potencial de la inteligencia artificial y las tecnologías de monitorización acústica para mejorar el conocimiento científico sobre la biodiversidad urbana, apoyar la gestión sostenible de los espacios naturales y acercar la ciencia a la ciudadanía.

La concejala de Innovación, Paula Llobet, ha destacado además que este proyecto “demuestra cómo la innovación puede ayudarnos a conocer mejor nuestro entorno natural y a avanzar hacia una ciudad más sostenible. El Sandbox Urbano permite probar soluciones innovadoras en condiciones reales y convertir València en un referente en innovación aplicada a los retos urbanos”.

Por último, ha subrayado que «la colaboración con la Universitat Politècnica de València nos permite impulsar tecnologías que generan valor para la ciudad y para la ciudadanía».

Datos del proyecto

València-BioSoundScape fue seleccionado en la convocatoria de Subvenciones Públicas a la Innovación en la Ciudad de València para el ejercicio 2024 del Ayuntamiento de València, bajo el título «Ecoturismo y Biodiversidad en la Ciudad de València mediante Monitorización Acústica e Inteligencia Artificial».

El proyecto se ha desarrollado durante 18 meses, entre diciembre de 2024 y junio de 2026, y ha sido liderado por Gema Piñero, investigadora del grupo GTAC del Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia (iTEAM) de la Universitat Politècnica de València. Además del iTEAM-UPV, han participado el Computer Vision and Behaviour Analysis Lab (CVBLab) de la UPV, la empresa Artikode Intelligence, el Grupo de Tecnología Electrónica e Informática Industrial de la Universidad de Sevilla y la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife).

La instalación de los dispositivos de monitorización acústica ha sido coordinada y gestionada a través del servicio Sandbox Urbano del Ayuntamiento de València.

El piloto securizará las comunicaciones entre los centros de datos de El Escorial y Canillas mediante distintas tecnologías resistentes a ataques cuánticos como la distribución de claves cuánticas (QKD) y la criptografía post-cuántica (PQC)

Telefónica despliega un piloto de distribución de claves cuánticas para la Policía Nacional con el objetivo de proteger las comunicaciones entre sus data centers de El Escorial y Canillas (Madrid) frente a ataques con computación cuántica. El proyecto, que se extenderá hasta finales de 2026, combina distintas tecnologías quantum-safe (resistentes a ataques con computación cuántica) como son la distribución de claves cuánticas (QKD por sus siglas en inglés) y la criptografía post-cuántica (PQC).

Este proyecto, junto con la extensión del anillo cuántico TEFQci de Madrid y el proyecto de aumento de la resiliencia en redes de comunicaciones mediante el uso de algoritmos de computación cuántica, forma parte de una serie de casos de uso acordados para su ejecución entre Telefónica y la asociación DigitalES.

Los casos de uso, presentados por DigitalES en su calidad de asociación del sector, fueron seleccionados por Red.es en la resolución de selección de la ‘Invitación General para participar en el desarrollo de casos de uso de aplicación de las tecnologías cuánticas en sectores productivos estratégico’”, financiada con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

En concreto, el piloto de Telefónica con la Policía Nacional combinará las características del servicio de Interconexión de Data Centers, lanzado por Telefónica a finales de 2025, con criptografía PQC y equipamiento certificado por la OTAN para la transmisión de información clasificada, con las características de seguridad física irrompible de la distribución de claves cuánticas (QKD). Esta arquitectura ofrece una seguridad multicapa redundante que incluye dos soluciones quantum-safe en paralelo que sirven de respaldo entre sí, proporcionando una capa extra de resiliencia.

Adicionalmente, Telefónica expandirá el anillo cuántico experimental que tiene en Madrid, denominado TEFQci, hibridando igualmente las tecnologías QKD y PQC. La combinación de ambas tecnologías es una necesidad en la securización de alto nivel de comunicaciones que interconectan tanto data centers y grandes sedes, como oficinas de pequeño tamaño, donde las tecnologías QKD pueden no ser viables. La combinación exitosa de estas tecnologías en una única arquitectura as a service será un paso esencial en la evolución de las infraestructuras críticas en España hacia estándares quantum-safe.

