Green New Deal

Explora innovación en sostenibilidad, economía circular y energías renovables para un futuro más verde.

Dos estudios científicos del Centro de Política de Suelo y Valoraciones (CPSV) de la UPC indican que Barcelona es un 'hotspot' (punto caliente), con un grave problema de calentamiento nocturno y advierten que los sistemas públicos de alerta por calor infravaloran el riesgo por calor nocturno para la salud

El Centro de Política de Suelo y Valoraciones (CPSV) de la Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech (UPC) ha presentado el resultado de dos investigaciones recientes sobre las temperaturas extremas en Barcelona: ‘Vulnerability of Older Adults to Heatwaves: the Barcelona case’ y ‘Climate classification and energy efficiency of buildings. A new climate classification for the energy efficiency of buildings in Spain’. Los investigadores de dichos estudios ponen de relieve los graves efectos del calor sobre la salud y el confort humano, advierten de la insuficiencia de las medidas de alerta públicas y evidencian que el sistema de certificación energética de la vivienda en España está desajustado, ya que no evalúa la carga energética y térmica de los hogares durante las olas de calor.

Las investigaciones han sido desarrolladas por un equipo interdisciplinar formado por los profesores de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) Blanca Arellano, responsable de los trabajos, y Josep Roca, ambos doctores en arquitectura, y de las doctoras en física Dolors Martínez, también de la ETSAB, y Carina Serra, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Barcelona (ETSEIB).

El problema de calentamiento nocturno en Barcelona

El clima de Barcelona ha experimentado un calentamiento continuo en las últimas décadas. Entre los años 1971 y 2025, las temperaturas medias (TM) de la ciudad han aumentado 3,22 °C (de 15,82 °C a 19,04 °C). Se trata de un incremento mucho más pronunciado que el registrado en el conjunto de España (1,96°C, según la Agencia Estatal de Meteorología, AEMET, entre 1971 y 2024), en la región mediterránea (1,83 °C, entre 1971 y 2024) y a escala mundial (1,29 °C en el período 1971-2024).

Este calentamiento se concentra especialmente en las horas nocturnas: las temperaturas mínimas (TN) han subido 3,87 °C durante este período (de 12,15 °C a 16,02 °C), debido al efecto de la isla de calor urbana nocturna y la falta de brisa refrescante, mientras que las máximas (TX) diurnas han aumentado 2,57 °C (de 19,49 °C a 22,06 °C) a causa de la moderación de la marinada.

La raíz de ese calentamiento local tan acentuado es la isla de calor urbana (Urban Heat Island, UHI) de Barcelona y su área metropolitana. La elevada densidad urbana, la alta impermeabilización del suelo, el bajo albedo y el acusado déficit de zonas verdes intensifican la isla de calor urbana de la ciudad, especialmente durante la noche (NUHI), y es mucho más acusada que la isla de calor urbana diurna (DUHI).

El análisis de la relación entre temperatura y mortalidad realizado por el CPSV revela que, entre los años 2007 y 2018, las elevadas y persistentes temperaturas nocturnas son la causa principal de mortalidad por exceso de calor en la ciudad. En este período, se atribuyeron 721 muertes a las altas temperaturas mínimas (TN) nocturnas, superando las 571 defunciones vinculadas a las máximas (TX) diurnas. Los investigadores del CPSV advierten que el calor nocturno impide el descanso de la población y ello se traduce en una mortalidad más acusada, factor que no debe ser desatendido. Según indican, tenemos que pasar de hablar de 'olas de calor meteorológicas' a 'olas de calor sanitarias'.

Para realizar este análisis, el CPSV ha partido de los datos de la mortalidad diaria de la ciudad de Barcelona entre los años 2007 y 2018 (registrados por la Agencia de Salud Pública de Barcelona), y ha desarrollado una metodología propia para determinar el riesgo relativo (RR) para la salud que se produce si las temperaturas máximas (TX) o las temperaturas mínimas (TN) superan un determinado umbral con una persistencia de ≥ 3 días (o noches) consecutivos/as, diferenciado las olas de calor sanitarias diurnas (DHHW) de las nocturnas (NHHW).

Los sistemas públicos de alerta, insuficientes  

Los estudios del CPSV alerta de que los sistemas públicos de aviso por calor extrema infravaloran el riesgo del calor extremo nocturno para la salud e indican que deberían incorporar también las temperaturas mínimas. El Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026 del Ministerio de Sanidad solo tiene en cuenta las temperaturas máximas (TX) para emitir avisos de temperatura extrema, asumiendo implícitamente que las elevadas temperaturas nocturnas (TN) no tienen efectos apreciables sobre la salud o que el descanso nocturno actúa como una escapatoria.

Por otra parte, el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC), aunque considera además de las máximas, también las mínimas, subdimensiona el riesgo para la salud relativa a las temperaturas mínimas, al fijar el umbral de calor intenso nocturno en unos 27°C, excesivamente elevado, y el de calor muy intensa, en los 29 °C.

Mediante su metodología, el CPSV establece que el riesgo significativo para la salud comienza a partir de los 30,2 °C de día y de los 24 °C de noche. Este escenario afecta directamente al colectivo más vulnerable: las personas mayores. En el año 2025 habitaban en Barcelona 361.914 personas de 65 años o más (representa la 'segunda ciudad' de Catalunya con un mayor índice de población mayor, por delante de L’Hospitalet de Llobregat) y se prevé que en el año 2050 esta cohorte de población podría superar los 700.000 habitantes.

El CPSV advierte de que la población mayor es especialmente vulnerable al incremento de las temperaturas, tanto diurnas como nocturnas. Y sugiere que los sistemas públicos de avisos por calor deben ser diferenciados por grupos de edad, a fin de conseguir una adecuada protección ante el calor extremo.

  • A escala provincial, y si se considera tan sólo el año 2025, el Instituto de Salud Carlos III atribuye 342 muertes en la demarcación de Barcelona por exceso de calor entre las personas de 65 años o más, lo que representa un 88% del conjunto de muertes estimadas por esa misma razón (el exceso de calor).
  • Ese mismo año, cerca del 80% de los 370 decesos por temperaturas extremas en la ciudad se registraron en personas de 75 años o más, según datos de la Agencia de Salud Pública de Barcelona.

En la ola de calor del 4 al 19 de agosto de 2025, el riesgo de mortalidad por elevadas temperaturas máximas diurnas alcanzó, entre las personas mayores de 65 años, un incremento de mortalidad del 63,6% respecto a la mortalidad esperada en función de la temperatura umbral (30,2 °C). Incremento aún mayor, si se considera las temperaturas mínimas, con un aumento de la probabilidad de defunción del 73,9% superior respecto a la temperatura base nocturna (24 °C)  

En el episodio de calor del 19 de junio al 6 de julio de 2025, el aumento de mortalidad fue de un 93,7% superior a la esperada en función de las elevadas temperaturas diurnas, así como un 92,1% en el caso de las temperaturas nocturnas.

