Una ciudad inteligente es una ciudad feliz

Francisco Javier Fragoso Martínez. Alcalde de Badajoz

Convivir en la ciudad no es fácil. Porque no son fáciles las personas y porque no es fácil la convivencia con la ciudad. En tiempos de crisis, la política debe transformarse en más servicio que nunca, en calle, en cotidianeidad, y los políticos tenemos la obligación de no abandonar ni alejarnos de los ciudadanos que nos dijeron que estamos aquí para arreglar las cosas, para solucionar problemas, para encontrar salidas, para construir proyectos y no destruir oportunidades.

Una Administración, un Gobierno, un Ayuntamiento, un Alcalde o unos concejales deben compartir esa visión: hacer felices a los ciudadanos. Esto es lo más inteligente. Porque logrando ciudades felices, donde los ciudadanos se sienten bien, a gusto, serán, obviamente, ciudades inteligentes. 

Para nosotros, en Badajoz, el concepto Smart City se complementa a la perfección con el de Smart Rural, puesto que somos conscientes de que toda la innovación tecnológica que asumimos e incorporamos se transfiere al entorno. Somos el centro de atención de un entorno rural que acude a Badajoz para observar qué hacemos, cómo lo hacemos, en qué pueden fijarse y qué puede adoptar para sus pueblos y ciudades, tanto en Extremadura como al otro lado de la frontera.

Una ciudad inteligente y, por tanto, más feliz, es aquella que tiene como objetivo mejorar la eficiencia en la prestación de servicios, garantizar la sostenibilidad económica y medioambiental de los servicios y promover la innovación. El Ayuntamiento de Badajoz tiene redactado un Plan Estratégico Smart City y, en los nueve sectores de la ciudad que se analizaron para su elaboración –Medio Ambiente, Movilidad, Urbanismo y edificios inteligentes, Salud y Educación, Infraestructuras, Protección del ciudadano, Servicios públicos, Turismo y Servicios y Gobierno– se localizaron iniciativas ya en marcha como, por ejemplo, el hecho de que se cuente con una red semafórica de fibra óptica que se utiliza como soporte para servicios de autoprestación, la interconexión de los edificios municipales o el despliegue de una red WiFi, que ya en 2015, tenía unos ochenta puntos de acceso y que será soporte para otras iniciativas Smart relacionadas con el riego automático, sensores, transporte público, policía, etc. 

También se están realizando acciones de eficiencia energética relacionadas con la administración electrónica, con el objetivo de reducir un 50% de contaminación lumínica y un 60% de consumo eléctrico, además de reducir emisiones de CO2, introducir elementos de monitorización, renovación tecnológica de los sistemas de alumbrado y de eliminación de energía reactiva, empleando fuentes renovables de energía y extendiéndolo a las luminarias urbanas, semáforos, iluminación interior y alumbrado ornamental. Puede entrar aquí, asimismo, la tramitación electrónica en cuestión de reclamaciones de sanidad y consumo, que ya es un hecho, o de la formación y el emprendimiento, ejecutándose programas que, mientras forman a los alumnos, trabajan en eficiencia energética en edificios, la publicación necesaria y exigible on line para emprendedores o los cursos de alfabetización y capacitación tecnológica que se desarrollan a través de la Universidad Popular. También se han hecho mejoras en movilidad y seguridad o en el transporte urbano, la gestión del agua, los parques y jardines y, por supuesto, el desarrollo de un nuevo concepto como el de destinos inteligentes. 

Badajoz trabaja, en estos momentos y junto con Elvas, ciudad portuguesa transfronteriza, en un importante proyecto llamado Destinos Inteligentes junto a un socio tecnológico excepcional como es SEGITTUR, que está llamado a ser un modelo de monitorización permanente de usos turísticos de la ciudad y un medidor del impacto que las actividades de la ciudad provocan en la misma. La Eurociudad Badajoz-Elvas puede liderar en Europa un nuevo concepto de Smart City en el que la inteligencia urbana se conecta y relaciona con un amplio territorio rural que necesita conectarse a redes inteligentes urbanas, que le prestan servicios, le aportan productos o le ayudan a mejorar la eficiencia de sus infraestructuras. 

La inteligencia está reñida con la hostilidad, y una ciudad inteligente es una ciudad que transmite serenidad y eficacia. Una ciudad inteligente es una ciudad de futuro. Y es el futuro, la inteligencia y Badajoz como ciudad, lo que hoy deseamos presentarles como algo real, como una opción de inversión, de visita y de conocimiento.

 

Firma: Francisco Javier Fragoso Martínez

Alcalde de Badajoz

 

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