Ciudades resilentes, ciudades inteligentes

La empresa OptiCits, una spin-off de IQS-Universidad Ramon Llull, es pionera en aplicar técnicas y metodologías industriales en la gestión de los servicios urbanos para conseguir ciudades más resilientes. “Las ciudades deben ser capaces de reducir su vulnerabilidad”, según OptiCits, “anticiparse y responder constantemente a los cambios previstos, pero también a cambios bruscos económicos, sociales y ambientales”.

El diccionario de la Real Academia define la resiliencia como la “capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”. Si trasladamos el concepto de resiliencia a una ciudad, hablaríamos de su capacidad para prevenir las amenazas, absorber los impactos,responder a las crisis, sobreponerse rápidamente y aprender de la experiencia. En otras palabras, una ciudad resiliente es un municipio consciente de que tiene un talón de Aquiles y que no es invencible. No cabe duda de que una ciudad no puede ser inteligente si no es resiliente, si no tiene la capacidad de reaccionar a fenómenos que van desde los grandes desastres hasta las pequeñas incidencias que bloquean el tráfico o que impiden una correcta limpieza.

Hoy, un exitoso proyecto de investigación llevado a cabo entre IQS - URL, el Ayuntamiento de Barcelona y el Ayuntamiento de Tremp (Lleida) ha permitido a la empresa OptiCits Ingenieria Urbana iniciar el desarrollo de nuevas soluciones y servicios para asesorar a las ciudades en los temas relacionados con la resiliencia urbana.Según Ignasi Fontanals, co-fundador de OptiCits, la resiliencia será el vector fuerza que guiará a los gestores de ciudades. Para Fontanals “este concepto puede ser de gran ayuda para las personas, los gobiernos o las ciudades. En nuestro caso lo aplicamos a los servicios urbanos que a menudo tienen poca visibilidad, como la gestión de aguas, residuos, las telecomunicaciones, el mantenimiento, etcétera”.

La creación de Opticits se debe al convenio entre IQS y Ayuntamiento de Barcelona, que generó el proyecto 3Ss (Security of Services Supply). Dicho convenio nació como consecuencia de los incidentes ocurridos en Barcelona en el año 2007 cuando una serie de incidentes, entre ellos un apagón eléctrico, subrayaron la vulnerabilidad de la ciudad al producirse la interrupción del servicio de abastecimiento. El proyecto puso de manifiesto que existían 60 áreas de mejora de la resiliencia de la ciudad y descubrió en IQS las grandes posibilidades de trasladar a la ciudad los conocimientos sobre gestión de la resiliencia en la industria. A partir de entonces, IQS decidió iniciar formalmente este camino creando la spin-off OptiCits y abrir una línea de I+D sobre gestión de ciudades que ha desarrollado el Método Hazur. Éste recoge y estructura información sobre la ciudad de forma transversal para establecer las áreas de mejora de la resiliencia urbana.

IQS y Opticits han sido pioneras y hoy el propio Ayuntamiento de Barcelona, en su nueva estructura municipal, ha creado la figura del responsable de resiliencia de la ciudad y una web explicativa. En países como Alemania, Inglaterra o Francia, las empresas del sector ya han detectado la utilidad de este nuevo concepto en países emergentes yse han creado asociaciones para relacionar ciudades y empresas, como el World Cities Network, una organización londinensecreada para mejorar la resiliencia de las ciudades en la que participan ingenierías, fabricantes, consultores y ciudades.


Entrevista con Pere Regull, Director General de IQS.

Pere Regull: “La unión de tecnología y gestión brinda grandes oportunidades”.

Todavía no ha cumplido un año como director general del Instituto Químico de Sarriá, pero Pere Regull (Barcelona, 1960) tiene muy claro  el papel que las instituciones educativas tienen en el mundo smart y que aportaciones está haciendo IQS desde su más de cien años de historia.

P.- En estos momentos en las ciudades se está hablando de cambio respecto a la manera de gestionarlas. Como institución, ¿cómo se adapta a este cambio,  qué se propone aportar IQS?