Computación cuántica para optimizar las redes

Finalmente, Telefónica desarrollará también algoritmos de computación cuántica para la optimización a varios años de las redes telco, abarcando parámetros de resiliencia y consumo energético, así como de coste global de la red e incluso de la variabilidad de precios de componentes en el mercado. Esto se consigue a través de formulaciones matemáticas complejas de hasta dos millones de variables, cuya ejecución hoy en día es imposible con computación clásica.

Leonor Ostos, directora de Desarrollo de Producto y Servicios de Telefónica España, destaca: “En Telefónica estamos decididos a convertirnos en la mejor vía de acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales, en este caso a través de un proyecto pionero en beneficio de empresas, administraciones y grandes instituciones. Sobre la mejor red, buscamos liderar la implantación de las innovadoras tecnologías cuánticas: ya contamos con comunicaciones e infraestructura quantum-safe, impulsamos la aplicación práctica de la computación cuántica para solventar problemas reales del día a día y también hemos creado hubs para fomentar el talento y el desarrollo de la economía española, a lo que se suman estos nuevos proyectos, en los que DigitalES desempeña un rol esencial”.

Por su parte, Miguel Sánchez, director general de DigitalES, señala: “Este proyecto es un ejemplo de cómo la colaboración público-privada entre Red.es y las empresas tecnológicas puede acelerar la innovación y generar aplicaciones reales con impacto en sectores estratégicos para el país. Nuestro papel como asociación empresarial es precisamente conectar capacidades tecnológicas, empresas y administraciones para acelerar la transferencia de innovación al mercado y convertir el potencial de la computación cuántica en soluciones útiles para la economía y la sociedad”.

Daniel Sanchez Ambite, CISO de Policía Nacional, expone: “Estas colaboraciones público-privadas son esenciales para impulsar el desarrollo y adopción de tecnologías de última generación. En este contexto, probar de la mano de Telefónica la distribución de claves cuánticas, para securizar un activo tan crítico como las comunicaciones entre nuestros data centers frente a los futuros ataques con computación cuántica, es un paso esencial para avanzar en la seguridad y resiliencia continuada de nuestras infraestructuras críticas”.

Referente europeo

Telefónica inauguró el pasado mes de enero en Bilbao el Centro de Talento y Tecnología Javier Echenique, un referente europeo en innovación con el que ya se han desarrollado casos de uso de computación cuántica en verticales como logística, farmacia, redes y banca, y que participa activamente en la consecución de este proyecto con DigitalES.

Telefónica ha sido además la primera empresa en lanzar servicios de comunicaciones quantum-safe como son el servicio de interconexión entre data centers, y fue la primera operadora en Europa en desplegar una red metropolitana experimental de tecnologías QKD sobre centrales y fibra de la red comercial.

 Pie de foto: Leonor Ostos, directora de Desarrollo de Productos y Servicios de Telefónica España, durante la mesa redonda “Ritmo Cuántico: Liderando el Futuro”.

El piloto securizará las comunicaciones entre los centros de datos de El Escorial y Canillas mediante distintas tecnologías resistentes a ataques cuánticos como la distribución de claves cuánticas (QKD) y la criptografía post-cuántica (PQC)

Telefónica despliega un piloto de distribución de claves cuánticas para la Policía Nacional con el objetivo de proteger las comunicaciones entre sus data centers de El Escorial y Canillas (Madrid) frente a ataques con computación cuántica. El proyecto, que se extenderá hasta finales de 2026, combina distintas tecnologías quantum-safe (resistentes a ataques con computación cuántica) como son la distribución de claves cuánticas (QKD por sus siglas en inglés) y la criptografía post-cuántica (PQC).

Este proyecto, junto con la extensión del anillo cuántico TEFQci de Madrid y el proyecto de aumento de la resiliencia en redes de comunicaciones mediante el uso de algoritmos de computación cuántica, forma parte de una serie de casos de uso acordados para su ejecución entre Telefónica y la asociación DigitalES.

