Luz y taquígrafos

Globo terráqueo

“La iluminación de las ciudades inteligentes empieza a ser un tema de conversación en la elaboración de planes directores Smart”

“El ahorro en los sistemas empleados para generar luz es un imperativo prioritario dentro de la planificación y despliegue de las urbes”

Las ciudades necesitan luz Natural, por supuesto, pero también artificial. En las smart cities es un elemento tradicionalmente descuidado, aunque la tendencia es la de conceder la importancia y el papel  que se merece. 

La luz es invisible, aunque parezca una paradoja. Lo que es visible es el reflejo de la luz en los elementos que están en su radio de influencia. Cada elemento absorbe o refleja unas determinadas frecuencias de luz y es precisamente la luz reflejada la que incide en nuestro sistema visual para conformar la visión de nuestro entorno. Tan importante como la luz es la sombra, que confiere a los objetos y los espacios atributos como volumen o perspectiva, e incluso afecta a nuestro sistema cognoscitivo haciendo que generemos sustancias tan importantes para nuestros ciclos vitales y procesos mentales, como la melatonina. 

La luz desde la ingeniería 

El problema de la luz en el momento actual y en el contexto de los espacios urbanos y los espacios personales, es el tratamiento “ingenieril” que tradicionalmente se le ha dado a lo largo de la historia. Ingenieril porque los únicos parámetros que han importado realmente a la hora de diseñar los sistemas de alumbrado han sido los de consumo energético por un lado, o los de intensidades lumínicas máximas y mínimas que hay que conseguir dependiendo del escenario de uso que se esté definiendo. La perspectiva ingenieril es necesaria e imprescindible, pero no tiene en cuenta (en general) otros aspectos de índole emocional o lúdica. Para conseguir una intensidad y un consumo determinado de  energía, puede resultar indiferente ubicar los puntos de luz en una ubicación u otra, pero de cara a otras actividades, cambiar la disposición puede redundar en poder hacer una foto con una correcta iluminación, o pasar más o menos calor debido a la proximidad a los focos. Por no hablar de otros aspectos, como el uso de la luz como instrumento para comunicar estados de ánimo, o circunstancias cotidianas de la vida en las urbes tales como si ha subido o bajado la Bolsa, o la selección española ha ganado un partido de fútbol. 

La aproximación a la iluminación desde el punto de vista de la ingeniería es imprescindible, desde luego. No en vano, según el último informe sobre iluminación de la Comisión Europea, “Lightning the Cities” de junio de 2013, el cincuenta por ciento del consumo de electricidad en las ciudades se debe a los sistemas para iluminar la urbe. Si a esto sumamos que para el año 2020 la Unión Europea se ha marcado la meta de incrementar la eficiencia energética en nada menos que un 20%, es fácil entender que el ahorro en los sistemas empleados para generar luz es un imperativo prioritario dentro de la planificación y despliegue de las ciudades inteligentes.  Pero no sólo se trata de manejar la luz desde una perspectiva ingenieril. Rafael Gallego, Lighting Designer desde 1998; Asociado a PLDA (Professional Lighting Designers Association), al CEI (Comité Español de Iluminación) y es miembro fundador de la APDI (Asociación Española de Profesionales del Diseño de Iluminación) tiene muy claro que “la luz también hay que planificarla”. En la actualidad las ciudades son una macedonia de soluciones para la iluminación donde priman ejecuciones de ideas aisladas e inconexas que, si bien cumplen con la normativa vigente, fácilmente muestran un desorden en conjunto que se transmite a la percepción de las ciudades por parte de los habitantes y los visitantes. 

Es cierto que existen proyectos de calado en ciudades como Santander, Valladolid, Málaga o Badajoz, pero se trata de iniciativas de índole local alrededor de edificios o zonas concretas. Un plan director que contemple la iluminación en su conjunto en el contexto de una Smart City son palabras mayores que sólo se manejan en casos concretos como Albarracín, o en una escala mayor en Barcelona que está abordando la definición de un plan lumínico director inspirado en casos de éxito como el de Hong Kong. Xavier Trías opina que la iluminación no debe seguir siendo juzgada en Barcelona como «fuente de contaminación» sino como alegría, salvando las distancias con Asia y su cultura. El plan director de la ciudad, que apostará por la iluminación nocturna vertical de edificios que le den identidad, deberá «resaltar su fisonomía» -declaraba el Alcalde de Barcelona durante su gira por países asiáticos hace unos meses.

