Comparando Smart Cities a nivel global

Smart Cities

 

Carmen Navarro. Directora del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, Universidad Autónoma de Madrid.

Un análisis sobre estrategias de ciudades inteligentes en tres continentes: modelos, proyectos e innovaciones políticas.- Ciencia aplicada y desarrollo local en el Departamento de Ciencia Política de la UAM.

Un equipo de investigadores del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, liderado por mí y en colaboración con el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación, y su grupo de Políticas Públicas y Regulación, coordinado por Julio Navío, está trabajando de manera comparada sobre ciudades inteligentes. Se trata de una línea de investigación, con enfoque científico multidisciplinar desde el análisis de políticas públicas hacia la economía y la tecnología, que aporta conocimiento sobre smart cities. El objetivo es producir recomendaciones para formular políticas, reconocer modelos y servir a la puesta en marcha de mecanismos de participación para gobiernos, ciudadanos y empresas.

La investigación en progreso es un análisis sistemático de los modelos de gobernanza de ciudades inteligentes, incluyendo aspectos de gestión, organización, tecnología, contexto político, personas y comunidades, economía, infraestructura y medio ambiente. Los primeros casos que se abordan en profundidad comparan ciudades de Asia, Europa y América del Norte.

¿Por qué es importante el trabajo comparado sobre ciudades inteligentes a nivel global?

Las ciudades se enfrentan hoy a grandes retos económicos, ecológicos y sociales. Para hacerles frente son precisos sistemas de gobierno que permitan participar en la acción colectiva a organismos públicos, empresas, ciudadanos y comunidades. En este contexto, resulta primordial conocer de una manera sistemática las distintas aproximaciones de políticas públicas -con la etiqueta ‘smart’- que emergen en diferentes contextos geográficos. También es importante acercarse a las innovaciones que se están produciendo a nivel mundial, con la vocación de integrar conocimiento de un gran número de fuentes disponibles en el mundo, así como de sistemas de innovación abiertos y globales. En definitiva, conocer para comparar, e inspirarse en la comparación para mejorar.

Las herramientas de análisis desde las ciencias sociales y de políticas públicas permiten dar respuestas adecuadas a preguntas pertinentes como: ¿Qué retos tienen ante sí las ciudades en los nuevos escenarios? ¿Cómo se define una ciudad smart? ¿Qué podemos aprender de los diferentes modelos de gobernanza puestos en marcha en estrategias de ciudades inteligentes? ¿Cómo responden los organismos públicos, las empresas, los ciudadanos y las comunidades a estos desafíos? ¿Qué factores explican el éxito o el fracaso de las estrategias y a través de qué indicadores podemos evaluar su rendimiento?

A pesar de que la tendencia es global, las respuestas son locales y de enorme diversidad. El proyecto se interesa por la comprensión de las diferencias y por la identificación de los elementos distintivos de cada modelo. Se ha comenzado a encontrar diferencias entre tres enfoques o modelos de ciudades inteligentes. El primero se centra en el capital humano, el segundo enfatiza los aspectos tecnológicos y el tercero parte de un posicionamiento normativo que incluye las necesidades de formación digital de los ciudadanos para poder aprovechar las oportunidades en el siglo XXI (‘digital literacy’). Aunque una gran parte de los casos analizados enfatiza el segundo enfoque, resulta interesante comprobar cómo la preocupación por la alfabetización digital también está presente, especialmente en el contexto europeo.

Este esfuerzo comparado es contemporáneo a otros dos proyectos aplicados importantes en Europa: en España, bajo el liderazgo del alcalde de Santander, se ha creado una red de ciudades inteligentes en la que ya hay medio centenar de ciudades participantes que intercambian ideas y buenas prácticas. Dentro de la Unión Europea se está desarrollando en el horizonte de 2020 el programa ‘Smart Cities and Communities - European Innovation Partnership’.

Gobiernos locales, academias, asociaciones de la sociedad civil y empresas pueden contribuir a la promoción y a la construcción de asociaciones positivas para el desarrollo de las ciudades inteligentes abiertas e inclusivas. Para todos ellos, los estudios de políticas públicas pueden tener utilidad, pues permiten conocer más y más ordenadamente sobre los procesos que llevan a las decisiones públicas que tanto nos afectan. Acercarse a dichos procesos y ver orden, relaciones causales, explicaciones e ideas para la acción tiene muchas ventajas; entre otras, la de poder situarse en el proceso de las políticas como participantes más solvente y reflexivos.

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