Los casos de uso, presentados por DigitalES en su calidad de asociación del sector, fueron seleccionados por Red.es en la resolución de selección de la ‘Invitación General para participar en el desarrollo de casos de uso de aplicación de las tecnologías cuánticas en sectores productivos estratégico’”, financiada con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

En concreto, el piloto de Telefónica con la Policía Nacional combinará las características del servicio de Interconexión de Data Centers, lanzado por Telefónica a finales de 2025, con criptografía PQC y equipamiento certificado por la OTAN para la transmisión de información clasificada, con las características de seguridad física irrompible de la distribución de claves cuánticas (QKD). Esta arquitectura ofrece una seguridad multicapa redundante que incluye dos soluciones quantum-safe en paralelo que sirven de respaldo entre sí, proporcionando una capa extra de resiliencia.

Adicionalmente, Telefónica expandirá el anillo cuántico experimental que tiene en Madrid, denominado TEFQci, hibridando igualmente las tecnologías QKD y PQC. La combinación de ambas tecnologías es una necesidad en la securización de alto nivel de comunicaciones que interconectan tanto data centers y grandes sedes, como oficinas de pequeño tamaño, donde las tecnologías QKD pueden no ser viables. La combinación exitosa de estas tecnologías en una única arquitectura as a service será un paso esencial en la evolución de las infraestructuras críticas en España hacia estándares quantum-safe.

Computación cuántica para optimizar las redes

Finalmente, Telefónica desarrollará también algoritmos de computación cuántica para la optimización a varios años de las redes telco, abarcando parámetros de resiliencia y consumo energético, así como de coste global de la red e incluso de la variabilidad de precios de componentes en el mercado. Esto se consigue a través de formulaciones matemáticas complejas de hasta dos millones de variables, cuya ejecución hoy en día es imposible con computación clásica.

Leonor Ostos, directora de Desarrollo de Producto y Servicios de Telefónica España, destaca: “En Telefónica estamos decididos a convertirnos en la mejor vía de acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales, en este caso a través de un proyecto pionero en beneficio de empresas, administraciones y grandes instituciones. Sobre la mejor red, buscamos liderar la implantación de las innovadoras tecnologías cuánticas: ya contamos con comunicaciones e infraestructura quantum-safe, impulsamos la aplicación práctica de la computación cuántica para solventar problemas reales del día a día y también hemos creado hubs para fomentar el talento y el desarrollo de la economía española, a lo que se suman estos nuevos proyectos, en los que DigitalES desempeña un rol esencial”.

Por su parte, Miguel Sánchez, director general de DigitalES, señala: “Este proyecto es un ejemplo de cómo la colaboración público-privada entre Red.es y las empresas tecnológicas puede acelerar la innovación y generar aplicaciones reales con impacto en sectores estratégicos para el país. Nuestro papel como asociación empresarial es precisamente conectar capacidades tecnológicas, empresas y administraciones para acelerar la transferencia de innovación al mercado y convertir el potencial de la computación cuántica en soluciones útiles para la economía y la sociedad”.

Daniel Sanchez Ambite, CISO de Policía Nacional, expone: “Estas colaboraciones público-privadas son esenciales para impulsar el desarrollo y adopción de tecnologías de última generación. En este contexto, probar de la mano de Telefónica la distribución de claves cuánticas, para securizar un activo tan crítico como las comunicaciones entre nuestros data centers frente a los futuros ataques con computación cuántica, es un paso esencial para avanzar en la seguridad y resiliencia continuada de nuestras infraestructuras críticas”.

Referente europeo

Telefónica inauguró el pasado mes de enero en Bilbao el Centro de Talento y Tecnología Javier Echenique, un referente europeo en innovación con el que ya se han desarrollado casos de uso de computación cuántica en verticales como logística, farmacia, redes y banca, y que participa activamente en la consecución de este proyecto con DigitalES.

Telefónica ha sido además la primera empresa en lanzar servicios de comunicaciones quantum-safe como son el servicio de interconexión entre data centers, y fue la primera operadora en Europa en desplegar una red metropolitana experimental de tecnologías QKD sobre centrales y fibra de la red comercial.

 Pie de foto: Leonor Ostos, directora de Desarrollo de Productos y Servicios de Telefónica España, durante la mesa redonda “Ritmo Cuántico: Liderando el Futuro”.