Confort climático en el interior de las viviendas

Otro factor especialmente significativo, según el CPSV, es la mejora del conocimiento del confort humano ante las olas de calor, tanto en el espacio público, como, sobre todo, en espacios interiores.

Los investigadores advierten de que es fundamental el conocimiento y mapeo de la temperatura radiante media (MRT) en espacios exteriores, y durante las horas de máxima radiación solar, así como de los índices derivados de la misma, de cara a mapear los recorridos peatonales para acceder a los refugios climáticos, por ejemplo. Sin embargo, el sistema de avisos por elevadas temperaturas se basa tan solo en la temperatura de aire (AT). La humedad relativa (RH) también tiene una repercusión crucial en el confort: una RH elevada dificulta de forma significativa refrescar el cuerpo por evaporación de la transpiración.

En los estudios realizados se ha detectado que, a pesar de que existen índices contrastados para evaluar el confort interior de las edificaciones, no se ha profundizado en el tema del descanso nocturno, cuando de noche se produce un importante disconfort asociado con las temperaturas extremas. Existe, pues, un importante déficit de información acerca de las condiciones climáticas en el interior de las viviendas, y no existe una base de datos oficial sobre el clima interior (diurno y nocturno) de las edificaciones. En este contexto, el CPSV propone implantar una red, basada en la ciencia ciudadana, que permita monitorear los parámetros climáticos básicos de los interiores con relación a la sensación de confort de la ciudadanía, así como en función de las características de la edificación. Ello serviría para poder implantar verdaderos planes de frío y calor a los que obliga la normativa europea de eficiencia energética.

Certificación energética: una regulación oficial obsoleta

Los estudios del CPSV constatan que en Barcelona las necesidades potenciales de refrigeración ya superan ampliamente las de calefacción, en el periodo estudiado 2009-2025. En el año 2025, la carga de refrigeración anual requirió 7.484.404 kWh, cifra que multiplica por 2,92 las necesidades de calefacción (2.563.937 kWh) y es una tendencia al alza (predominando la demanda de refrigeración desde junio a septiembre). Casi el 30% de la demanda potencial de refrigeración se produce por la noche, y aproximadamente dos terceras partes de este gasto nocturno se dedican exclusivamente a reducir la humedad (calor latente) para alcanzar el confort climático. En Barcelona dicho control es más necesario dado que la ciudad se caracteriza por una elevada humedad nocturna.  

Las menores necesidades de calefacción derivan del cambio experimentado en el clima de Barcelona. El local warming (LW) de la ciudad ha representado reducir de forma significativa el consumo energético potencial de calefacción.

A pesar de esta realidad, la zonificación climática que viene regulada en el Código Técnico de la Edificación (CTE) mantiene un esquema obsoleto que sitúa a Barcelona en la zona C2 (la misma que Ourense), basándose en registros meteorológicos antiguos. La zona climática en que se encuentra ubicado un edificio es un elemento fundamental, en el marco de la Directiva Europea de Eficiencia Energética, para estimar las cargas energéticas, así como las emisiones de CO2. El Código Técnico de la Edificación (CTE) regula dicha zonificación, en virtud a la provincia y la altitud.

Sin embargo, según los estudios del CPSV, el CTE infravalora la temperatura real de Barcelona en más de 4 °C de media (llegando a casi 5°C en verano). Como consecuencia directa, el sistema oficial de certificación energética invierte la realidad e indica erróneamente que las necesidades energéticas derivadas de la demanda de calefacción en la ciudad multiplican por 7 las de refrigeración. Barcelona tiene, a los efectos del CTE, un clima relativamente frío.

La certificación energética actual tampoco diferencia los umbrales de confort de día y de noche. Tiende a sobrevalorar las necesidades de calefacción (puesto que, de noche, la temperatura de confort es apreciablemente inferior a la diurna, durante el invierno), así como a infravalorar las necesidades de refrigeración (25 °C puede representar, por ejemplo, una temperatura confortable durante el día, pero calurosa durante la noche). Tampoco considera la problemática del calor húmedo de ciudades de la costa mediterránea como Barcelona y, por tanto, no aborda la necesidad de disipar este elevado calor latente.

En este contexto, el CPSV advierte que es urgente modificar el procedimiento de cálculo de la certificación energética en España, para que los resultados se ajusten a la realidad del clima actual, no el pasado, y tengan en cuenta el progresivo proceso de calentamiento.  

Revisar la política de la Unión Europea: hacia la 'rehabilitación climática'   

Finalmente, el CPSV apunta que este desequilibrio en los procesos de certificación energética nace de las propias directivas de eficiencia energética de la Unión Europea (como la Directiva 2023/1791 y la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios-EPBD 2024/1275), que sufren un marcado sesgo eurocéntrico basado en los climas fríos del norte de Europa. El principio de 'primero, la eficiencia energética' en la certificación obliga a enfocar la rehabilitación sobre todo en el aislamiento térmico masivo de la vivienda para retener el calor.

Sin embargo, en el clima mediterráneo, el confort térmico en verano no depende solo de la temperatura del aire (calor sensible), sino fundamentalmente de la humedad relativa (calor latente). Según los investigadores, una envolvente hiper aislada y estanca al estilo centroeuropeo, si bien es excelente para frenar el frío, puede funcionar como un 'termo' en verano: impide la disipación térmica y atrapa el calor generado en el interior, convirtiendo los edificios en verdaderos hornos con temperaturas que alcanzan los 32-33 °C, si no son debidamente ventilados durante la noche. Y esa ventilación no es eficiente en las noches caniculares, con temperaturas nocturnas extremas, ausencia de viento y elevada humedad exterior.

Los investigadores del CPSV concluyen que es imprescindible evolucionar desde la 'rehabilitación energética' tradicional, en que el edificio es el sujeto principal de la política de eficiencia, hacia una 'rehabilitación climática', mediante soluciones bioclimáticas, orientada a las personas, y que garanticen el equilibrio higrotérmico y la seguridad sanitaria del espacio interior ante la realidad climática local. “Mientras no se produzca este cambio radical del marco normativo europeo, debería tenerse en cuenta la adaptación climática de las viviendas, a escala nacional, mediante ayudas directas o indirectas como deducciones fiscales en el IRPF”, afirman los profesores Blanca Arellano y Josep Roca, del CPSV.

Pie de foto: Isla de Calor Urbana Nocturna (NUHI) del 15/08/2025

Todos los datos de las instalaciones están integrados en tiempo real en la Plataforma de Ciudad Inteligente de la ciudad, lo que permite monitorizar la producción y el consumo energético

El Ayuntamiento de Las Rozas ha cumplido uno de los grandes hitos en su estrategia como ciudad inteligente y referente en materia de eficiencia energética. La ciudad acaba de dar un paso de gigante en su Plan de Eficiencia Energética culminando con éxito el proyecto, que comenzó en 2023, de instalación de paneles fotovoltaicos en todos los edificios municipales.  Un proyecto integral que ha llevado a cabo Las Rozas Innova, Empresa Municipal de Innovación y Desarrollo Tecnológico, y que ha permitido dotar de energía solar a 30 edificios municipales, con más de 3.000 paneles fotovoltaicos que ya están generando 2,4 gigavatios hora al año, que es equivalente al consumo anual de 700 hogares.

