El Internet de las Cosas encara su propia ‘revolución’ industrial

Jonathan Ballon

Organizado por Fira de Barcelona, el primer IoT Solutions World Congress convocó a 88 empresas, 4.500 visitantes y 120 ponentes. La segunda edición tendrá lugar del 25 y el 27 de octubre de 2016


Más de 4.000 visitantes de 53 países, 88 empresas, 83 sesiones, 11 bancos de pruebas y 120 ponentes fueron las cifras totales de la primera edición del IoT Solutions World Congress (IOTSWC, en sus siglas en inglés) de la primera edición del Congreso Mundial sobre el Internet de las Cosas (Internet of Things), celebrado recientemente en Barcelona, organizado por Fira de Barcelona.

El congreso tenía como objetivo conectar tecnología e industria y crear una plataforma donde empresas y expertos pudieran debatir juntos nuevas estrategias e iniciativas basadas en el Internet de las cosas. El IOTSWC consiguió, en este sentido, una alianza con el Industrial Internet Consortium (IIC), principal asociación del sector, y formar un comité asesor integrado por 12 representantes de las empresas líderes en el terreno del internet industrial que supervisaron los contenidos y el enfoque científico del evento.

En el pabellón 1 del recinto ferial de Gran Via en L'Hospitalet (Barcelona) se vio claramente que el IoT es una tendencia cuyo impacto económico se cifra en billones de dólares. Por ejemplo, IBM calcula que tendrá un impacto económico de 11.100 billones de dólares en el 2025.

Richard Soley, director del Industrial Internet Consortium, organizador del evento, citó a Bill Gates en la conferencia inaugural : “Una nueva regla fundamental para los negocios es que internet lo cambia todo, dijo Gates en 1999. Dieciséis años más tarde ya se afirma que el IoT es la próxima revolución económica”. Después de las revolución industrial y la de internet, Soley apunta al internet industrial como punto de inflexión económico. Eso sí, “internet no lo cambió todo, queda mucho por hacer”, destacó.


Total interconexión

Las razones de esta previsión se basarían en una tecnología más potente a menor coste, que los dispositivos y sensores se han abaratado, y también la capacidad de procesamiento y el almacenaje de datos. Además todo estará interconectado. Se calcula que en 2020, en menos de 5 años, el número de cosas conectada a internet será aproximadamente siete veces mayor al número de personas que habitan hoy el planeta. El 'big data' es otra de las razones del IoT actual: Recoger, almacenar y analizar la información es ahora más efectivo a nivel de costes. Finalmente las máquinas son ahora más inteligentes, ya que los equipos integran cada vez mayor número de sensores y software.

Jonathan Ballon, vicepresidente de Intel y máximo responsable de su estrategia abrió la sesión de conferencias destacando dos ideas: “El IoT necesita un ecosistema, ninguna empresa puede hacerlo solo; y debemos dejar de debatir cómo de grande es esta oportunidad de negocio y empezar a ejecutarla”. Ballon simbolizó la evolución del IoT como una montaña en cuyo ascenso a la cumbre se parte por conectar aquello que aún no está conectado, después por interconectar las cosas, haciéndolas inteligentes y finalmente, en la cima, el vicepresidente de Intel sitúa a las máquinas autónomas definidas por software.


Los datos, el nuevo petróleo 

El Internet de las Cosas ha convertido los datos en una especie de nuevo petróleo: “Ahora debemos refinarlo para descubrir su valor”, apuntó, al tiempo que insistió en desplegar los dispositivos con sensores para la obtención de esos datos: sólo el 15% de las máquinas y dispositivos existentes en la actualidad genera datos, la evolución del IoT será enorme”. Ballon dio un ejemplo: “La casa inteligente apenas supone el 10% del mercado del IoT, pero respresenta el 90% de las noticias, hemos de cambiar esto".

La logística también estuvo muy presente en Barcelona. Uno de sus principales protagonistas fue Joseph Durham, responsable de investigación y desarrollo de Amazon Robotics. Bajo el título 'Controlando robots desde la nube: El almacén de Amazon como redes de cosas', Durham describió el sistema de logística interna de la compañía en la que los robots Kiba (Amazon adquirió Kiva Systems en 2012) se encargan de transportar las estanterías con productos directamente al puesto de picking. Una realidad que ya existe en diez almacenes de los Estados Unidos.

 

IBM calcula que tendrá un impacto económico de 11.100 billones de $ en 2025

 

En un almacén conviven un millar de trabajadores con otro millar de robots, junto a 10.000 estanterías que almacenan un millón de productos. Durham explicó cómo movieron todo el sistema desde servidores locales a la nube, lo que le hace, entre otras ventajas, más fácil de escalar y actualizar.

Ante un escenario en el que las compras online aumentas rápidamente, en 2014 Amazon registró un pico de órdenes que superó las 400 por segundo, la compañía está aumentado sus esfuerzos en reducir los tiempos de entrega, y ya ha aumentado la cifra de envíos el mismo día.

 

Un cambio sin precedentes 

Chris O'Connor, director general de la división IoT de IBM, habló de “la nueva ola de la nueva generación. El IoT está llevando a una disrupción digital en el mundo físico. Se mejoran las operaciones y se reducen los costes; se crean nuevos modelos de negocio y productos; y todo se encamina al 'engagement' y a la experiencia de usuario”. Aquellos que innovan en IoT se enfrentan a cinco claves, según enumeró O'Connor. “Por un lado un volumen de datos sin precedentes, cambios fundamentales en los modelos de negocio, normas incompatibles, nuevas amenazas de seguridad y un nuevo panorama en lo referente a la privacidad”.

 

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