La delincuencia se está trasladando rápidamente a la Internet. En un proyecto financiado con fondos europeos se han desarrollado herramientas de inteligencia artificial (IA) precisas, centradas en las personas e imparciales para ayudar a los investigadores a convertir el ingente volumen de pruebas digitales en pistas fundamentales

La delincuencia ha cambiado radicalmente en la actualidad: es digital, no conoce fronteras y deja tras de sí enormes rastros de información. Las investigaciones actuales ya no se basan únicamente en las pruebas materiales. En cambio, la policía debe examinar sistemáticamente montañas de datos heterogéneos, entre los que se incluyen contenidos de la «dark web» (red oscura), registros cibernéticos, imágenes de circuitos cerrados de televisión y datos de localización.

Para seguir siendo eficaces frente a estas amenazas, las fuerzas de seguridad necesitan cada vez más la IA para procesar datos a una escala y velocidad que los seres humanos no pueden gestionar por sí solos. El proyecto STARLIGHT(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se puso en marcha con el fin de reforzar la autonomía estratégica europea en materia de IA utilizada a la aplicación de la ley, mejorando así las investigaciones penales y la ciberseguridad en todo el continente.

¿Por qué resulta difícil analizar las pruebas digitales?

«Sin embargo, trasladar la IA de las condiciones de laboratorio al trabajo policial en la vida real supone un reto», señala Cédric Gouy-Pailler, miembro del comité de gestión técnica. «Las herramientas de IA que dan buenos resultados en el laboratorio a menudo no se adaptan a los flujos de trabajo reales de las investigaciones ni a las normas estrictas que rigen las pruebas judiciales. Además, las fuerzas de seguridad deben lidiar con un laberinto de normas legales relativas a la protección de datos personales, la elaboración de perfiles criminales y la admisibilidad de las pruebas digitales ante los tribunales».

También existe la grave amenaza de la discriminación algorítmica, ya que los sesgos pueden colarse fácilmente en los sistemas de IA durante la recopilación de datos, el entrenamiento de modelos o el diseño de «software». Es fundamental que los sistemas de IA que gestionan datos de las fuerzas de seguridad estén protegidos contra la manipulación de los piratas informáticos y los ciberataques.

Ética de la IA y gestión de datos

Para superar estas barreras, en STARLIGHT se organizaron ciclos iterativos de desarrollo conjunto, talleres y eventos «ToolFest» dedicados a la tecnología. Estas actividades reunieron a las fuerzas de seguridad, investigadores, socios del sector y expertos en cuestiones jurídicas y éticas con el fin de desarrollar herramientas prácticas.

No se dejó que los equipos técnicos adivinaran por sí mismos cómo cumplir la ley. En cambio, en STARLIGHT se simplificó el marco jurídico al imponer el marco de Principios de responsabilidad para la inteligencia artificial(se abrirá en una nueva ventana) a todo el desarrollo tecnológico. Esto garantizó que las herramientas cumplieran con la Ley de IA de la Unión Europea (UE) y demostró que eran fiables para su uso en los ámbitos policial, de seguridad y judicial.

Siguiendo un método de «ética desde el diseño», el consorcio abordó el sesgo mediante medidas técnicas y controles humanos. Esto incluyó el uso de conjuntos de datos representativos, la revisión de las métricas de código y la formación del personal para que comprendiera los límites de la IA.

Herramientas de IA operativas para las investigaciones policiales

En STARLIGHT se han desarrollado y mejorado más de setenta herramientas de IA adaptadas a las necesidades de las fuerzas de seguridad locales.

«En lugar de desarrollar un único sistema de “software”, en STARLIGHT se ha creado una amplia gama de tecnologías que protegen las pruebas digitales mediante una cadena de custodia verificable», señala Nizar Touleimat, coordinador del proyecto STARLIGHT. «Este ecosistema incluye herramientas que detectan fuentes en línea, recopilan información sobre amenazas y protegen los espacios públicos, lo que permite a los investigadores relacionar pistas ocultas en cantidades de texto, imágenes y vídeos enormes».

Entre ellas, el «Dark Web Monitor» recopila y clasifica automáticamente los contenidos ilícitos, filtrando los datos para que los analistas puedan centrarse en las amenazas más graves, al tiempo que permite a los expertos mantener el control cuando la IA no tiene la certeza.

