El FORO DE LAS CIUDADES DE MADRID analizó el reto de diseñar ciudades regenerativas para el bienestar humano

El FORO DE LAS CIUDADES DE MADRID analizó el reto de diseñar ciudades regenerativas para el bienestar humano

La principal conclusión del debate fue que la regeneración urbana, aun siendo un proceso genuinamente local, debe tener muy presente un escenario global dominado por crisis económicas y ambientales

El FORO DE LAS CIUDADES DE MADRID celebró el 17 de mayo un nuevo Laboratorio online sobre cómo abordar el diseño de ciudades regenerativas para el bienestar humano. En él se analizaron las posibilidades de la planificación como herramienta de equilibrio social en un contexto de incertidumbre. Estos Laboratorios son actos preliminares a la celebración de la quinta edición del FORO, organizado por IFEMA MADRID, en su Recinto Ferial, del 14 al 16 de junio de 2022.

La principal conclusión del debate fue que la regeneración urbana, aun siendo un proceso genuinamente local, debe tener muy presente un escenario global dominado por crisis económicas y ambientales. Estas crisis se traducen en amenazas múltiples a factores que hasta hace poco se habían dado por supuestos en el caso del mundo occidental: derechos, bienestar, seguridad alimentaria y energética, acceso a los recursos, etc.

Los participantes coincidieron, en buena medida, en la importancia de realizar diagnósticos detallados como condición sine qua non para un mejor planeamiento, y también en la necesidad de mantener una fuerte iniciativa local, ya que los grandes acuerdos internacionales, aunque relevantes, no son suficientes para avanzar en la crisis climática o la sostenibilidad.

También apareció con fuerza la idea de frenar algunas tendencias muy negativas que más bien favorecen la degeneración en lugar de la regeneración, como la desigualdad creciente o la expansión incontrolada de las ciudades no justificada por un crecimiento de la población. Asimismo, se señaló el interés de contar con la ciudadanía y con la iniciativa pública para los nuevos planeamientos urbanos.

El debate puso de manifiesto que la aceleración de los acontecimientos y “la sensación de cambio de época” pueden ser paralizantes, pero, si se quiere lograr una regeneración urbana efectiva e inclusiva, estos factores deben convertirse en estímulos para una acción inaplazable.

En el Laboratorio participaron el catedrático Agustín Hernández Aja, catedrático del Dpto. de Urbanística y Ordenación del Territorio. Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid. Coordinador del grupo GIAU+S; Francisco Javier González, miembro de la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura, y profesor en la Universidad Europea de Madrid; el urbanista Fernando Prats, miembro del Foro Transiciones; Gonzalo Lacurcia, miembro de la Oficina de ONU-Habitat en España; Cecilia Mariscal, técnica en Compromiso Social en Distrito Castellana Norte (DCN), y Lola González, Directora deL FORO MEDIO AMBIENTE Y SOSTENIBILIDAD, FSMS 2022 – que integra las ferias TECMA y SRR y el FORO DE LAS CIUDADES DE MADRID-. La moderación de la sesión estuvo a cargo de Carlos Martí, Director de Contenidos del FORO DE LAS CIUDADES DE MADRID.

Por su parte, Lola González agradeció a los participantes su presencia en el debate y recordó que la clave del FORO DE LAS CIUDADES DE MADRID “es precisamente introducir pensamiento y análisis para hacer ciudades que contribuyan al bienestar humano”. Respecto al concepto de regeneración urbana señaló que “abarca muchos aspectos físicos, pero también simbólicos y culturales, por lo que está relacionado con el abordaje de temas como el turismo y su impacto en la identidad y el espacio público”.

Un contexto de crisis y desigualdades

Carlos Martí apuntó algunas características del contexto actual que inciden sobre la regeneración urbana, como la emergencia climática y el crecimiento inexorable de las ciudades, las brechas físicas y sociales, con la desigualdad como elemento destacado. A partir de aquí los participantes se fueron posicionando.

Agustín Hernández Aja señaló que, ante este escenario, “las ciudades no están haciendo un diagnóstico de sus fragilidades”, lo que en su opinión sería un primer paso necesario para diseñar estrategias. También indicó que “la crisis energética y de recursos global han quedado camufladas durante mucho tiempo” y que la transición energética “está en dificultades porque nos hemos centrado solo en las emisiones de CO2”.

Por todo ello, reclamo una visión más integradora acompañada de autonomía de decisión a nivel local: “cada ciudad debe decidir qué 17 opciones de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) quiere jugar”. En su opinión, “hay que saber identificar los ejes que se deben priorizar y tener muy en cuenta la situación de las finanzas municipales”.

Francisco Javier González hizo hincapié en que la visión de la planificación como un marco para hacer políticas concretas no es suficiente para una verdadera capacidad de transformación. La prueba es que “en las últimas décadas se ha demostrado que buena parte de la planificación urbanística ha derivado hacia la simple producción inmobiliaria”.

A esta deriva contrapuso el hecho de que, anteriormente, la planificación tenía más en cuenta la reserva para vivienda social o espacio público, como expresión del Estado del bienestar. “Pero ahora esto se ha reducido al mínimo”, subrayó.