Con este hito, Las Rozas se sitúa entre las primeras ciudades de España en alcanzar una cobertura solar integral de sus infraestructuras públicas, reforzando su liderazgo en sostenibilidad, innovación y transición energética.

Se trata de un proyecto que el Ayuntamiento de Las Rozas, a través de Las Rozas Innova, ha realizado en tres años, dividido en dos fases. En la primera, que comenzó en verano de 2023, se llevó a cabo la instalación de 1.800 paneles fotovoltaicos en todos los centros escolares y polideportivos municipales: 11 colegios públicos y cuatro centros deportivos. 

En la segunda fase, que acaba de culminar, se han instalado 1.200 paneles fotovoltaicos en otras 15 instalaciones municipales tales como la Casa Consistorial, el Centro Municipal El Abajón, los centros de mayores El Baile y Las Matas, el Centro Cívico y Social de Las Matas, las sedes del SAMER-Protección Civil y de la Policía Local, las escuelas infantiles La Cigüeña María y Juan Ramón Jiménez, el Auditorio Joaquín Rodrigo, las bibliotecas León Tolstoi, Ortega y Gasset y Marga Gil Roësset, así como el Centro de la Juventud y el Centro Cultural Pérez de la Riva.

Una ciudad más sostenible y eficiente

"Con la culminación de este gran proyecto de autoconsumo de edificios municipales seguimos avanzando hacia nuestro objetivo de convertir Las Rozas en una ciudad eficiente, innovadora y sostenible. Gracias a Las Rozas Innova estamos siendo capaces además de generar energía limpia de aplicar la tecnología en la gestión y de esta manera reducir costes, disminuir emisiones y mejorar los servicios que prestamos a los vecinos", ha señalado el alcalde de Las Rozas y presidente de Las Rozas Innova, José de la Uz, que ha visitado hoy la instalación fotovoltaica de la Biblioteca León Tolstoi, junto a Rafael García, viceconsejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. 

Los resultados obtenidos hasta la fecha confirman además el impacto positivo del proyecto. De media, los edificios municipales ya están ahorrando un 30% de gasto energético gracias a una inversión realizada en los últimos tres años cercana a los 2 millones de euros. Además, el plan de Autoconsumo de Edificios Públicos permitirá evitar la emisión de aproximadamente 600 toneladas de CO₂ al año, una reducción equivalente a la capacidad de absorción de cerca de 30.000 árboles, contribuyendo de forma directa a los objetivos climáticos del municipio.

El Proyecto de Autoconsumo de Edificios Públicos de Las Rozas está enmarcado dentro del Plan de Eficiencia Energética de la ciudad que contempla, además de ésta, otra serie de actuaciones en materia energética llevadas a cabo por la Concejalía de Infraestructuras y Obras, que van a permitir a las arcas municipales ahorrar en 2026 dos millones de euros. Entre las actuaciones llevadas a cabo destaca el análisis y monitorización de todos los consumos (agua, gas y electricidad) de las instalaciones públicas, la modernización de las infraestructuras municipales, del alumbrado exterior y de la iluminación de instalaciones deportivas y de edificios municipales.

Gestión inteligente y monitorización en tiempo real

Uno de los aspectos diferenciales del Plan de Autoconsumo de Edificios Públicos es la integración de todos los datos de las instalaciones fotovoltaicas en la Plataforma de Ciudad Inteligente de Las Rozas, lo que permite a Las Rozas Innova, como gestora de la energía de la ciudad, la posibilidad de monitorizar en tiempo real tanto la producción como el consumo energético de todos los edificios municipales. Esta información facilita la realización de auditorías energéticas, el análisis de patrones de consumo y la detección de nuevas oportunidades de ahorro y eficiencia, optimizando la gestión de los recursos públicos mediante herramientas tecnológicas avanzadas.

Una estrategia integral hacia la reducción de la huella de carbono

El Plan de Eficiencia Energética de Las Rozas forma parte de la estrategia del Ayuntamiento de la ciudad llamada Las Rozas Objetivo Cero 2030, que agrupa iniciativas  llevadas a cabo por las distintas áreas del gobierno municipal y Las Rozas Innova orientadas a reducir la huella ambiental de la ciudad tales como el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), la red pública de recarga para vehículos eléctricos Las Rozas Recarga, la renovación del alumbrado con tecnología LED, la reforestación de espacios naturales o los sistemas inteligentes de climatización y riego. Gracias al conjunto de estas actuaciones, la huella de carbono municipal se ha reducido ya en más de un 67%.

Todos los datos de las instalaciones están integrados en tiempo real en la Plataforma de Ciudad Inteligente de la ciudad, lo que permite monitorizar la producción y el consumo energético

El Ayuntamiento de Las Rozas ha cumplido uno de los grandes hitos en su estrategia como ciudad inteligente y referente en materia de eficiencia energética. La ciudad acaba de dar un paso de gigante en su Plan de Eficiencia Energética culminando con éxito el proyecto, que comenzó en 2023, de instalación de paneles fotovoltaicos en todos los edificios municipales.  Un proyecto integral que ha llevado a cabo Las Rozas Innova, Empresa Municipal de Innovación y Desarrollo Tecnológico, y que ha permitido dotar de energía solar a 30 edificios municipales, con más de 3.000 paneles fotovoltaicos que ya están generando 2,4 gigavatios hora al año, que es equivalente al consumo anual de 700 hogares.

Con este hito, Las Rozas se sitúa entre las primeras ciudades de España en alcanzar una cobertura solar integral de sus infraestructuras públicas, reforzando su liderazgo en sostenibilidad, innovación y transición energética.

Se trata de un proyecto que el Ayuntamiento de Las Rozas, a través de Las Rozas Innova, ha realizado en tres años, dividido en dos fases. En la primera, que comenzó en verano de 2023, se llevó a cabo la instalación de 1.800 paneles fotovoltaicos en todos los centros escolares y polideportivos municipales: 11 colegios públicos y cuatro centros deportivos. 

En la segunda fase, que acaba de culminar, se han instalado 1.200 paneles fotovoltaicos en otras 15 instalaciones municipales tales como la Casa Consistorial, el Centro Municipal El Abajón, los centros de mayores El Baile y Las Matas, el Centro Cívico y Social de Las Matas, las sedes del SAMER-Protección Civil y de la Policía Local, las escuelas infantiles La Cigüeña María y Juan Ramón Jiménez, el Auditorio Joaquín Rodrigo, las bibliotecas León Tolstoi, Ortega y Gasset y Marga Gil Roësset, así como el Centro de la Juventud y el Centro Cultural Pérez de la Riva.

