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ESPAÑA 2033: Cuatro escenarios para actuar ahora

ESPAÑA 2033: Cuatro escenarios para actuar ahora

Este informe de PwC está englobado en la colección ‘España 2033’, una serie de documentos que pretenden anticipar el futuro para tomar hoy las decisiones que afectarán a nuestro mañana. ‘España 2033’ es una iniciativa del programa Crecimiento Inteligente. Por su interés, reproducimos a continuación sus líneas más interesantes.

De aquí a 2033 asistiremos a un retroceso relativo de la actual globalización mundial: nuevos bloques económico-políticos competirán entre sí con cierta tendencia a proteger el intercambio de bienes y servicios, aunque impulsando los flujos de inversiones directas. Una Europa económicamente muy cohesionada será uno de ellos, aunque no se llegarán a construir unos Estados Unidos de Europa. El crecimiento global se verá algo limitado por las medidas proteccionistas que frenan intercambio y aumento de la productividad, pero el modelo social europeo se verá menos presionado y se salvaguarda una mayor redistribución de la riqueza. El escenario tiene aspectos positivos para España. Su comercio exterior, muy concentrado en la Unión Europea (UE), se ve menos afectado por el proteccionismo asiático que, por ejemplo, el alemán, más expuesto a Asia. La menor presión en los costes salariales es especialmente positiva para España, que se consolidará como destino industrial europeo. Además, su atractivo en cuanto a calidad de vida atraerá talento y fomentará la multiculturalidad europea en el país.

En este informe identificamos cuatro posibles escenarios para el mundo y España en 2033. Este es el que consideramos más probable, pero no es el único posible. Son cada vez más los expertos que alertan sobre el hecho de que el mundo se encuentra hoy ‘en tierra de nadie’, que su orden es inestable, que el recorrido de las últimas décadas nos ha llevado a un punto en el que hay que ‘reordenar’. 

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Muchos expertos alertan sobre el hecho de que el mundo se encuentra hoy ‘en tierra de nadie’

 

En el estudio proyectamos cuatro escenarios alrededor del rumbo que puede tomar esta ‘reordenación’, en los que tenemos en cuenta, a parte del modelo de Resumen ejecutivo gobernanza mundial, también distintos escenarios de integración de la UE, otra variable altamente incierta y determinante para ‘nuestro’ mundo, por estar España donde está. 

Visualizamos el mundo que nos espera en cada escenario, a la luz de una serie de tendencias que configurarán, de una manera o de otra, nuestra vida política, nuestra economía y nuestra sociedad. ¿Cómo será nuestro mundo en 2033? En 2033 el poder estará menos concentrado en los países desarrollados de Occidente: jugaremos un partido sin árbitro marcado por la diversidad de los jugadores. Los gobiernos nacionales verán cada vez más mermado su poder frente a otros tipos de actores. El peso económico se moverá hacia Asia, habrá más clase media en los países hoy en desarrollo y más desigualdad en nuestras economías occidentales. Seremos más viejos, más urbanos y la élite con talento será más cosmopolita, mientras la población poco calificada se enfrenta al riesgo del desempleo estructural: la innovación nos hará crecer, pero puede ser que nos haga crecer sin empleo. Los individuos tendrán más poder, de la mano de las nuevas tecnologías, y los recursos naturales se harán más escasos y más costosos. 

 

Los gobiernos nacionales verán cada vez más mermado su poder frente a otros tipos de actores

 

Sobre este telón de fondo, construimos nuestros cuatro escenarios:

 

PRIMER ESCENARIO: Gobernanza global

El mundo evoluciona hacia una gobernanza multilateral en la que distintos organismos, incluidas instituciones políticas, gobiernan de forma coordinada y constructiva, mientras se afianzan los Estados Unidos de Europa. Es el escenario de mayor crecimiento económico, tanto a nivel mundial como para España, pero la contrapartida es un claro incremento de la desigualdad. 

 

SEGUNDO ESCENARIO: Bloques regionales

Se crean nuevos bloques económico-políticos que compiten entre sí con cierta tendencia al proteccionismo. Una Europa económicamente muy cohesionada y especialmente influida por Alemania es uno de ellos. El crecimiento global se ve algo limitado por las medidas proteccionistas que frenan intercambio y aumento de la productividad, pero el modelo social europeo se ve menos presionado y se salvaguarda una mayor redistribución de la riqueza. España crece de la mano de Europa. 

 

TERCER ESCENARIO: Proteccionismo nacional 

Esboza un claro retroceso del proceso de globalización y el fortalecimiento del poder político nacional, en línea con una pequeña Europa a la carta. Es el escenario más redistributivo, pero de menor crecimiento económico global. Para España es, sin lugar a duda, el peor e implicaría redistribuir pobreza, ya que no se vuelve a crear empleo. 

 

CUARTO ESCENARIO: Intereses económicos al mando

Perfila un mundo en el que los poderes políticos son cada vez menos autónomos ante las exigencias e implicaciones de la globalización económica. El crecimiento global es algo inferior a nuestro mejor escenario y la creciente desigualdad, todavía más exacerbada. Europa se fractura en dos velocidades. Identificamos también algún otro escenario mucho más rupturista, de menor probabilidad, pero que no deja de merecer atención: la posibilidad de un drástico repliegue estadounidense, el riesgo de un colapso de China, la ruptura de la Eurozona, un eventual fallo tecnológico masivo y problemas derivados de Oriente Próximo y Norte de África. 