Iluminación verticalY es cierto,  una de las carencias de la iluminación en las ciudades es la ausencia de “verticalidad”. Rafael Gallego lo explica perfectamente comparando las calles de las urbes durante la noche con túneles. Las normas exigen que el asfalto esté iluminado para que los vehículos circulen con seguridad, por lo que se descuidan los puntos de luz por encima de los cuatro metros dejando a los peatones un espacio de visibilidad que se asemeja a un túnel, y dejando a los edificios a oscuras por encima de esa altura. Así pues, una visión “ingenieril” de la luz conduce a una experiencia de la ciudad deficiente. O cuando menos, muy mejorable. Incluso desde el punto de vista técnico, las instalaciones de luz presentan características cuestionables que, sin otros elementos de juicio, quedan fuera de revisión alguna. 

Yendo al apartado de la iluminación en carreteras, que de forma directa o indirecta afecta al alumbrado en las vías urbanas en las ciudades, y en el marco del Seminario sobre Iluminación impartido por Philips el pasado 15 de octubre de 2013, se dio a conocer por parte de Jacobo Díaz Pineda, director general de la Asociación Española de la Carretera, un informe acerca del estado de la red de carreteras en España, donde la iluminación era uno de los apartados con más deficiencias y debilidades. Tanto por exceso de iluminación, como por defecto, como por falta de soluciones para mejorar la eficiencia energética o por errores en el despliegue de las luminarias, dejando zonas de sombra, que en última instancia son factores de riesgo para la conducción.

La luz desde una perspectiva inteligente y lúdica 

Las decisiones en cuestión de iluminación, al fin y a la postre, se toman por expertos, pero muy especializados en cuestiones técnicas. Ya sea por parte del estudio de arquitectura que se encargue de abordar una remodelación o un diseño de un espacio urbano, o derivados de acuerdos entre fabricantes a los que se ha adjudicado la concesión de reforma de un sistema de iluminación concreto. Pero empiezan a echarse en falta las aportaciones de expertos en diseño y planificación de la luz desde una perspectiva “experiencial”. 

El modelo propuesto por Abraham Maslow acerca de la “jerarquía de necesidades” que ilustra su teoría de la psicología humanista se puede aplicar al mundo de la luz. En este modelo, la base de la pirámide sería la de las necesidades básicas de luz para poder ver lo que nos rodea. Una hoguera es una solución como otra cualquiera en este nivel. Por encima, estarían los niveles adicionales, como el de la autodeterminación, la seguridad o el de la espiritualidad. Y son estos niveles los que apenas se han abordado desde la perspectiva de la luz. Empieza a haber iniciativas, pero son puntuales y un tanto exóticas incluso. Pero ya hay estudios que conectan de forma directa la iluminación con apartados tan críticos como la salud. Una investigación de la Universidad de Haifa reveló una conexión entre la luz nocturna y el cáncer. Según un nuevo estudio Centro de Investigación Cronobiológica Interdisciplinaria en la Universidad de Haifa, las personas que viven en áreas que tienen más iluminación eléctrica en horas nocturnas, son más susceptibles al cáncer de próstata en hombres y de mama en mujeres. 

La pirámide de Maslow, aplicada a la luz, tendría un componente notable en la los niveles inferiores, donde la tecnología y la ingeniería mandan a la hora de ejecutar proyectos de iluminación y alumbrado. En España, según Rafael Gallego, estamos aún en la Prehistoria de la iluminación. Se cuenta poco con profesionales que sepan abordar la luz desde los niveles más altos de la pirámide de Maslow y eso se nota en actividades tan cotidianas como hacer fotos a los monumentos por las noches. En el Palacio de Comunicaciones, sin ir más lejos, tratar de fotografiar la excelente iluminación LED dinámica e inteligente, tropieza con el obstáculo de no sacar en la imagen final las luminarias de la plaza de Cibeles con una intensidad y una tonalidad incompatible con captar al edificio en todo su esplendor. O con otros más cotidianos como la tonalidad verdosa que rodea hasta varios metros a la redonda los letreros luminosos de las Farmacias. 

Así pues, es preciso tratar la luz desde otras perspectivas. Otras iniciativas abordan la dimensión lúdica y turística de la luz. Como en el caso de Valladolid y sus Ríos de Luz. Un proyecto para iluminar de un modo “Smart” un recorrido turístico en la ciudad de Valladolid alrededor de sus edificios y espacios más emblemáticos. La luz se trata desde la perspectiva de la eficiencia energética, así como desde la de la informativa. Por ejemplo, los museos están iluminados con luces que remedan el escudo de la ciudad, o las iglesias muestran el momento litúrgico mediante un código de colores determinado.

Iluminación nocturna

En Badajoz, durante la Noche Blanca, se habilita un espacio para la proyección de un espectáculo multimedia alrededor de la luz y el flamenco, sin olvidar iniciativas tan veteranas como la fuente de Montjuic en Barcelona que también cuenta con un espectáculo alrededor de la luz, el agua y la música. Córdoba es otra ciudad implicada con la mejora del alumbrado de cara al turismo, así como Toledo, que también lleva años trabajando en la iluminación de sus edificios con el ánimo de aumentar el número de pernoctaciones en la ciudad. 