Una ciudad más sostenible y eficiente

"Con la culminación de este gran proyecto de autoconsumo de edificios municipales seguimos avanzando hacia nuestro objetivo de convertir Las Rozas en una ciudad eficiente, innovadora y sostenible. Gracias a Las Rozas Innova estamos siendo capaces además de generar energía limpia de aplicar la tecnología en la gestión y de esta manera reducir costes, disminuir emisiones y mejorar los servicios que prestamos a los vecinos", ha señalado el alcalde de Las Rozas y presidente de Las Rozas Innova, José de la Uz, que ha visitado hoy la instalación fotovoltaica de la Biblioteca León Tolstoi, junto a Rafael García, viceconsejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. 

Los resultados obtenidos hasta la fecha confirman además el impacto positivo del proyecto. De media, los edificios municipales ya están ahorrando un 30% de gasto energético gracias a una inversión realizada en los últimos tres años cercana a los 2 millones de euros. Además, el plan de Autoconsumo de Edificios Públicos permitirá evitar la emisión de aproximadamente 600 toneladas de CO₂ al año, una reducción equivalente a la capacidad de absorción de cerca de 30.000 árboles, contribuyendo de forma directa a los objetivos climáticos del municipio.

El Proyecto de Autoconsumo de Edificios Públicos de Las Rozas está enmarcado dentro del Plan de Eficiencia Energética de la ciudad que contempla, además de ésta, otra serie de actuaciones en materia energética llevadas a cabo por la Concejalía de Infraestructuras y Obras, que van a permitir a las arcas municipales ahorrar en 2026 dos millones de euros. Entre las actuaciones llevadas a cabo destaca el análisis y monitorización de todos los consumos (agua, gas y electricidad) de las instalaciones públicas, la modernización de las infraestructuras municipales, del alumbrado exterior y de la iluminación de instalaciones deportivas y de edificios municipales.

Gestión inteligente y monitorización en tiempo real

Uno de los aspectos diferenciales del Plan de Autoconsumo de Edificios Públicos es la integración de todos los datos de las instalaciones fotovoltaicas en la Plataforma de Ciudad Inteligente de Las Rozas, lo que permite a Las Rozas Innova, como gestora de la energía de la ciudad, la posibilidad de monitorizar en tiempo real tanto la producción como el consumo energético de todos los edificios municipales. Esta información facilita la realización de auditorías energéticas, el análisis de patrones de consumo y la detección de nuevas oportunidades de ahorro y eficiencia, optimizando la gestión de los recursos públicos mediante herramientas tecnológicas avanzadas.

Una estrategia integral hacia la reducción de la huella de carbono

El Plan de Eficiencia Energética de Las Rozas forma parte de la estrategia del Ayuntamiento de la ciudad llamada Las Rozas Objetivo Cero 2030, que agrupa iniciativas  llevadas a cabo por las distintas áreas del gobierno municipal y Las Rozas Innova orientadas a reducir la huella ambiental de la ciudad tales como el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), la red pública de recarga para vehículos eléctricos Las Rozas Recarga, la renovación del alumbrado con tecnología LED, la reforestación de espacios naturales o los sistemas inteligentes de climatización y riego. Gracias al conjunto de estas actuaciones, la huella de carbono municipal se ha reducido ya en más de un 67%.

El resultado, obtenido estableciendo un puente entre la geometría cosimpléctica, el análisis y la computación, revela una nueva cara de las ecuaciones de Navier-Stokes, propuestas por el Clay Mathematics Institute como uno de los Problemas del Milenio

Durante más de dos siglos, la ciencia ha soñado con un universo perfectamente predecible. El 'demonio de Laplace', formulado en 1814 por el matemático y astrónomo francés Pierre-Simon Laplace, sugería que si alguien pudiera conocer las propiedades iniciales de las partículas de la naturaleza y las leyes que las rigen, podría calcular el futuro con absoluta exactitud. Sin embargo, el matemático Alan Turing desmontó esta visión en el ámbito de la computación con el 'problema de la parada', demostrando que no existe ningún método general que permita determinar, solo a partir de los datos iniciales, si un ordenador dejará de funcionar o no.

Cuando los fluidos pueden 'pensar'

Ahora, un estudio liderado por la Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech (UPC) y el ICMAT del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicado en la revista científica PNAS Nexus, ha demostrado que en sistemas como los fluidos viscosos también pueden aparecer trayectorias indecidibles. Es decir, al igual que en la computación, existen situaciones en las que, ni siquiera conociendo las ecuaciones que gobiernan el sistema, no se puede predecir el comportamiento futuro de algunas partículas del fluido.

El resultado se basa en las ecuaciones de Navier-Stokes, utilizadas para describir el movimiento de los fluidos. El estudio demuestra que existen soluciones estacionarias de estas ecuaciones que pueden simular una 'máquina de Turing universal' (modelo computacional introducido por Alan Turing), o dicho de otra forma, pueden reproducir cualquier cálculo.

Para explicar este fenómeno, la profesora de la Facultad de Matemáticas y Estadística (FME) de la UPC e investigadora ICREA Academia Eva Miranda, del grupo de investigación en Geometría de Variedades y Aplicaciones (GEOMVAP), recurre a un caso real que se ha convertido en emblemático en el ámbito de la oceanografía: el de los patitos de goma que en 1992 se perdieron por el océano Pacífico después de caer accidentalmente de un buque de carga. "Se había previsto que muchos llegarían a las costas de Inglaterra en el 2007, pero muchos nunca llegaron. Es como si hubieran entrado en una 'zona sin cobertura', ya no podemos saber si llegarán o no al destino final. Nosotros hemos encontrado una posible explicación: hay trayectorias que en un punto determinado se vuelven imprevisibles. La matemática, simplemente pierde el hilo”.

Mediante un puente entre la geometría cosimpléctica (tridimensional), el análisis matemático y la teoría de la computación, se ha demostrado que cuando una partícula atraviesa un campo de velocidad armónico, su trayectoria puede ser tan compleja que seguir el recorrido equivale a ejecutar los cálculos en un ordenador.

"Imaginemos una gota de tinta que cae sobre la superficie del mar en calma. El hilo delgado y sinuoso que dibuja mientras se hunde corresponde a una secuencia de ceros y unos, es una cinta de cálculo como las que utilizan los ordenadores. Mientras la tinta desciende y el fluido la transforma en formas cada vez más complejas, el agua estaría ‘computando’, es decir, resolviendo problemas procesando información, ejecutando instrucciones... Esto significa que un fluido podría llegar a realizar cualquier cálculo que puede hacer un ordenador: calcular el IPC, resolver una partida de ajedrez o descifrar un mensaje encriptado”, explica Miranda.

Además, se ha comprobado que determinar si una partícula del fluido va a atravesar una región determinada, en estos sistemas que simulan los cálculos de cualquier ordenador, es equivalente al 'problema de la parada' de Turing. "Turing demostró que no existe ningún método general que nos permita saber si ocurrirá o no, que es un problema indecidible. Por tanto, saber si una partícula llegará a un espacio concreto o no también es, en general, un problema indecidible" afirma la investigadora.