R.- El movimiento “Smart City” ha tenido a un gran promotor en la ciudad de Barcelona. IQS ha estado siempre muy vinculado a su ciudad, Barcelona, desde su implantación en la misma en el año 1916. Siempre hemos mantenido estrechas relaciones de colaboración con empresas e instituciones a fin que nuestras actividades docentes e investigadoras tuviesen la mayor repercusión y aplicación práctica.  

La unión de tecnología y gestión brinda grandes oportunidades. Tradicionalmente hemos colaborado con empresas, preferentemente de perfil industrial y químico, aunque actualmente nos estamos dirigiendo también a otros sectores de actividad. La creciente complejidad de las grandes ciudades, junto con la voluntad de sus dirigentes políticos en mejorar y asegurar la calidad de vida de sus ciudadanos, requiere la intervención de especialistas para diseñar y organizar los sistemas de gestión adecuados.

P.- El IQS se ha incorporado de manera pionera a estos movimientos. ¿Ese posicionamiento responde a su tradición industrial o a su vocación pedagógica?

R.- IQS llega al movimiento “Smart city” como consecuencia de su conocimiento y experiencia en gestión de la seguridad en plantas químicas e industriales. Todas las industrias, pero especialmente las industrias químicas y de proceso, precisan disponer de sistemas de evaluación de riesgos y prevención de su seguridad. Muchos de los conocimientos en este campo, tanto en evaluación y organización como en sistemas de gestión y control, son directamente aplicables en una gran ciudad.

IQS dispone de un equipo de profesores e investigadores especialistas en este campo quienes, agrupados alrededor del Grupo de Investigación EPSP (Ingeniería de Procesos, Seguridad y Prospectiva), acumulan larga experiencia desarrollando planes de seguridad para industrias y organizaciones. Asimismo, impartimos un Máster universitario en Prevención de Riesgos Laborales que ha formado a muchos técnicos en prevención de riesgos y seguridad.

El interés de las ciudades en mejorar sus sistemas de gestión y la creciente demanda de profesionales expertos en estos campos condujo a varios de nuestros especialistas a crear en el año 2010 una sociedad spin-off denominada “OptiCits Ingeniería Urbana”. Esta start-up se dedica fundamentalmente a desarrollar programas de resiliencia urbana y dispone de una metodología propia denominada “HAZUR (Urban Hazards Analys)” para aplicación en ciudades. 

P.- ¿Cuál es el papel que cree que tienen que jugar las universidades y centros de investigación en este sector emergente?

R.- Nosotros distinguimos dos planos de actuación en el denominado  movimiento “Smart City”. Por un lado, el diseño, implantación y gestión de los correspondientes programas y planes de gestión de las infraestructuras de la ciudad con el fin de ofrecer a sus ciudadanos, familias y empresas, los servicios más eficientes y la mejor calidad de vida. Dentro de este primer plano se situaría las experiencias y las actividades profesionales de OptiCits antes mencionadas.

Un segundo plano del movimiento “Smart City” es la reflexión estratégica acerca de hacia dónde debe orientarse la ciudad, qué sectores de actividad debe promocionar y desarrollar, y cómo conseguir estos objetivos. Nosotros en IQS consideramos que la docencia universitaria de alta calidad y la investigación puntera deben ser ejes estratégicos de desarrollo en la ciudad de Barcelona. Sin duda alguna, ambas actividades son imprescindibles para generar actividad empresarial y desarrollo económico a la vez que posicionan internacionalmente nuestra ciudad.

IQS ha impulsado esta orientación para la ciudad de Barcelona y siempre está dispuesta a colaborar con las instituciones públicas para tal fin. Las alianzas entre centros (universidades, centros de investigación, etc.) y la creación de “clusters” en sectores con futuro son formas de acelerar los resultados y han demostrado claramente su alta eficacia en otros países (Boston, Sillicon Valley, etc.).

P.- ¿En qué líneas trabaja actualmente IQS que tengan aplicación en el entorno de la ciudad?

R.- Las líneas de actividad docente e investigadora de IQS son en la actualidad la Química, la Ingeniería (industrial, química y bioingeniería), la Biotecnología y la Gestión Empresarial. Todas ellas conforman las líneas de nuestra docencia universitaria y, obviamente, en cada uno de ellas tenemos equipos humanos y líneas de investigación que profundizan en temas particulares.

