Donostia ante el reto de las Smart Cities

Playa Donostia

En estos últimos tiempos, el reconocimiento progresivo de las ciudades como ámbito territorial donde se concentran los problemas y las soluciones de la sociedad, así como las directrices emanadas por la UE, nos llevan a encaminarnos hacia la implementación del concepto Smart en nuestras urbes. Este, como otros conceptos y modelos previos, requiere una breve reflexión y aplicar unas ciertas dosis de relativismo a través de la interpretación de la historia reciente y buscar nuevamente la coherencia entre el discurso y la práctica.

 

Todos somos conscientes de que la investigación descansa en procesos previos para su avance y desarrollo; asimismo, el término Smart se soporta en grandes paradigmas anteriores, que en algunas ocasiones debemos reconocer que no hemos sido capaces de abordar. Por otra parte, nos vemos obligados, en el diseño del city branding, de incorporar urgentemente la estrategia Ciudad Inteligente en nuestra proyección exterior para que nuestras ciudades sean más competitivas.

Pero fuera de esta reflexión inicial existen varios principios incuestionables, entre ellos aquellos que preconizan que nuestros municipios debemos construirlos no solamente en claves de nuevas infraestructuras, también tecnológicas, sino en lo que podríamos denominar como los intangibles de la ciudad. Por ello somos conscientes de que las ciudades debemos dirigir y liderar las implantaciones tecnologías en el espacio público, alejándonos de los intereses de las grandes corporaciones privadas e intentando responder a los intereses de la ciudadanía y la socialización de estos nuevos dispositivos que puedan mejorar la calidad de vida de la población.

Donostia no es una excepción y especialmente sobresalimos en áreas como la movilidad y la energía en la aplicación de Tics y soluciones Smart. A ello se une el liderazgo de iniciativas europeas, que, conjuntamente con otras ciudades del continente, nos hace encontramos en la búsqueda de soluciones integrales, sin olvidar estrategias globales para zonas de nuestra ciudad, como son los barrios de Loiola, Txomin y Martutene, o pequeñas experiencias pilotos de Smart Street en el casco viejo de la ciudad.

Paralelamente a estas actividades de corte más tradicional, estamos elaborando un estudio que pueda realizar una análisis transversal y nos aporte medidas específicas para pruebas de testeo sobre público objetivo, en colaboración con centros de investigación radicados en San Sebastián, que contribuyan a iniciar procesos de introducción de nuevas tecnologías con la participación y compromiso de la ciudadanía para su posterior transferibilidad.

De la lectura detallada de las memorias y rankings anuales que elaboran diversas entidades para clasificar nuestras ciudades en torno a las Smart Cities, podemos identificar notables y exitosas experiencias en el campo de las Tics, movilidad, medio ambiente, economía y hasta open data, pero escasos  ejemplos  en el campo de la gobernanza y participación activa de la ciudadanía. Si queremos dar respuesta a los cuestionamientos que en torno a la democracia participativa cuatrienal se plantean, sin lugar a dudas la estrategia vinculada a las ciudades inteligentes puede ser un importante instrumento, no solamente en su faceta tecnológica o en la posibilidad de gestionar entornos cada vez más complejos que responden a intereses dispersos con organizaciones municipales en las que debe fluir la transversalidad y el funcionamiento coordinado, sino que podamos  abrir cauces de participación y experimentación a través de  este reto que asumimos  las ciudades.

Juan Karlos Izagirre

Alcalde de San Sebastián / Donostia

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