El trabajo del equipo de Eva Miranda ha demostrado que estas soluciones estacionarias pueden aparecer en todos los valores de la viscosidad y que, por tanto, este comportamiento puede producirse tanto en fluidos poco viscosos, como el agua o el aire, como en fluidos más viscosos, como la lava de un volcán.

Los resultados del trabajo revelan una nueva cara de las ecuaciones de Navier-Stokes, propuestas por el Clay Mathematics Institute como uno de los Problemas del Milenio“Incluso en sistemas gobernados por leyes deterministas y bien conocidas, como son los fluidos con las ecuaciones de Navier-Stokes, hay preguntas que no se pueden responder. No porque nos falte información sino porque la naturaleza misma del problema lo impide", concluye Miranda. Este hecho, al mismo tiempo, sugiere la idea de que los fluidos no son sólo un objeto de estudio clásico de la física, sino también un escenario en el que se manifiestan los límites fundamentales del conocimiento y la predicción.

Una pregunta que ha llevado de cabeza a científicos reconocidos

En su libro La nueva mente del emperador, el físico y matemático Roger Penrose, Premio Nobel de Física, planteaba un enigma: ¿existen límites fundamentales en la capacidad de los sistemas físicos para computar? ¿Puede pensar la naturaleza misma? El informático, físico y matemático Cris Moore agudizó esta intuición en 1991 formulándola de forma directa: ¿podrían computar los fluidos?

El matemático Terence Tao, medallista Fields, recogió el guante con una idea aún más audaz. Si los fluidos viscosos pueden simular una 'máquina de Turing', quizás se pueden diseñar condiciones iniciales que lleven al fluido hasta el extremo: un blow-up, es decir, la aparición repentina de singularidades, un colapso de la regularidad en tiempo finito. Y, si esto fuera posible, Tao habría resuelto uno de los siete Problemas del Milenio, que lleva asociado un premio de un millón de dólares.

Ha sido precisamente este planteamiento lo que ha llevado al equipo liderado por Eva Miranda y Daniel Peralta, investigador del ICMAT, a lanzarse a la aventura matemática. Una aventura que ha logrado demostrar que no sólo es posible que la naturaleza compute, sino que lo hace.

Miranda afirma que "el sueño de Tao es terco. Las construcciones actuales, por brillantes que sean, todavía no producen blow-up. La puerta está abierta, pero todavía no ha sido franqueada. Y es aquí donde la historia se vuelve aún más emocionante: ahora, Google DeepMind, en colaboración con matemáticos de todo el mundo, ha puesto los ojos en este mismo problema, reconociéndolo como uno de los frentes más fascinantes de las matemáticas contemporáneas. La inteligencia artificial también se ha lanzado al ataque; de momento, el gran enigma sigue abierto.”

La pregunta que Penrose lanzó como una piedra en el estanque sigue expandiendo ondas. “Desde Barcelona, seguimos empujando los límites, porque en matemáticas, como en los fluidos, el movimiento nunca se detiene”, concluye Eva Miranda.

Pie de foto: La profesora Eva Miranda, de la Facultad de Matemáticas y Estadística (FME) de la UPC, e investigadora ICREA Academia

Se prevé la valorización de más de 960 toneladas de residuos plásticos al año, la creación de 150 empleos, la formación de 150 personas en reciclaje y producción circular, y la plantación de 50.000 árboles, beneficiando directamente a 8.500 personas y de manera indirecta a más de 28.300 habitantes de Bamako

En un hito para la economía circular en África Occidental, Ayuda en Acción y adaPETation® (Grupo IMG) presentan la segunda fase del innovador proyecto Bamagreen, que convierte residuos plásticos en productos útiles para la construcción y la electrificación, así como en flakes (escamas) recicladas que reintroducen el material en la cadena de valor, genera empleo verde y fomenta la inclusión social de jóvenes y mujeres, fortaleciendo la resiliencia de comunidades vulnerables y desplazadas en Bamako y la región de Ségou.

El proyecto, presentado en consorcio entre Ayuda en Acción y Grupo IMG, cuenta con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en línea con su VI Plan director y el Marco de Asociación País para Mali, garantizando que la intervención se focalice en zonas priorizadas y responda a objetivos de desarrollo estratégico en economía circular, sostenibilidad ambiental, empleo juvenil e inclusión social.

Bamagreen: Fase II forma parte de Plastic2Prosperity, la iniciativa global de adaPETation® www.adapetation.net, que aporta tecnología de reciclaje avanzada adaptada al contexto local y combinada con un enfoque comunitario. Se prevé la valorización de más de 960 toneladas de residuos plásticos al año, la creación de 150 empleos, la formación de 150 personas en reciclaje y producción circular, y la plantación de 50.000 árboles, beneficiando directamente a 8.500 personas y de manera indirecta a más de 28.300 habitantes de Bamako.

“Bamagreen: Fase II demuestra que es posible convertir un desafío ambiental en una oportunidad. Este proyecto impulsa empleo digno, fortalece capacidades locales y genera soluciones sostenibles lideradas por las propias comunidades, especialmente por mujeres y jóvenes. Gracias al apoyo de AECID, estamos construyendo un modelo de economía circular con potencial para replicarse en otros territorios de África”, afirma Marta Tietz Laranjinha, Directora Regional para África de Ayuda en Acción.

El proyecto se basa en la experiencia del Grupo IMG, que en Portugal ha reciclado más de 200.000 toneladas de residuos plásticos transformándolos en productos de alta calidad. En Mali, esta tecnología se adapta mediante maquinaria semi-industrial y sistemas modulares escalables, capaces de procesar hasta 80 toneladas de plástico al mes, combinando producción, formación técnica y sensibilización ambiental.

Bamagreen: Fase II se enmarca en un enfoque de desarrollo local participativo, donde las mujeres y los jóvenes, en particular aquellos en situación de vulnerabilidad, son los protagonistas del cambio hacia un modelo más justo, más resiliente y más respetuoso con el medio ambiente. 

La intervención se basa en un enfoque multi-actor, que integra a las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, las empresas sociales, las autoridades locales y los servicios técnicos del Estado, en una alianza estratégica para promover soluciones sostenibles y reproducibles.

Al fortalecer las capacidades técnicas, organizativas y productivas de las mujeres y los jóvenes en las zonas periurbanas de Bamako, y al articular acciones coordinadas entre los actores públicos, privados y comunitarios, será posible crear empleos dignos, reducir la contaminación por residuos plásticos y mejorar la sostenibilidad del entorno local.

Esta transformación se llevará a cabo a través de una secuencia de resultados: primero, se fortalecerá la cadena de reciclaje (recolección, transformación y comercialización); luego, se crearán oportunidades de formación y empleo verde; paralelamente, se promoverán acciones de reforestación y sensibilización ambiental; y finalmente, se fomentará la innovación local y la gestión del conocimiento.