Para los equipos de informática forense que analizan discos duros que contienen rastros de actividad digital, el «Cyber Pattern Investigator» examina los registros mediante el reconocimiento de patrones y la agrupación basada en IA para detectar actividades ocultas y generar informes visuales explicables.

Otras soluciones tácticas incluyen herramientas para escanear archivos visuales, depurar grabaciones de audio críticas y analizar datos complejos de geolocalización con el fin de mapear y predecir movimientos sospechosos.

«STARLIGHT ha cambiado la forma en que la policía europea diseña y utiliza la IA». En lugar de limitarse a crear herramientas y conjuntos de datos, ha desarrollado un modelo seguro, legal y centrado en las personas para el uso de la inteligencia artificial en las fuerzas de seguridad. «Su verdadero legado es la colaboración entre la policía y organismos como Europol para garantizar que estas herramientas se utilicen con éxito en toda Europa durante muchos años», concluye Gouy-Pailler.

La URV participarà en la iniciativa SIXG, que pone el foco en nuevos sistemas de computación distribuida para procesar datos en tiempo real de forma más rápida y eficiente

La evolución hacia aplicaciones digitales cada vez más exigentes —como la industria inteligente, los vehículos autónomos o los sistemas de inteligencia artificial (IA) en tiempo real— está incrementando la necesidad de procesar grandes volúmenes de datos de forma ultrarrápida. Para abordar este reto tecnológico, la URV participará en el proyecto europeo SIXG (Serverless Infrastructure for neXt-Generation 6G networks), que comenzará en junio de 2026 con el objetivo de desarrollar nuevas soluciones tecnológicas para las futuras redes 6G.

La iniciativa apuesta por un modelo de computación denominado serverless o computación sin servidor, que permite ejecutar aplicaciones digitales de forma flexible y eficiente sin tener que gestionar directamente los recursos informáticos que hay detrás del sistema. Más concretamente, el proyecto desarrollará una infraestructura capaz de distribuir el procesamiento de datos entre la nube y dispositivos de proximidad, como centros de datos locales. Este enfoque permitirá reducir los tiempos de respuesta, optimizar los recursos disponibles y mejorar la eficiencia energética de los servicios digitales del futuro.

La participación de la URV se centrará en el desarrollo de uno de los componentes clave del proyecto: un nuevo motor serverless basado en la tecnología WebAssembly, diseñado para reducir significativamente el tiempo necesario para poner en funcionamiento aplicaciones digitales y garantizar una ejecución prácticamente inmediata. Esta tarea estará liderada por el catedrático Marc Sánchez Artigas, investigador principal del proyecto en la URV, con la participación del grupo de investigación CloudLab, que coordinará el diseño y la implementación de este sistema avanzado de ejecución.

Además del desarrollo del software, el proyecto también estudiará cómo integrar estas aplicaciones en las futuras infraestructuras de comunicación 6G para que puedan responder de forma más rápida y eficiente a las necesidades de cada situación. Esto permitirá, por ejemplo, adaptar automáticamente la capacidad de cálculo o la velocidad de transmisión de datos en función del tipo de aplicación y de las exigencias del entorno. Las tecnologías desarrolladas se validarán mediante diferentes casos de uso reales, especialmente en ámbitos como la industrialización inteligente y los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, que requieren procesamiento de datos en tiempo real y altos niveles de fiabilidad.

Con una duración prevista de tres años, SIXG contribuirá a establecer las bases tecnológicas de los futuros servicios digitales asociados al 6G y reforzará la transferencia de conocimiento entre universidades, centros de investigación e industria. El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 3.186.312,5 euros —de los cuales la URV aporta 442.500 euros— y se enmarca en el programa Horizon Europe a través de la convocatoria SNS Joint Undertaking, también prevé participar activamente en iniciativas internacionales de estandarización y desarrollo de tecnologías abiertas con la voluntad de generar un impacto científico e industrial más allá del periodo de financiación europea. 

La Inteligencia Artificial y las nuevas experiencias digitales transforman la cultura en una vivencia cercana, emocional y compartible, acercando obras maestras y patrimonio histórico a una sociedad cada vez más conectada

Durante siglos, el arte esperó en silencio.