Aun así, reconoció que el planeamiento, por su capacidad normativa, todavía retiene el potencial de impulsar los nuevos servicios que la sociedad necesita y que esto “tiene pleno sentido cuando se habla de regeneración urbana o de rehabilitación de barrios”. En cualquier caso, recalcó que “debe existir una coordinación entre los que financian la regeneración y los que la llevan a cabo a partir de las decisiones políticas”

Gonzalo Lacurcia defendió la validez de los ODS, si bien afirmó que “hubo un punto de ingenuidad al creer que por sí mismos tenían la posibilidad de crear dinámicas para la regeneración”. Siguiendo este argumento, destacó que “estamos muy lejos de alcanzar esta situación”. Lacurcia recordó que en algunas ciudades o barrios en países de alto desarrollo “se han logrado alcanzar buenas dinámicas, pero cuando vamos a los números globales no podemos decir que avanzamos hacia la sostenibilidad”.

Para concretar su afirmación, se refirió a que los datos de Naciones Unidas indican que por primera vez después de 20 años el nivel de pobreza ha vuelto a subir. “La pandemia lo ha echado todo por tierra y 1.000 millones de personas siguen viviendo en asentamientos urbanos precarios”, remarcó.

Según Gonzalo Lacurcia la primera fórmula para que el modelo de ciudad tenga carácter regenerativo es que se reduzcan los factores que producen degeneración como, por ejemplo, la aprobación de planes que fomentan una expansión urbana que no está en consonancia con el crecimiento esperado de la población. La macrocefalia urbana sería, por tanto, uno de estos factores.

Finalmente, pidió una mayor integralidad en las soluciones ya que las crisis económica y climática suceden al tiempo y son multidimensionales. En este sentido, señaló la insuficiencia del enfoque de ciudad regenerativa desde un punto de vista estrictamente ambiental que no tiene en cuenta nuevos fenómenos de la economía urbana como los impactos de un comercio electrónico al alza.

Cecilia Mariscal reivindicó de entrada su aportación al debate “que no es de carácter conceptual, sino de descripción de un proyecto urbanístico concreto como es Madrid Nuevo Norte, uno de los más grandes de Europa”.

Este proyectó, señaló, ha incluido elementos clave en la sociedad actual como el diseño urbano con perspectiva de género, o la inclusión a través de procesos participativos: “lo hemos enriquecido con las aportaciones de muchas personas”. Apuntó, por ejemplo, que se ha pensado en borrar los “efectos frontera” entre distintas zonas y en lograr que un 20% de vivienda tenga algún tipo de protección. Además, indicó que se han incorporado elementos ambientales “que van incluso más allá de lo que las normas actuales prescriben”. Para Cecilia Mariscal, los ODS son “un marco general que cada territorio debe adaptar a su situación y necesidades”.

Fernando Prats trató de caracterizar de forma precisa el momento actual en su intervención. A su parecer, la confluencia de crisis económicas, pandemia y conflictos está llevando a una crisis de la democracia y a un incremento de las desigualdades, lo cual apunta “no a una sucesión de acontecimientos aislados, sino a un auténtico cambio de ciclo histórico”.

Este escenario obliga a las ciudades a adoptar estrategias locales integrales que deben combinar: democracia, derechos humanos, igualdad, sostenibilidad y seguridad. Para lograrlo reclamó “atrevimiento” ya que “la legislación actual impide muchas cosas”. Pidió también “un plan de choque “para ahora mismo y no para dentro de seis meses”.

Esta iniciativa de las ciudades supone un contraste con las claras insuficiencias de las agendas acuerdos mundiales ya que “los cambios de ciclo rápidos y las urgencias los están superando. Solo pensando estrategias a 10, 20 y 30 años vista podremos afrontar este cambio de época y de civilización”, concluyó.

Opiniones de cierre

Como es habitual en estos laboratorios del FORO DE LAS CIUDADES DE MADRID, la sesión se cerró con una serie de opiniones de síntesis de los participantes.

Agustín Hernández Aja: “La regeneración es necesaria para transformar el metabolismo de las ciudades teniendo en cuenta la ciudadanía”.

Francisco Javier González. “En Europa los espacios urbanos no necesitan crecer más, sino mejorar lo existente”.

Gonzalo Lacurcia: “La regeneración hoy en día no debería estar ni en discusión, sino ser incorporada como un elemento para contener el crecimiento. Regenerar sin contener la expansión urbana es insuficiente”.

Cecilia Mariscal: “Hace falta establecer mecanismos de gobernanza y contar con las opiniones de las personas que viven en una zona que se va a regenerar”

Fernando Prats: “Las ciudades no pueden ignorar el territorio en el que se inscriben, hay que integrar el mundo rural y el urbano en biorregiones y transformar los espacios urbanos con las personas y con participación pública”.

Por su parte, Lola González retomó de esta última intervención la idea de “poner en valor el liderazgo institucional” para impulsar los cambios que la regeneración urbana implica.

 

 

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