El proyecto se alinea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible ODS 12.5, promoviendo la reducción, el reciclaje y la reutilización de residuos plásticos. Desde una perspectiva medioambiental, contribuye a los ODS 13.2 y 13.3, incorporando el cambio climático en políticas locales y procesos educativos.

Bamagreen: Fase II también promueve el empleo juvenil y la inclusión productiva, conforme a los ODS 4.4 y 8.6. Finalmente, incorpora un fuerte enfoque de género y juventud, alineado con los ODS 5.5 y 10.3, fomentando la participación real de las mujeres y la igualdad de oportunidades.

El programa ofrece un modelo replicable y escalable: combina eficiencia técnica, sostenibilidad económica y transformación social. Su innovación radica en cerrar el ciclo del plástico desde la recolección hasta la producción de materiales normados, reduciendo la dependencia de importaciones, disminuyendo la huella de carbono y generando empleo cualificado para jóvenes y mujeres.

Con Bamagreen: Fase II, Ayuda en Acción y adaPETation®, con el respaldo de AECID, demuestran que la economía circular puede convertirse en un motor de desarrollo inclusivo, ambientalmente sostenible y económicamente viable en Mali.

Fotografía:  Juan Luis Rod - Proyecto de reforestación Bamagreen: Fase II

Miles de adolescentes de toda Europa han participado en el seguimiento de la contaminación por plásticos en los ríos, y los datos que han recopilado ya están empezando a tener un impacto real.

En un pequeño arroyo de España, varios grupos de estudiantes trabajan con entusiasmo. Unos se agrupan alrededor de una lona negra cubierta de fragmentos de plástico húmedos. Otros, desde un pequeño puente, recogen muestras con una red. Mientras tanto, otro equipo clasifica pequeños trozos de plástico, colillas de cigarrillos y otros residuos recuperados del cauce.

Lo que podría parecer una simple excursión escolar forma parte, en realidad, de un experimento científico europeo. La pregunta es sencilla: ¿pueden los alumnos ayudar a cubrir la importante falta de datos sobre la presencia de plásticos en los ríos y contribuir al esfuerzo de la Unión Europea por recuperar la salud de sus aguas?

De Alemania a catorce países europeos

Plastic Pirates – Go Europe! es una iniciativa de ciencia ciudadana nacida en Alemania en 2016 con el objetivo de implicar a la población en la investigación científica. Desde entonces, estudiantes de entre 10 y 18 años participan en la vigilancia de la contaminación por plásticos en ríos y arroyos.

La iniciativa surgió al constatar que los ríos, donde comienza el viaje de buena parte de los residuos plásticos que terminan en el mar, reciben mucha menos atención que las costas.

Posteriormente, el proyecto europeo PlasticPiratesEU, financiado por la Unión Europea, amplió la iniciativa entre 2022 y 2025 a escala continental. Actualmente, la campaña continúa activa en varios países, donde equipos nacionales siguen colaborando con centros educativos y coordinando el trabajo de campo.

"Los ríos transportan alrededor del 70 % del plástico que acaba llegando a los océanos", explica Philip Ackermann, coordinador de PlasticPiratesEU y miembro de la Agencia de Gestión de Proyectos DLR de Alemania. "Sin embargo, existe una enorme falta de información. Todavía desconocemos cuánto plástico circula realmente por estas vías fluviales."

Durante esos tres años, el proyecto pasó de ser una campaña nacional a convertirse en un programa coordinado en toda Europa. Participaron escuelas e instituciones científicas de 14 países de la UE, todas siguiendo un mismo protocolo científico.

Entre 2022 y 2025, más de 25.000 adolescentes analizaron 390 ríos, arroyos y playas europeas. Equipados con redes, guantes, cuadernos y cámaras fotográficas, contribuyeron a crear uno de los primeros grandes conjuntos de datos abiertos sobre contaminación por plásticos en las aguas continentales europeas.

Toda esta información se encuentra disponible libremente en Zenodo, el repositorio europeo de investigación abierta, y en EMODnet, la plataforma comunitaria que integra datos ambientales y marinos de toda Europa.

Además, el equipo publicó la guía Lessons Learned from Upscaling a Citizen Science Initiative Across Europe, donde comparte doce recomendaciones prácticas para docentes, investigadores, responsables políticos y organizaciones medioambientales interesadas en desarrollar iniciativas similares.

También se elaboró un manual específico para playas que amplía la metodología y permite a los jóvenes recopilar datos científicos también en las zonas costeras.

Todo este trabajo contribuye a la misión europea Restore our Ocean and Waters, cuyo objetivo es restaurar los ecosistemas marinos y de agua dulce antes de 2030.

Del río a las bases de datos científicas

Los estudiantes se dividen en cuatro grupos, cada uno con una misión concreta.

El primero recorre un tramo del río cuantificando la cantidad de residuos plásticos encontrados.

El segundo recoge y clasifica cada uno de esos residuos.

El tercero se centra en los microplásticos utilizando una red de malla muy fina. Posteriormente, las muestras se envían a un laboratorio para determinar cuántas partículas microscópicas de plástico contienen.

El cuarto grupo realiza una labor esencial: documentar todo el proceso mediante fotografías. Estas imágenes permiten a los investigadores verificar posteriormente la calidad del trabajo realizado y comprobar que la clasificación de los residuos ha sido correcta.

"Una de las razones por las que existen tan pocos datos sobre los plásticos en los ríos es el enorme coste económico que supone obtenerlos", señala Ackermann. "Gracias a PlasticPiratesEU podemos hacerlo de una forma mucho más eficiente."

¿Pueden hacerlo tan bien como los científicos?

La respuesta parece ser afirmativa.

"Hemos comprobado que los datos son muy fiables", asegura Ackermann. "Cuando se trabaja con un gran número de muestras, los posibles errores individuales pierden relevancia. Además, todas las observaciones son verificadas posteriormente mediante las fotografías."

Según explica, los adolescentes suelen mostrar un elevado grado de compromiso con los protocolos científicos. Para muchos supone su primer contacto real con el trabajo de investigación: utilizar material especializado, registrar observaciones sobre el terreno y comprobar cómo sus datos pasan a formar parte de investigaciones científicas reales.

"En algunos casos, los datos obtenidos por los estudiantes han resultado incluso más fiables que los recogidos por investigadores profesionales", afirma.

Resultados que pueden cambiar las políticas ambientales

Una de las investigadoras participantes es Meritxell Abril Cuevas, ecóloga especializada en ecosistemas de agua dulce del Beta Tech Centre, centro de investigación vinculado a la Universidad de Vic – Universidad Central de Cataluña.

Gracias al trabajo conjunto con los estudiantes, y con el apoyo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, ha sido posible obtener información sobre numerosos ríos y arroyos que habría sido imposible recopilar únicamente con equipos científicos.

