El desperdicio alimentario, una prioridad para todos, consumidores y fabricantes

El desperdicio alimentario, una prioridad para todos, consumidores y fabricantes

Este enorme despilfarro se produce al mismo tiempo en el que casi 1.000 millones de personas sufren y mueren de hambre en el mundo

En un contexto en el que la preocupación medioambiental ha aumentado debemos tomar decisiones valientes para trasladar también al consumidor la importancia que sus acciones tienen en el planeta.

En este sentido, uno de los campos en los que más podemos hacer y que representa un eje fundamental dentro de la sostenibilidad, es todo lo que tiene que ver con el desperdicio alimentario y desde Unilever, llevamos mucho tiempo trabajando en la concienciación y la divulgación de campañas que nos ayuden a todos a hacer un uso más eficiente de nuestra cadena alimentaria.

En la actualidad, según datos recientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se desperdician 25 kilos de alimentos por persona cada año. Esta cifra supone un problema social, económico y medioambiental de primera magnitud, dado que el desperdicio de alimentos es responsable de hasta un 10% de emisiones globales de gases de efecto invernadero. De hecho, si el desperdicio alimentario fuera un país, sería el tercer país mayor emisor de gases de efecto invernadero.

Por otra parte, este enorme despilfarro se produce al mismo tiempo en el que casi 1.000 millones de personas sufren y mueren de hambre en el mundo. Y es en este punto en el que todos nos debemos sentir interpelados y tomar una posición clara contra este problema para poder llevar a cabo las acciones necesarias que ayuden a minimizar y paliar los efectos que el desperdicio alimentario tiene en nuestro planeta.

En nuestro caso, por ejemplo, tenemos una enorme responsabilidad: 2,5 millones de personas en más 190 países de todo el mundo consumen alguna de nuestras marcas cada día y es precisamente desde esa responsabilidad desde la que hemos querido impulsar numerosas iniciativas que ayuden a una mayor conciencia que nos impulse a incorporar hábitos de consumo más conscientes y respetuosos con el entorno.

Por ello, hemos impulsado distintas acciones en el marco de una estrategia global y con el objetivo de minimizar el impacto medioambiental como la pionera Guía Contra el Desperdicio de Alimentos en Restaurantes, publicada en 2019 y ya toda una referencia a nivel sectorial, o el Día Nacional Contra el Desperdicio Alimenticio promovido por Unilever. Recientemente, la división de foodservice de Unilever con presencia en más de 190 países, Unilever Food Solutions, ha impulsado la web app Stop Mermas, en el marco de su compromiso contra el desperdicio alimentario en la hostelería.

En la actualidad un 20% de los alimentos que se tiran a la basura en los establecimientos podrían reducirse. La herramienta permite hacer una auditoría totalmente personalizada a través de la cual detectar dónde se genera el desperdicio, su evolución y el ahorro en costes que supone.

Por otro lado, en Unilever también hemos anunciado este año la colaboración con Too Good To Go en la iniciativa #DeOrigen, que ofrece packs de excedentes de comidas de marcas como Hellmann’s o Knorr a través de la conocida app para combatir el desperdicio alimentario. Además, en el canal Horeca, ambas compañías ha impulsado el uso de doggy bags en restaurantes para trasladar a los comensales la lucha contra esta misma causa.

No obstante, el cuidado por el medio ambiente es mucho más amplio y debemos tener en cuenta otras cuestiones. En este sentido hace unos años impulsamos el Plan Unilever para una Vida Sostenible (USLP), que guió nuestra estrategia en la última década.

Este año acabamos de lanzar el plan Unilever Compass, la nueva estrategia corporativa que guía nuestra actividad en los retos sociales y medioambientales de la nueva década, impulsando el crecimiento responsable y mejorando el bienestar de las personas, su salud y la del planeta. En sectores como el de la alimentación, la limpieza o el cuidado personal en los que estamos presentes, la economía circular se convierte en un eje de vital importancia puesto que son bienes y servicios que consumimos a diario, y el consumidor cada vez es más responsable del impacto de sus actos.

Reducción absoluta del uso de plástico

La estrategia de Unilever con relación al uso de plásticos también ha reportado numerosos avances. En 2019 nos convertimos en la primera gran empresa de bienes de consumo en comprometerse con la reducción absoluta del plástico.

En 2020, compartimos importantes progresos medioambientales como el aumento de uso de plástico reciclado post-consumo (PCR) en alrededor de 75.000 toneladas, que es más del 10% de la huella de plástico de Unilever, o el lanzamiento de nuevas innovaciones para reducir el uso absoluto del plástico, como los envases de helado reciclado a base de cartón y que permite ahorrar 4.500 toneladas de plástico.

Para 2025 además, la compañía se compromete a reducir a la mitad el uso de plástico virgen, disminuyendo en más de 100.000 toneladas su uso para envases y acelerando el uso de plástico reciclado.

También hemos lanzado el programa Un futuro limpio que supondrá dejar atrás los químicos derivados de los combustibles fósiles en los productos de limpieza y de lavabo de la ropa de Unilever para 2030 y lograr nuevas formas de reducir la huella de carbono y el impacto medioambiental. Para ello, Unilever invertirá 1.000 millones de euros que se destinaran a la investigación, desarrollo e innovación mundial en la química de limpieza circular.

En definitiva, las compañías debemos avanzar hacia la adopción de la cultura de la sostenibilidad en la estrategia e incorporarla en el día a día, contribuyendo a mejorar nuestro entorno.

 

Autora

 AnaPalencia

Ana Palencia

Directora de Comunicación y Sostenibilidad de Unilever España

 

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