La IA puede revelar tus secretos y los de tus canciones preferidas

La IA puede revelar tus secretos y los de tus canciones preferidas

La investigadora del MIT y experta en ética robótica Kate Darling analizó en Sónar la relación entre las máquinas y los seres humanos, mientras científicos del BSC usaban ChatGPT para entender cómo ha evolucionado la música del festival

Si usted ha estado trasteando con ChatGPT, haciendo preguntas y alucinando con los resultados de sus respuestas, quizá le haya dado usted las gracias o se haya despedido haciendo gala de su buena educación. No se preocupe, no es extraño. Los humanos solemos tratar a la inteligencia artificial como si fuera un ser vivo y como tendemos a empatizar (algunos más que otros) nos gusta ser amables y cordiales. Y quién dice que no podamos hasta enamorarnos como Joaquin Phoenix en aquella película de Spike Jonze.

La evolución de las relaciones entre los seres humanos y las máquinas que aparentan estar vivas es un tema con una importancia social creciente a medida que la IA se va introduciendo en nuestra vida cotidiana. Y es el objeto de estudio al que ha dedicado media vida Kate Darling, investigadora del prestigioso MIT Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusets. Darling ofreció una de las conferencias más destacadas del Sónar+D, el encuentro de cultura digital y tecnologías creativas del Sónar, el festival barcelonés que este año ha celebrado su 30º aniversario.

La línea que separa el programa musical de la oferta de actividades de Sónar+D se percibe cada vez más difusa año tras año. El escenario Stage+D en el que la científica del MIT brindó su charla rodeada de espectaculares pantallas es uno más de la sesión diurna del Sónar y el público festivalero se mezcla con artistas y profesionales que toman nota de lo que cuenta una de las más reconocidas expertas mundiales en ética robótica.

La conclusión expuesta por Darling es que solemos tratar a la IA como si fuera un ser con vida. Nuestra empatía como seres humanos y la tendencia innata a buscar emociones humanas en otros seres, como hacemos con las mascotas, influye en la manera que tenemos de tratar a las máquinas. A veces no podemos evitar encariñarnos, quizá también influidos por la ciencia ficción y el recuerdo de humanoides entrañables como R2D2. Por eso cuatro de cada cinco dueños de una Roomba le ponen nombre, y por eso también hay investigadores estudiando cómo la terapia con robots con forma de animal puede tener efectos beneficiosos en personas con demencia.

Darling no cree que sea malo buscar emociones en los robots y comparar su inteligencia con la nuestra pero advierte de los problemas éticos que puede conllevar. La diferencia entre un animal y una IA es que esta puede revelar tus secretos y ser utilizada en contra de tus intereses. No es un problema ser amable pero hay que educar a la gente para que entienda los riesgos de querer demasiado a las máquinas. “Lo que me preocupa no es que tu robot sexual sustituya a tu pareja sino que el robot te manipule y se aproveche de ti. Vamos a tener que enfrentarnos a eso”, señaló la investigadora del MIT.

La caja negra de la música de Sónar

En el Project Area de Sónar+D, reservado durante la mañana para los 3.500 profesionales y expertos acreditados, se expusieron más de 80 propuestas de tecnologías creativas procedentes de una veintena de países diferentes, aunque con presencia mayoritaria del talento local. El ecosistema científico de Barcelona estuvo representado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), la Universitat de Barcelona (UB), el Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona (IRBB) y el Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), entre otros.

La propuesta del BSC fue una de las que más atención atrajo tanto entre los profesionales de la mañana como en el público vespertino, que este año también podía visitar todos los espacios de Sónar+D a partir de las 15h. El proyecto emplea ChatGPT para analizar las letras de canciones de artistas que han pasado por Sónar en sus 30 años de historia y descubrir su evolución en el tiempo. El objetivo es mostrar cómo funciona la IA desde dentro, abrir su caja negra para ver qué patrones ha encontrado en las letras y cómo los utiliza.

‘EXPLAIN, chat.in.a.box’ ha sido desarrollado por el grupo de Análisis y Visualización de Datos del BSC, habituales de Sónar+D desde hace diez años con propuestas enfocadas en la intersección de la ciencia y el arte. Los investigadores han recopilado y analizado letras de unas 40.000 canciones de más de mil artistas, identificando patrones para los diferentes estilos musicales y líricos de muchos de ellos y observando la similitud o diferencias entre todos ellos. Estos patrones se representaban visualmente en una pantalla holográfica para exponer las tendencias de los datos y ver cómo han cambiado con el tiempo.

La visualización de los datos obtenidos de ChatGPT realizada por los científicos del BSC mostraba la distinción entre géneros y cómo la música urbana ha ido ganando terreno con el paso de los años a la electrónica más clásica. También detectó patrones comunes entre letras de músicos con estilos diferentes, que el amor sigue siendo uno de los temas más recurrentes y que el sentimiento de alegría que transmiten las canciones de Sónar es muy superior al del habla normal. La tecnología descifrando la música con ayuda de la ciencia.

Autor:

José L. Cánovas

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.