"Me encanta trabajar con ellos", comenta Abril. "Es cierto que la adolescencia es una etapa compleja, pero cuando descubren la ciencia con entusiasmo resulta enormemente gratificante."

Los investigadores ya han empezado a identificar patrones regionales de contaminación.

En España, por ejemplo, destaca un tipo de residuo especialmente abundante.

"Nos sorprendió comprobar la enorme cantidad de toallitas húmedas presentes en nuestros ríos, algo que no ocurre con la misma intensidad en otros países", explica Abril. "Este tipo de información puede ayudar en el futuro a impulsar nuevas políticas ambientales."

Sin embargo, existe un problema común en toda Europa: los productos de plástico de un solo uso —como pajitas, envases alimentarios o bolsas— siguen representando la mayor parte de los residuos encontrados. Los investigadores concluyen que tanto los residentes como los visitantes de las zonas próximas a ríos y playas son las principales fuentes de esta contaminación.

Crear conciencia desde las aulas

Más allá de generar datos científicos, Plastic Pirates persigue un objetivo educativo.

"Si queremos combatir la contaminación por plásticos en el futuro, debemos concienciar a las generaciones más jóvenes", afirma Ackermann. "Ellos serán quienes tengan que afrontar este desafío. Cuanto antes comprendan la magnitud del problema, más posibilidades tendremos de actuar sobre su origen."

Los propios profesores han observado un efecto inesperado.

"Nos cuentan que, después de participar en el proyecto, las aulas están mucho más limpias", comenta entre risas Ackermann. "Cuando los estudiantes son conscientes de la verdadera dimensión del problema, empiezan también a cuidar mucho más su propio entorno."

Texto original: Tom Cassauwers

Image: Teenagers throughout Europe are turning river plastic into powerful scientific data. © BMBF/Gesine Born

This article was originally published in Horizon the EU Research and Innovation Magazine

LUMINOSITY desarrolla la primera teja solar flexible de perovskita

El proyecto LUMINOSITY(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, ha alcanzado recientemente un hito pionero en la tecnología de las energías renovables. Esta iniciativa, coordinada por la Organización de Investigación Científica Aplicada de los Países Bajos (TNO), ha logrado fabricar lo que se considera la primera teja solar flexible de perovskita que funciona eléctricamente. Dicha innovación supone un avance significativo en la integración de la energía fotovoltaica en los edificios, ya que ofrece una vía para la generación de electricidad sostenible sin comprometer la estética arquitectónica ni ocupar más terreno.

Eficiencia, incluso en las curvas

Los paneles solares tradicionales suelen tener limitaciones en cuanto a su colocación e integración visual, sobre todo en entornos urbanos y lugares de interés patrimonial. El proyecto LUMINOSITY aborda estos retos desarrollando módulos solares de perovskita ligeros y flexibles que pueden adaptarse a superficies curvas. Investigadores de la TNO aplicaron con éxito un módulo solar flexible de perovskita sobre una teja curva de material compuesto, logrando una eficiencia energética del 12,4 %. Sorprendentemente, los módulos flexibles individuales demostraron eficiencias de hasta el 13,8 % antes de ser integrados, lo que demuestra que el proceso de doblado necesario para ajustar el módulo a la forma de la teja solo tiene un impacto mínimo en el rendimiento. Ello confirma la viabilidad de la tecnología de la perovskita flexible para aplicaciones en el mundo real.

«Hasta donde sé, se trata del primer concepto de teja solar del mundo que funciona eléctricamente y se basa en células solares flexibles de perovskita», comenta Ilker Dogan, científico principal de TNO Solar, en un reciente comunicado de prensa(se abrirá en una nueva ventana). El éxito del proyecto va más allá de la mera funcionalidad, demuestra la preparación industrial. Los materiales y procesos de producción empleados son totalmente compatibles con la fabricación rollo a rollo (R2R) a gran escala en condiciones industriales estándar. Ello se alinea perfectamente con el objetivo principal de LUMINOSITY de reforzar la posición de Europa en la fabricación solar de nueva generación cerrando la brecha de eficiencia entre el procesamiento en laboratorio a pequeña escala y la producción R2R a gran escala.

Este desarrollo constituye un proceso de innovación completo, que abarca desde las células de prueba de laboratorio hasta módulos flexibles de diez por diez centímetros y, por último, una teja solar totalmente integrada. Uno de los principales indicadores de rendimiento de LUMINOSITY era permitir la deposición uniforme de células solares de perovskita de gran superficie mediante técnicas R2R. El proyecto ha demostrado que es posible lograr una pérdida mínima de eficiencia incluso al pasar de una célula a escala de laboratorio (de unos 20 mm) a un sistema de módulos (de hasta 400 cm), es decir, al multiplicar el tamaño por 1 000. Además, el uso de sustratos, materiales y disolventes flexibles compatibles con R2R demuestra que es posible producir células de perovskita eficientes con métodos escalables. Roland Valckenborg, coordinador sénior de proyectos de TNO Solar, explica: «La tecnología permite que los tejados y las infraestructuras produzcan electricidad sostenible sin comprometer el diseño».

Comunidades y empresas derivadas

De cara al futuro, LUMINOSITY se centrará en mejorar la vida útil, la fiabilidad y la escalabilidad de estos módulos flexibles para prepararlos para su implantación en el mercado. Para acelerar la transición a la comercialización, el equipo de TNO ha creado recientemente la empresa derivada Perovion Technologies. LUMINOSITY (Large area uniform industry compatible perovskite solar cell technology) también proporciona acceso abierto y a largo plazo a su creciente colección de publicaciones científicas, entregables públicos, presentaciones y otros recursos a través de su recién lanzada comunidad Zenodo(se abrirá en una nueva ventana).

Investigadores de la UPM y la UPV analizan cómo se están preparando siete importantes ciudades españolas para cumplir con el reto de la neutralidad climática en el año 2030 y el importante papel que deben jugar los ciudadanos en el proceso

Madrid, Valencia, Valladolid, Vitoria-Gasteiz, Zaragoza, Sevilla y  Barcelona son referentes en nuestro país en lo que se refiere a transformación urbana. Por ello, no es extraño que estas siete ciudades hayan sido también las elegidas por la Unión Europea para formar parte del Programa Europeo de Innovación Climática convirtiéndose en objeto de estudio para evaluar cómo las ciudades se están transformando de cara a cumplir la neutralidad climática propuesta por la agenda 2030.

Y es que las ciudades son las generan entre el 70 % y 75 % de las emisiones de carbono a nivel global, por lo que no es extraño que entre los objetivos de la agenda 2030 se pida avanzar hacia ciudades bajas en carbono y, progresivamente, climáticamente neutras, lo que resultaría en ciudades más sostenibles, saludables y en las que los ciudadanos tendrían una mejor calidad de vida. Pero, ¿están realmente preparadas nuestras ciudades para hacer frente a este reto?