Dentro del Plan de Ordenación de la iluminación en la ciudad de Barcelona, una de las zonas que se van a mejorar en primer lugar será la del Paralelo, usando la luz como elemento de seguridad e iluminación, pero también para contribuir a reforzar la identidad de ese espacio urbano tan característico. 

En cualquier caso, para poder afrontar una iluminación “experiencial” o “emocional”, e incluso para abordar el apartado de la eficiencia en la parte de la ingeniería, se necesitan tecnologías avanzadas. En este apartado, hay una tecnología que merece una atención especial: la tecnología LED. Los Light Emiting Diodes son fuentes de luz basadas en componentes de estado sólido frente a las tecnologías de filamento incandescente, vapor o fluorescencia clásica. Estos componentes de estado sólido, formulados adecuadamente, permiten generar luz de gran intensidad y con una vida útil de decenas de miles de horas. La evolución de los LED ha sido rápida, incluso más de lo esperado en un principio y a día de hoy es una alternativa viable para sistemas clásicos como la fluorescencia o la incandescencia, con unos consumos muy reducidos y un mantenimiento mucho más sensato que los tradicionales. 

De todos modos, Rafael Gallego también matiza en este punto, advirtiendo que si bien el LED tiene un mantenimiento óptimo, los componentes alrededor del LED no. Por ejemplo, las fuentes de alimentación tienen una durabilidad similar a la de otros sistemas, de modo que al final, habrá que planificar políticas de reparación acordes con estos componentes. Por otro lado, los LEDs son muy sensibles a las temperaturas elevadas. En los semáforos o los pasos de peatones es frecuente ver LEDs muertos a causa del calor excesivo que hace que todas sus virtudes queden anuladas. Como ejemplo de estas circunstancias, está la decisión de la ciudad de Goteburgo en Suecia, donde en un congreso de iluminación en 2011 se tomó la decisión de sustituir las lámparas de vapor de mercurio en activo por fluorescencia compacta en vez de tecnologías LED tras evaluar los pros y los contras de ambas soluciones.

Gráfico de LEDSEn el futuro cercano está la tecnología OLED, similar a la LED en tanto en cuanto se trata de una tecnología emisiva aunque con peculiaridades que la convierten en única. Así, por ejemplo, se pueden construir paneles enteros OLED capaces de iluminar de forma uniforme en vez de puntual como sucede con los LED. Se trabaja con fuentes de luz planas para paredes, por ejemplo, abriendo las puertas a nuevas formas de decorar e iluminar los espacios. 

Santiago Erice, Director Técnico en Philips Lightning, aportó muchos datos sobre estas tecnologías en el Seminario sobre iluminación impartido por Philips en Santander el pasado 15 de octubre de 2013. A la tecnología propiamente dicha se suma la burocracia. No en vano la nueva normativa europea EcoDesign DIM2 que ha entrado en vigor el pasado mes de septiembre define con mucha más precisión los requisitos que deben presentar los elementos integrantes de los sistemas de iluminación, contribuyendo a mejorar la calidad final de las soluciones que se implementen alrededor del LED. 

Existen numerosos casos de éxito por parte de Philips donde se combina una mejora notable de los ahorros energéticos y la eficiencia, con la calidad de la iluminación. La Torre Realia en Madrid ha conseguido ahorros del 86% en gasto energético, así como una reducción de la temperatura en 2 grados tras la instalación de sistemas LED. La Avenida Josep Tarradellas en Barcelona ha experimentado ahorros de más del 70 % tras la instalación de luminarias LED. Y en Torrejón de Ardoz de más del 60 por ciento, con una mejora notable en la calidad de la luz en las calles. 

 

Aún queda mucho camino 

De momento, la iluminación de las ciudades inteligentes empieza a ser un tema de conversación en la elaboración de planes directores “Smart”. Pero aún queda mucho camino por recorrer hasta que la iluminación esté integrada y centralizada con el resto de los sistemas de una Smart City. De momento hay acercamientos a una filosofía “Smart” pero parciales. Por ejemplo, es posible iluminar edificios mediante una App en algunas ciudades españolas con recorridos turísticos, de modo que pagando una cantidad de dinero es posible activar la iluminación del edificio o el monumento en cuestión. Está en estudio usar la iluminación de las carreteras para indicar estados de alerta, como un accidente, cambiando a tonalidades rojizas las luminarias alrededor del punto de colisión. En algunas ciudades se usa la iluminación para indicar la orientación geográfica de las calles, como en Lyon, donde las calles paralelas al río usan un alumbrado determinado y las perpendiculares otro. 

En Ciudades como Valladolid o Santander se están estudiando aplicaciones que permitan a los ciudadanos monitorizar o incluso controlar hasta cierto punto la iluminación, sin olvidar los automatismos como los detectores de presencia que activen o desactiven la iluminación de la calle o la carretera dependiendo de que haya peatones o vehículos. 