Para mencionar algunas áreas concretas de conocimiento con repercusión en los entornos urbanos podría citar la gestión y el control del medioambiente en el área química. La valorización de residuos químicos o el análisis de riesgos y la gestión de la seguridad en el campo de la ingeniería química. La eficiencia energética de edificios o el diseño de vehículos serían ejemplos del área de la ingeniería industrial. La regeneración de tejidos vivos celulares o la seguridad alimentaria forman parte también de nuestras áreas de trabajo en biotecnología y biomedicina. 

En el área de la gestión y dirección de empresas, el emprendimiento empresarial es  importante en las ciudades pues son espacios privilegiados para la creación de nuevos modelos de negocio.  En nuestro caso fomentamos en nuestros alumnos conocimientos en este campo, al mismo tiempo que impulsamos nuestros docentes e investigadores a transferir a la sociedad su conocimiento y los resultados de sus actividades investigadoras.

Las sinergias entre nuestro expertise técnico (IQS School of Engineering) y de gestión empresarial (IQS School of Management) nos permiten ser una plataforma única en Barcelona tanto formativa como creativa y desarrolladora.

Nuestra oferta formativa se completa con formación continua para profesionales y para empresas (“in company”) a través de IQS Executive Education, nuestra división dedicada al desarrollo de las competencias técnicas y de gestión en los profesionales de las áreas técnicas de las empresas.

P.- Barcelona parece el auténtico “lab” de las “smart city”. La Smart City Expo, el Mobile Congress, el Smart city campus, el “hub” de empresas como Cisco, Atos, Gas de France, etc…¿Se ha generado una especie de fiebre del oro de la innovación en esta ciudad?.

R.- Aquí yo sería algo crítico con el abuso de la denominación “Smart City”. Como le he mencionado anteriormente, nosotros distinguimos el plano estratégico de decidir y desarrollar los ejes hacia dónde dirigir las actividades de nuestra ciudad y el plano de la creación y gestión de los sistemas adecuados que mejoren y garanticen la vida de los ciudadanos y empresas.

Obviamente, todo lo que se realiza en una ciudad tiene repercusión en la misma y en sus ciudadanos. Es un hecho que en Barcelona tenemos una cultura hacia la innovación que conduce a que muchas iniciativas empiecen en nuestra ciudad y que muchas empresas internacionales lleguen a España a través de Barcelona.

 P.- Abha Joshi-Ghani, Directora de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial, afirmaba en la última edición de nuestra revista que “no hay futuro en las deprimidas áreas rurales; las urbes se encuentran en el centro de la transformación económica”. ¿Cómo podremos gestionar, en el 2020, que existan más de 50 ciudades con más de 20 millones de habitantes?

R.- Las grandes ciudades siguen creciendo en población. El desarrollo del sector terciario es un  factor que promueve la acumulación de población en las ciudades y, precisamente, es mayor en países que se encuentran en fase de fuerte crecimiento económico. Como consecuencia, debido a la existencia de estas mega-ciudades, la gestión inteligente de las mismas será imprescindible en el futuro para asegurar su habitabilidad.

En países más desarrollados, como son los países de Europa Occidental, es posible que el crecimiento de las grandes ciudades se modere. La mejora de las comunicaciones y de las infraestructuras así como el desarrollo de actividades económicas basadas en internet, permitirán una distribución de la población más homogénea en el territorio.  

P.- Precisamente el alcalde Xavier Trias y Joan Clos -Secretario General Adjunto de Naciones Unidas y Director del Programa para los Asentamientos Urbanos de ONU- acaban de firmar un acuerdo para convertir BCN en la oficina del Programa de Perfiles de Ciudades Resilentes ONU-Habitat. ¿Qué iniciativas creee Utd que ha de tomar la administración de ahora en adelante?.

R.- En estos momentos la oficina ONU-Habitat puede ser una magnífica oportunidad para convertir Barcelona en un polo generador de conocimiento sobre gestión urbana. Tanto la ciudad, como sus instituciones y los centros que colaboramos en estas cuestiones, obtendrían beneficios de todo tipo a la vez que notoria visibilidad internacional.

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