Eso es lo que se ha preguntado un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) que desarrollado un trabajo que evalúa las estructuras de gobernanza necesarias para que los municipios no solo cumplan objetivos técnicos, sino que apuesten un cambio profundo en sus instituciones y sociedad de cara a cumplir con las exigencias de la neutralidad climática.

“Nuestro trabajo analiza cómo siete ciudades españolas pioneras están avanzando conjuntamente en sus políticas climáticas aprovechando el impulso de la Misión de la UE de Ciudades Inteligentes y Climáticamente Neutras, uno de los principales programas de Horizonte Europa”, explica Jaime Moreno, investigador de la UPM y uno de los participantes en el estudio.

Entre los objetivos principales destacan la evaluación de las capacidades institucionales, organizativas y sociales de las ciudades españolas frente al reto de la neutralidad climática, identificar los catalizadores que permiten a las ciudades superar la inercia administrativa y coordinarse entre departamentos y analizar el impacto de la urgencia temporal (objetivo 2030) en la calidad de la participación ciudadana y el aprendizaje institucional.

La importancia de implicar a los ciudadanos

Los resultados obtenidos por los investigadores muestran una dualidad. Por un lado, la Misión de Ciudades impulsada por la Unión Europea ha actuado como un potente catalizador para nuevos liderazgos y una coordinación entre departamentos y entre municipios sin precedentes en España, pero por otra parte, se hace más importante que nunca que los propios ciudadanos se conciencien y jueguen un papel activo en el proceso.

“La obtención del "Sello de la Misión" por parte de las ciudades participantes demuestra su preparación para movilizar inversiones y liderar cambios a escala. Además, plataformas como citiES2030 (impulsada por la UPM) han generado un valioso sentido de comunidad y apoyo técnico compartido entre municipios que es muy positivo de cara a avanzar hacia la consecución de los objetivos marcados por la Agenda 2030”.

No obstante, para los investigadores, aunque la evolución es buena, aún hay aspectos que pueden mejorarse: “Existe una tensión entre la urgencia por cumplir plazos y la necesidad de procesos de reflexión profunda, lo que puede limitar el aprendizaje institucional interno. Persisten barreras como los silos administrativos, la falta de datos de calidad en tiempo real y la fragilidad de procesos que dependen de liderazgos individuales en lugar de estar plenamente institucionalizados”, explica Moreno.

Para solucionar estos inconvenientes, la investigación propone transitar de una participación informativa hacia una gobernanza más co-creada e institucionalizada y sobre todo, con una mayor participación de los ciudadanos en el proceso.

“Para que la transición sea más efectiva, habría que priorizar las infraestructuras relacionales vinculadas con proyectos muy visibles, en los barrios, que permitan, también, integrar las voces de grupos vulnerables para asegurar una transición justa. Para que el cambio en las ciudades sea duradero, es esencial fortalecer las comunidades de práctica y empoderar a la ciudadanía como protagonista de estos cambios”, aseguran los investigadores.

Escario-Chust A, Peris-Blanes J, Moreno-Serna J, Palau-Salvador G, Segura-Calero S and Udovyk O (2026) A climate-neutral urban Spain: the role of the Mission in advancing the transformative capacity of Spanish cities. Front. Sustain. Cities 7:1694543. https://doi.org/10.3389/frsc.2025.169454

La Cátedra ENIA-UPV premia un trabajo final de grado que aplica la IA para optimizar la ubicación, tamaño y orientación de paneles solares urbanos

Una nueva metodología que, mediante visión artificial, estima el potencial solar fotovoltaico de una localidad a gran escala y detecta las superficies aptas para la óptima instalación de paneles solares fotovoltaicos: éste es uno de los Trabajos Final de Grado (TFG) premiado por la Cátedra ENIA-UPV en IA desarrollo sostenible, que cuenta con Nunsys Group como empresa promotora. El estudiante de la Universitat Politècnica de València (UPV) Emmanuel Jean Daniel Pic es el autor.

Esta metodología utiliza un algoritmo de inteligencia artificial con ortofotos de alta definición y archivos de puntos 3D (LIDAR) obtenidos del Centro de Descargas del Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG), además de información catastral proporcionada por las páginas de datos abiertos del Gobierno y de los ayuntamientos, así como datos de generación de energía de la herramienta web PVGIS.

Toda esa información se trata con varios softwares de visión artificial, máscaras binarias, filtrado de nubes de puntos, modelos digitales de elevaciones, mapas de irradiación, georreferenciación de capas y optimización con limitaciones geométricas.

De este modo, la metodología propuesta agrupa una serie de parámetros necesarios para maximizar la energía anual generada por cada superficie como la radiación solar recibida, las sombras proyectadas, la pendiente y la orientación cardinal. Y facilita, de forma automática, la mejor configuración de paneles al valorar distintos tamaños, posiciones, inclinaciones y orientaciones con respecto al sol.

El director de la Cátedra ENIA-UPV y director de VRAIN de la UPV, Vicent Botti, explica que “este trabajo muestra cómo la complejidad de los problemas causados por el cambio climático exige explorar nuevas soluciones y optimizar las existentes. En este contexto, la inteligencia artificial se erige como la tecnología óptima para dar respuesta a los desafíos de las ciudades sostenibles”.

Escasez de superficies con características adecuadas

Con el incremento global de la demanda de energía “se espera que las renovables jueguen un papel crucial en el suministro energético de los centros urbanos, con especial énfasis en la energía solar fotovoltaica, debido a su desarrollo comercial y la madurez de su tecnología. Sin embargo, uno de los mayores problemas que afronta esta tecnología es la escasez de superficies con características adecuadas para su correcto aprovechamiento, por lo que esta metodología logra optimizar la instalación de paneles solares fotovoltaicos”, añade el alumno de la UPV, Emmanuel Jean Daniel Pic.

Caso práctico en Illa Perduda

Un ejemplo de su aplicación se ha llevado a cabo en el barrio de la ciudad de Valencia de Illa Perduda. Tras aplicar esta metodología, el barrio obtuvo un valor de energía generable de 4,45 GWh/año para una superficie útil de 21.159 m2. La metodología aplicada a esta zona de València indica que no siempre un arreglo con un panel de mayor potencia nominal será el que mayor energía genere, y que a veces un panel más pequeño permite crear un arreglo capaz de generar una mayor energía total, ya que sus dimensiones se acomodan mejor a la superficie.

La inclinación de panel más adecuada para maximizar la generación de energía es cerca de los 35°. Orientar los paneles al sur en una cubierta con otra orientación no compensa el mayor número de paneles, y por tanto la mayor potencia instalada, que la configuración paralela a los bordes de la cubierta es capaz de acomodar en las superficies.

Más Leído

We use cookies

Usamos cookies en nuestro sitio web. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del sitio, mientras que otras nos ayudan a mejorar el sitio web y también la experiencia del usuario (cookies de rastreo). Puedes decidir por ti mismo si quieres permitir el uso de las cookies. Ten en cuenta que si las rechazas, puede que no puedas usar todas las funcionalidades del sitio web.