También se están estudiando tecnologías como la iluminación láser para crear espacios delimitados por haces de luz creados dinámicamente. Nike lo ha usado para “dibujar” pistas de juego en eventos urbanos, y existen accesorios para bicicletas como Xfire Bike Lane que crea de forma dinámica un mini carril bici alrededor del ciclista mientras pedalea (www.thexfire.com).  

De momento, la luz se sigue manejando a grandes rasgos desde una óptica tradicional, aunque con detalles tecnológicos que se agradecen y muestran un camino a seguir. Al menos de cara a la ciudad. De cara al ciudadano ya existen soluciones “Smart” que permiten llevar un control inteligente de la iluminación desde la perspectiva emocional. Philips Hue es uno de esos productos que contribuyen a introducir esta dimensión lúdica y comunicativa de la luz. 

Philips Hue es un sistema de iluminación doméstica donde un sistema de control centralizado gestiona hasta 50 puntos de luz LED, con capacidad para cambiar de tonalidad e intensidad de forma conjunta en independiente, que además es controlable desde una app en el móvil o desde una web en Internet. Recientemente se ha abierto el API de desarrollo de modo que aquellos programadores que quieran integrar la tecnología Hue en sus apps pueden hacerlo desde hace algunos meses. 

La luz es un elemento imprescindible para la vida, y la Ciudad Inteligente es el escenario donde la mayor parte de la población vivirá dentro de dos décadas. Es importante empezar a iluminar las ciudades no sólo para ver, sino para vivir. Una vida de color de rosa y de todos los colores.

Iluminación Smart City


-Agradecimiento a Philips por la organización del Seminario de Iluminación Eficiencia, inteligencia, conectividad: presente y futuro de la iluminación donde SC Actual Smart City estuvo presente el día 15 de octubre de 2013 en Santander 

-Agradecimiento a Rafael Gallego por su tiempo y conocimientos.

Rafael Gallego es Principal y Lighting Designer at aureolighting

www.aureolighting.com/

Lighting Designer desde 1998; Asociado a PLDA (Professional Lighting Designers Association), al CEI (Comité Español de Iluminación) y es miembro fundador de la APDI (Asociación Española de Profesionales del Diseño de Iluminación) 

Entre otros premios y menciones de Aureolightning se encuentran:

City.People.Light Award (Internacional)

-2011, 1er Premio por la Ruta Ríos de Luz de Valladolid  

People’s Choice Award (Internacional)

-2012, 1er Premio del Jurado Popular al Mejor Proyecto de Iluminación Urbana de los Premios City.People.Light Award comprendidos entre 2003 y 2011, por la Ruta Ríos de Luz de Valladolid. 

I.E.S. Illumination Awards (USA)

-2012, Award of Merit por la Ruta Ríos de Luz de Valladolid. 

Auroralia Award (Internacional)

-2011, Finalista por el proyecto Ruta Ríos de Luz de Valladolid.

-2012, Finalista por el proyecto Ruta Ríos de Luz de Valladolid. 

Otras Categorías (Espacios con Diseño de Iluminación de AUREOLIGHTING)

Premio Internacional Acueducto de Segovia de Buenas Prácticas en Turismo y Patrimonio (Internacional)

-2012, 1er Premio en la categoría de patrimonio tangible por el proyecto Ruta Ríos de Luz de Valladolid. 

Premio Territorio y Marketing

-2011, 1er Premio al Mejor Proyecto Nacional de Desarrollo Urbano por la Ruta Ríos de Luz de Valladolid. 

International Council of Shopping Centers Awards (Internacional)

-2005, Louis Solal Award, por Centro Comercial Luz del Tajo, Toledo.

-2006, Best European Outlet Award, por Centro Comercial Factory Vila do Conde, Oporto (Pt). 

Asociación Española de Centros Comerciales, AECC

-2006, por Centro Comercial Luz del Tajo, Toledo. 

European Hotel Design Awards (Europeo)

-2011, Mejor Rehabilitación de Edificio para uso Hotelero por el hotel de 5* NH PALACIO DE TEPA, Madrid. 

MIPIM, Architectural Review Future Projects

Awards (Internacional)

-2012, Categoría Residencial, por el complejo residencial Wafra Living, Kuwait. 

A’Design Awards (Internacional)

-2012, Bronze A’Design Award “Architecture, Building and Structure Design Category - 

Residential Complex” por el complejo residencial Wafra Living, Kuwait.

World Architectural Festival, WAF (Internacional)

-2011, Categoría Futuros Proyectos Residencial, por el complejo residencial Wafra Living, Kuwait. 

Arabian Residential Property Award

(Internacional)

-2011, Categoría de Vivienda Múltiple, por el complejo residencial Wafra Living, Kuwait

 

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