 

Los gobiernos nacionales verán cada vez más mermado su poder frente a otros tipos de actores

 

Seis grandes tendencias

Estas son las seis grandes tendencias que, según el estudio de PwC, transformarán el mundo de aquí a 2033

 

1. LA GEOPOLÍTICA: un partido sin árbitro 

La pérdida de peso de Occidente, la consolidación de las nuevas potencias emergentes y los efectos de la globalización atisban un atlas geopolítico mundial similar al de un partido sin árbitro. La diversidad política e ideológica de los jugadores y la preeminencia de lo económico sobre lo militar añadirán complejidad al entorno y marcarán un contexto más difícil y heterogéneo para las empresas.

 

2. LA ECONOMÍA MUNDIAL: un nuevo equilibrio inclinado al Pacífico 

El trasvase del poder económico a las potencias emergentes dibujará un nuevo equilibrio global inclinado hacia la zona de Asia-Pacífico. Europa y Japón verán lastrada, en las próximas décadas, su capacidad de crecimiento en favor de Estados Unidos (EEUU) y de las economías emergentes. En un mundo más global, con entidades sistémicas de mayor tamaño y un mayor riesgo de contagio en futuras crisis, el diseño de una gobernanza financiera global se antoja crucial. 

 

3. LA INNOVACIÓN: la base de todo

En el nuevo modelo productivo de las próximas décadas, la innovación será la base de todo. Como consecuencia, la lucha por el talento y la movilidad laboral alcanzarán cotas desconocidas hasta ahora. Un fenómeno que, junto al impacto de las nuevas tecnologías en los procesos de fabricación, podría alimentar la desigualdad entre los trabajadores y tener efectos sociales difíciles de prever. 

 

4. LA ESTRUCTURA SOCIAL: un individuo más autónomo 

El desarrollo económico, la aparición de una gran clase media emergente y el impacto de las tecnologías de la información conformarán la estructura de nuestra sociedad. Esta vendrá marcada por el auge de la libertad individual y por la capacidad de decisión de las personas, que ganarán poder frente a los Estados. 

 

5. LA DEMOGRAFÍA: longevos, urbanos y en movimiento 

El incremento de la esperanza y de la calidad de vida, el descenso de la natalidad, el auge de las ciudades y los movimientos migratorios serán algunas de las claves demográficas de un mundo que será testigo de fenómenos como el avance significativo de las mujeres en la sociedad. 

 

6. SOSTENIBILIDAD: menos recursos y más costosos 

La presión sobre los recursos naturales aumentará de forma significativa en los próximos veinte años como consecuencia del incremento de la población mundial y de los efectos de las nuevas clases medias emergentes. La competencia entre estados y entre empresas por asegurarse el suministro de recursos naturales, convertirá a la explotación de las fuentes de energía no convencionales en un punto relevante de la geopolítica y de la economía mundial en 2033.

 

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¿Cómo preparar España para 2033? 

Recomendaciones para las Administraciones Públicas 

1. Una política exterior más ancha de miras • Poner rumbo hacia Asia. • Redefinir la Administración en el exterior para incrementar su dinamismo y multiculturalidad. • Apoyo a la internacionalización de la mediana empresa. • Diversificar el esfuerzo, manteniendo posición en Latinoamérica y desarrollando actividad en África. 

2. Proporcionar un entorno fértil para la innovación y la productividad • Incrementar la seguridad jurídica. • Fomentar la participación del sector privado en la I+D+i. • Fomentar la cooperación público privada. • Poner en valor la disponibilidad de infraestructuras y el parque de viviendas. • Reducir la vulnerabilidad energética e impulsar la eficiencia.

3. Compensar los efectos del envejecimiento y preservar el Estado del bienestar • Fomentar la natalidad y alargar la vida laboral. • Mayor inserción laboral de la mujer. • Consolidar un modelo de integración para la segunda generación de inmigrantes.

4. Invertir en capital humano y reducir la brecha generacional • Un marco laboral educativo que empuje el talento. • Retención y atracción de talento. • Acabar con la actual dualidad del mercado laboral. • Evitar la desvinculación de la nueva emigración española.

5. Afianzar la cohesión social y la calidad institucional • Fomentar la igualdad de oportunidades y la meritocracia. • Favorecer la transparencia en la actuación de la Administración Pública. 

 

Recomendaciones para las empresas 

1. Ahondar en la internacionalización de las empresas • Asumir el carácter estratégico de la internacionalización. • Dotarse de “diplomacia corporativa” y mejorar el análisis de riesgos. 

2. Impulsar la multilocalización empresarial y el posicionamiento en las economías emergentes • Posicionamiento en nuevos mercados. • Disposición geográfica robusta a través de multilocalización. • Unión temporal de pymes para la internacionalización. • Nuevas fórmulas para atraer talento y fomentar la multiculturalidad.

3. Capital humano flexible y multicultural • Empleados con formación en diversas culturas. • Mayor presencia de extranjeros en la dirección y en los consejos de administración. 

4. Centrarse en los grupos sociales emergentes y en los nuevos patrones de consumo • Oferta para las nuevas clases medias emergentes. • Productos y servicios para los mayores de 65 años. • Oportunidades en zonas con alto ritmo de urbanización, como África. 

5. La empresa como agente político y social • Asumir nuevas responsabilidades políticas y sociales de las empresas derivadas la difusión de poder. 

 

Por PwC*

* Este trabajo ha sido dirigido por Javier Solana a partir de la investigación realizada por Angel Pascual-Ramsay y Álvaro Imbernón, director e investigador, respectivamente, del Programa de Global Risks de ESADEgeo-Center for Global Economy and Geopolitics, con la colaboración del equipo de Crecimiento Inteligente de PwC.

 

 

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