Vivía protegido tras los gruesos muros de los museos, rodeado de solemnidad, distancia y, en ocasiones, cierta intimidación intelectual. Las grandes obras maestras pertenecían a la humanidad, pero no siempre a las personas. Muchos las admiraban desde lejos, como si la cultura necesitara permiso para ser comprendida.

Hoy, esa barrera invisible empieza a desaparecer.

La tecnología ya no llama a la puerta del arte: vive dentro de él. Lo hace de manera silenciosa, elegante y natural. La Inteligencia Artificial, las experiencias inmersivas, las galerías digitales o las aplicaciones interactivas están abriendo las puertas de la cultura a una generación que ya no quiere limitarse a observar el mundo, sino participar emocionalmente en él.

Las colaboraciones entre Samsung y museos como el Prado o el Museo MUNCH de Oslo simbolizan mucho más que una alianza tecnológica. Representan una profunda transformación en la relación entre la humanidad y el patrimonio artístico.

A través de iniciativas como “Photo Prado”, el visitante puede integrarse emocionalmente en el universo de Velázquez, Goya o El Bosco, convirtiendo la visita al museo en un recuerdo íntimo e inolvidable. Al mismo tiempo, Samsung Art Store permite descubrir desde cualquier lugar del mundo obras poco conocidas de Edvard Munch, sacando auténticos tesoros ocultos de los archivos museísticos para llevarlos a hogares, pantallas y vidas cotidianas.

Quizá esta sea la gran revolución cultural de la era digital: el arte ha dejado de vivir únicamente entre paredes.

Durante generaciones, los museos solo podían mostrar una pequeña parte de sus colecciones por limitaciones físicas. Miles de pinturas permanecían almacenadas en depósitos invisibles para el público. Hoy, la tecnología rescata esas obras del silencio y les ofrece una segunda vida a través de dispositivos conectados y experiencias digitales accesibles desde cualquier rincón del planeta.

Algunos temen que la tecnología banalice la cultura. La realidad parece demostrar exactamente lo contrario.

Cuando la innovación se utiliza con inteligencia, la tecnología no sustituye la contemplación artística: la amplifica. La emoción de situarse frente a un Velázquez o adentrarse en el universo existencial de Munch sigue siendo irrepetible. Pero las herramientas digitales añaden una segunda dimensión: la continuidad emocional. Permiten que el arte siga vivo después de abandonar el museo y permanezca presente en la memoria, la conversación y la experiencia cotidiana.

La cultura se está convirtiendo en “prêt-à-porter” en el sentido más noble de la expresión. No en una cultura superficial, sino accesible. Cercana. Humana. Una cultura capaz de adaptarse a la vida contemporánea sin perder profundidad intelectual ni capacidad de emocionar.

Las nuevas generaciones han nacido en un mundo hiperconectado, construido alrededor de imágenes, interacción e inmediatez. Construyen recuerdos a través de experiencias digitales y comparten emociones mediante pantallas. Pretender que el arte permanezca completamente aislado de esta transformación sería condenarlo a perder relevancia social.

La verdadera clave está en el equilibrio.

Y esta nueva generación de proyectos culturales parece haberlo entendido perfectamente. La tecnología no invade los museos ni convierte las obras maestras en simples atracciones visuales. Al contrario: actúa como un puente entre el patrimonio y la sociedad, entre la historia y las emociones de los ciudadanos contemporáneos.

La Inteligencia Artificial ya permite personalizar recorridos culturales, recomendar experiencias artísticas, recrear atmósferas, traducir emociones e incluso descubrir detalles invisibles para el ojo humano. Por primera vez, la tecnología no aleja a las personas de la cultura: las acerca a ella.

Quizá dentro de unos años recordaremos esta etapa como el momento en que el arte dejó definitivamente de pertenecer solo a expertos, coleccionistas o élites intelectuales para convertirse en algo universal, emocional y profundamente humano.

Porque cuando la tecnología se pone verdaderamente al servicio de la cultura, el arte no pierde su alma.

Encuentra millones de nuevas.

Manuel Tarín Alonso
Owner & Founder
www.thesmartcityjournal.com

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